miércoles, 11 de octubre de 2017

CARRERA DE LOS CASTILLOS DE ALICANTE - SANITAS MARCA RUNNING SERIES ALICANTE 2017

Cuatro años han pasado ya desde que la carrera en la que participé el pasado domingo apareciera en el calendario. En el 2013 se organizaba por primera vez la Carrera Popular Solidaria Castillos. Un euro y un kg de comida como pago (por mí, con la finalidad solidaria de la carrera, como si pedían más) y a correr. Participé y me quedé a las puertas del sub.50. Viendo el carrerón que se había montado, el espíritu solidario de la prueba, la participación (entraron unas 1000 personas en meta), tenía claro que volvería al años siguiente.
Repetí en el 2014 y de nuevo se volvió a escapar el sub. 50 en una carrera que volvió a juntar a casi 1000 corredores y que mantenía el circuitazo increible de la primera edición, corriendo por el centro de Alicante y exigiendo lo mejor de cada corredor en las cuestas del Castillo de Santa Bárbara, la Rambla y la subida hasta San Blas por la avenida de Salamanca hasta las pistas de atletismo.

La preparación de los maratones los siguientes años hizo que esta prueba no volviera a encajar bien en mi calendario de carreras, a la vez que pasaba de ser solidaria, con participación del Ayuntamiento, a formar parte del circuito de carreras Sanitas Marca Running Series, multiplicando por 10 su precio (1€ en su primera edición) aunque, eso sí, manteniendo el mismo recorrido.

Este 2017, por fin, volvía a tener libre el fin de semana de la carrera, sin preparación de maratones por medio (hasta 2019, nada) y encajando perfectamente en mi preparación para carreras más rápidas. Un 10000 con un perfil tan duro parecía un buen entrenamiento a estas alturas de la temporada y no dudé en apuntarme de nuevo, sin obsesionarme con marcas pero sí, en el fondo, esperando parar el reloj antes del minuto 50.

Me juntaba con los amigos skyrunners de nuevo, esta vez con Rafa y MªJosé, que volvían después de enfermedades y lesiones sin más objetivo que rodar juntos y acabar la carrera, sin mirar tiempos. Por mi parte, con mi poca pericia escaladora (las cuestas no son lo mío)  y un constipado que se unía a la fiesta para hacer más dura la carrera, me daba por contento si el tiempo final era inferior a cincuenta minutos.

Preparados :)


Teniendo la casa de mis padres  a cinco minutos de la zona de salida pude recoger tranquilamente el dorsal a primera hora del domingo y cambiarme sin prisas antes de empezar a trotar ya preparado hacia la zona de salida a la hora en la que había quedado con Rafa y MªJosé.

Parecía que nos acompañaría una mañana más fresca de lo esperado, después de la lluvia de la tarde anterior, algo que sería de agradecer ya que esta carrera, tal vez fijándose en el resto de ciudades del circuito, empieza a las 10:30 y no tiene en cuenta que es más que probable que en Alicante a esas horas el calor apriete.

En la línea de salida, viendo que Rafa iba a ir al ritmo de Mª José para correr juntos, busqué compañero de fatigas y me uní a Pablo, que en principio pensaba correr también buscando sub. 50 aunque algo me decía que él era capaz de muchísimo más esa mañana.

El arranque de la carrera fue puntual y después de unos primeros metros con algo de aglomeración pude empezar a correr cómodo subiendo suavemente por el castillo de San Fernando en una rampa que ya recordaba que no era muy dura y que terminaría en una bajada rapidísima hacia el centro de la ciudad.

Primeros metros, con Pablo tirando delante de mí.


El primer mil, aunque en constante subida, pasó en 4:37, dejándome llevar por la emoción del arranque de la carrera y comentando con Pablo cómo iban las piernas.
La bajada hasta la avenida de Alfonso El Sabio pasó rapidísima, con una pendiente que casi obligaba a frenar y que permitió pasar el segundo kilómetro en 4:04 y ganar un colchón importante de segundos pensando en el objetivo final, ver menos de 50 minutos al cruzar la meta.
El tercer km no pasó demasiado lento, unos 5 minutos, pero la carrera cambiaba desde aquel momento y tocaba reservar fuerzas.

Perdí de vista a Pablo rápidamente cuando comenzó la subida de Jaime II y conociendo de memoria el circuito y todo lo que estaba por venir no me planteé seguirle. Sabía que habría un pequeño tramo de descenso antes de empezar la subida más dura de la carrera, la que nos llevaría a la puerta del castillo de Santa Bárbara, por lo que intenté mantenerme a un ritmo constante hasta iniciar ese tramo de respiro, recuperé el aliento y en pocos metros ya me encontraba subiendo la ladera del monte Benacantil.

Buenas vistas



Fue toda una sorpresa poder aguantar la primera mitad del ascenso sin demasiado sufrimiento. Parecía que las piernas aguantaban pero no me confié. La segunda mitad, hasta la puerta, era muy dura y todavía había mucha carrera y mucha rampa por subir hasta el final. Me distraje viendo a los corredores que ya estaban de bajada. La primera mujer ya no tenía rival, muy lejos de la segunda, y los corredores de cabeza se perdían a la velocidad del rayo a mi espalda.

¡Cuestas!

El tramo más duro de la carrera pasó mejor de lo esperado, un par de giros de 180º apretando los dientes y aguantando el tipo lo mejor posible antes de llegar a la puerta del castillo, saludos a corredores conocidos en sentido contrario, a Pablo que cada vez iba más rápido, a mi compañero de natación Jaime... y por fin cruzábamos la puerta del castillo y bajábamos la durísima rampa que acabábamos de subir.

