domingo, 2 de julio de 2017

XXXVII CROSS POPULAR DE MATOLA "LA CARRERA DEL INFIERNO"


Ayer volví a una de las primeras carreras que conocí cuando empecé a participar carreras populares allá por el 2009-2010. El cross de Matola, apodado "la carrera del infierno" por los calores propios de las fechas en que se suele organizar y el clima de la pedanía ilicitana en verano, puro fuego, lo recordaba duro, a pesar de constar "solo" de 5km a dos vueltas iguales. Mis dos últimas participaciones en la carrera, 2011 y 12, las recordaba muy sufridas y ahora que en teoría ando más fino había ganas de comparar y probar de nuevo una carrera más explosiva y rápida que las que suelo correr habitualmente.
A las 17:30 me reunía con mi amigo Ramón que aunque todavía está en proceso de recuperación de su lesión de rodilla y no puede correr quiso acompañarme hasta Matola para disfrutar del ambiente sano de las carreras populares y animarme durante el recorrido, además de hacer la mayoría de fotos de esta entrada del blog (gracias amigo :) )
Llegábamos con tiempo de sobra y pude recoger el dorsal y la camiseta sin agobios, viendo que la participación aquella tarde estaba lejos de los 300-400 corredores que recordaba en años anteriores. Una lástima, pensé, siendo una clásica de la provincia con casi 40 ediciones a sus espaldas.

Recién llegado

Pude calentar unos 5-10 minutos y sin mucho agobio me situé en el pelotón de salida buscando estar más bien atrasado en el grupo. No sabía cómo iba a correr 5000 metros. Debían ser, pensé, más rápidos que mi típico 10000 pero salir muy rápido podía pagarse caro demasiado pronto ¿Qué haría?

Salida
Rápidamente llegó la respuesta. Arranqué rápido. Muy rápido comparado con lo que suelo correr últimamente. Demasiado, sin duda. En los primeros metros de la carrera había tramos en suave bajada seguidos de otros muy llanos y eso, unido a que estaba fresco todavía y con ganas de correr, hizo que cuando miré el reloj por primera vez, antes de pasar el primer kilómetro, fuera consciente de mi malísimo inicio de carrera. Antes de empezar había comentado con Ramón que debía salir cómodo, y él bromeó: "claro, si sales a 3:50m/km pues irás mal jajaja" ¿Qué marcaba mi Garmin? 3:50. Iba a 3:50 el 1000. Muy mal.

Primeros metros ( (c)Galdrán Photo)
Reduje la marcha, traté de tomármelo con calma, pero debí salir muy fuerte, porque incluso con la frenada el primer km pasó en 4:05. El daño ya estaba hecho.
Me conozco y sé que no puedo remontar un exceso de ese calibre, y menos ahora en verano que ya estoy más lento y cansado.
Intenté regular y seguir algo más lento y no sentí demasiado cansancio en la única rampa del circuito, apenas 10 metros. Me había quedado junto a una corredora que por el nombre en su camiseta, Larred, reconocí que era Nuria Larred, habitual en los podios femeninos de la provincia. Su ritmo habitual no me pareció malo y aunque sufría intenté seguirla.

Cerca del final de la primera vuelta
 La vuelta hacia la meta y el fin de la primera vuelta tenía algún falso llano casi inapreciable que seguramente iba a hacerse notar en la segunda vuelta, con las fuerzas casi al límite. En este punto me encontré animando a Ramón, algo que agradecí pues me permitió aunque fuera por un momento olvidarme del sufrimiento físico y mental que empezaba dejarse sentir. Se confirmaba lo que había sentido en el primer km. Me había pasado de vueltas y tocaba pasarlas canutas en la segunda mitad.

Mi cara lo decía todo





Primer paso por meta
Seguía intentando no dejar el grupo de Larred, que después descubrí que era la 2ª mujer de la carrera, seguido muy de cerca de la 3ª. Me mojaba en los arcos con aspersores de agua que encontraba y bebía en los avituallamientos, más frecuentes de lo habitual, pero no podía aguantar el ritmo inicial y cada vez iba más lento. El suave descenso que ya había visto en la primera vuelta no ayudó a recuperar el aliento y vi como mi grupo empezaba a adelantarme y me descolgaba de mi liebre improvisada e involuntaria. También me adelantó rápidamente la 3ª mujer, mientras una ligera sensación de ardor aparecía en la boca del estómago. ¡Qué sufrida estaba siendo la carrera!

La segunda vez que subí la mini rampa de la carrera volví a frenarme y tardé un poco en recuperar el ritmo. Había bajado a velocidades por encima de 4:25m/km y en ese punto me tomé unos metros de respiro. Quise guardar fuerzas para intentar acelerar un poco al final y dar caza a la 3ª fémina si era posible. 
Pasado de nuevo el último arco de agua aceleré de nuevo. Estaba en las últimas pero me dije que podría subir el ritmo hasta la meta. Poco a poco cumplí el objetivo y alcancé a la 3ª mujer y a dos corredores que me habían dejado atrás en mi primer momento de flojera y aunque sufría de lo lindo ya no quise bajar el ritmo hasta la meta.



Paraba el reloj oficial en 21:42, 21:37 en mi Garmin, en la posición 82 de 172 de la clasificación general y 21 de 30 veteranos-a , espoleado por los ánimos de Ramón metros atrás. Salía una media de unos 4:21 o 22 el 1000, así que en realidad era para estar contento, pues no contaba con poder correr ni a 4:30. Este ritmo en pleno pico de forma lo habría aguantado otros 5km más, Ahora, en verano acabando la temporada, era para estar contento. En el 2012 la cosa acababa por encima de 24 minutos así que incluso flojo iba mejor que entonces. Era un buen fin de temporada :) (Podéis ver el circuito, perfil y algún dato más en el vídeo que saca Relive con los datos de Garmin aquí: https://youtu.be/F4Nnaz-B_Kw )



En la meta pude recuperar fuerzas y líquidos rápidamente, gracias al agua, la sandía y los montaditos de salchichas que ofrecía la organización. Pude saludar a José Luís, que hacía podio para seguir con sus buenos hábitos, y a Dimas, que aunque en ese momento no lo pudo celebrar por errores de la empresa cronometradora (muchas críticas he escuchado por este tema... ojalá cambien al año siguiente y no se carguen una carrera tan buena como esta) conseguía tercer puesto y copa.

Me quedé con Ramón un rato largo en Matola, recuperando fuerzas y más líquidos, comentando la jugada y los próximos retos y saludando a más corredores conocidos y amigos. No podía pasar mejor la tarde :)


La temporada termina, ahora sí, "de verdad". No va a haber más carreras hasta septiembre. Tengo por delante varias travesías a nado y el "experimento" de nadar y correr en una misma prueba, en el Acuatlon de El Campello del día 16, pero creo que toca dejar descansar las piernas en verano. La natación me mantiene en forma y no me hace sufrir con los calores veraniegos como sí lo hace correr. No voy a dejar de entrenar la carrera, obviamente, pero sí que le voy a dar prioridad, aprovechando además las vacaciones que están al caer, a la natación. La "vuelta al cole" en septiembre llegará con las pilas cargadas y dispuesto a pelear por acercarme al 42:30 en 10000 y la hora treinta y siete en media, ahora que voy a darme un año libre de maratones, mínimo hasta el 2019.

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog, que será seguramente en la que os cuente el acuatlon campellero.

Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Bravo, bravisimo, enhorabuena, carreron!

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    1. Gracias! Jajajaj qué agonía de segunda vuelta y qué mal planteado por mi parte jajaj Casi a 4 el primer km... aaaaandevoyyyy!!??? Dale duro a la liga que tienes podio seguro 👍🏻

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