Me lancé rápido a por el descenso dispuesto a ganar todos los segundos que pudiera haber perdido subiendo. La pierna derecha protestó un poco pero rápidamente desapareció un pequeño pinchazo en el muslo. No iba tan mal como pensaba.

Iniciando el descenso y saludando a Kiko de 15 Cumbres,
fotógrafo en este punto de la carrera

Camino a la calle Virgen del Socorro me uní momentaneamente a otro compañero de fatigas, Pachi, que se tomaba un respiro en este tramo llano del circuito y bebí agua en el avituallamiento, sin notar ventajas o inconvenientes en la novedad del suministro de agua, en bricks en lugar de botellas este año.
El recorrido seguía siendo tan espectacular como recordaba. Después de haber disfrutado las vistas desde el Castillo ahora tocaba recrearse con la estampa de la playa a nuestra izquierda. Una pequeña bajada y seguíamos llano por el Ayuntamiento. ¡Qué circuito!

Al llegar a la Rambla el tramo llano, de recuperación, de la carrera se terminaba. Había llegado a ese punto casi sin darme cuenta del paso de los kilómetros y gracias a la bajada del castillo y la zona llana posterior me plantaba poco después del km 6 con dos km seguidos pasando a 4:28 y 4:37.
La carrera "de verdad" empezaba en aquel momento.
La subida de la Rambla fue dura pero pude correrla más rápido de lo esperado. Recuperé un poco el aliento en el giro por Alfonso El Sabio hacia Luceros y ese 7º km pasó en 5:14, el km más lento hasta ese punto después, lógicamente, del que pasó en el ascenso al Castillo.

Circuitazo exigente


La subida por General Marvá era corta y no muy dura pero flojeé, comenzando a notar en las piernas tantas cuestas. Sabía que todavía había mucho por subir y me relajé un poco guardando fuerzas para la parte más dura.
El tramo llano de la Avenida de la Estación lo utilicé para ganar segundos que seguro iba a perder después subiendo la Avenida de Salamanca. Corría concentrado, con las pulsaciones a tope pero notando que podría cumplir el objetivo. En cualquier carrera como esta que pasara por el centro de la ciudad habría muchísima gente animando. No era el caso de Alicante, donde apenas animaban cuatro abuelitos y gente que miraba sorprendida el evento. Qué poca promoción y qué poco arraigado está aquí esto de las carreras populares...

Antes de empezar a subir la avenida de Salamanca pasé el km 8 y por primera vez en la carrera hice cálculos. No llegaba a los 40 minutos así que, por mal que fueran los dos últimos miles, incluso a 5m/km , cumplir con el objetivo era más que posible.

La rampa hasta la plaza del General Mancha fue muy dura. Costaba mucho mantener el ritmo y parecía que no se llegaba nunca a la parte más alta. El giro hacia Condes de Soto Ameno seguía picando hacia arriba y el km 9 llegó poco después de 5 minutos, en 5:16. Tocaba apretar, y mucho, si quería quedarme lo más lejos posible del 50 al final.
Por suerte la avenida del Dr.Rico tenía un pequeño tramo llano y entre el perfil más cómodo y que por lo visto había regulado bien las reservas y  había fuerza para acelerar, pude ponerme a 4:30 el último tramo de la carrera.
El tiempo parecía respetarnos y hacía rato que el cielo se había cubierto de nubes así que el cuerpo soportaba mejor el último esfuerzo.
Empecé a correr rápido, incluso en la rampa que nos llevaba a la pista de atletismo, notando las piernas al límite en este punto.

Última rampa, casi llegando a la pista de atletismo

Por un momento llegué a pensar en que era posible ver un 47 pero llegando a la pista tuve claro que era imposible.
Entrando al tartán de la pista recibí los ánimos de José Manuel Albentosa y mi recién desvirtualizada compañera de carreras de Instagram Virginia, que me sacó muchas fotos (varias de esta entrada son suyas :) )


La meta, a 3/4 de vuelta de pista, se veía lejos y mirando el reloj estaba claro que o lo daba todo hasta el final y subía el ritmo o no bajaba de 49.
Animado por la entrada en la pista y contento por la buena respuesta de las piernas aceleré y pude entrar en la meta según lo previsto.

Pocos metros antes de la meta

Paraba el reloj en 48:38, con lo que el objetivo estaba cumplido de sobra y, viendo las clasificaciones (154 de 514 hombres, 73 de 221 en mi categoría y 160 de 597 en gral.) parecía que en este circuito no era un tiempo tan malo como pensé inicialmente
El avituallamiento final, al nivel de la bolsa del corredor, más bien pobre. Camiseta genérica, con publicidad y ni una sola referencia a la carrera y poco más.


Hice algo de tiempo para ver la entrada de Rafa y MªJosé mientras saludaba a mi compañero maratoniano de Barcelona'16, Mario, a mi compañero de oficina y futuro maratoniano Raúl y su pareja y a Adri que incluso medio lesionado hacía tiempazo.



Buscad a Wally xD, que casi todos los mencionados en el último párrafo salimos en la foto



Satisfecho con el resultado y todavía "resacoso" de tanta cuesta, ya estoy centrado en el próximo objetivo, los 10km de la Carrera de La Luz de Santa Pola el próximo día 21 a las 20:00. Circuito llano, al fresco, en el que probablemente busque un tiempo algo más rápido que en Rojales si las piernas lo permiten. Una nueva bajada de 44 minutos sería señal de que estoy en el buen camino aunque hasta invierno creo que no estaré al máximo ¿Arañar segundos a la MMP tan pronto? Quién sabe...

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.

Saludos.

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