martes, 25 de julio de 2017

VUELTA A LA ESCOLLERA 1917-2017


Cuando empecé a nadar hace casi un año escuchaba a los veteranos hablar de travesías que en aquel momento me parecían imposibles de completar: Vuelta a Tabarca, Tabarca-Santa Pola, isla de Benidorm y la que se disputó el pasado domingo, otra clásica de la provincia, la vuelta a la escollera, con más de 80 ediciones, que cumplía 100 años en este 2017 y a la que no dudé en apuntarme para seguir ganando experiencia en natación en aguas abiertas.
La distancia, unos 4000m , aunque ya la había nadado en la travesía de la cantera, con  neopreno, no la tengo controlada todavía. No creía que debiera nadarla tan rápido como las competiciones de 2000 pero tampoco podía nadar tan tranquilo como las de 5000 o más. Para esta travesía modifiqué la configuración del reloj para que me avisara cada 500m del ritmo medio que llevaba, de forma que pudiera hacerme una idea en todo momento de cómo iba la competición y saber si me estaba pasando de velocidad o me estaba relajando en exceso.

La organización había pedido ayuda al club antes y después de la travesía, entregando chips, gorros, organizando la consigna, etc. y montando y recogiendo mobiliario, así que a las 7:00 del domingo unos doce nadadores del club nos reuníamos en el puerto dispuestos a seguir las instrucciones de Elu Sanguino para poner en marcha la travesía.




Tal como se ve en la imagen anterior y en el vídeo (Enlace en youtube) , el recorrido, unos 4km, comenzaba en el interior del puerto en dirección al final del espigón, en diagonal, momento en el que salíamos del puerto y pegados al espigón por el exterior nadábamos hasta estar casi en línea con la playa del Postiguet para girar a la izquierda y sortear otro espigón después del cual iríamos en línea recta hacia la meta en la arena de la playa.
La entrega de gorros, chips, la organización de la consigna, no dieron ningún problema y conseguimos no tener cola en ningún momento excepto en los últimos 15 minutos en la consigna, pero en general creo que gestionamos muy bien nuestro trabajo de voluntarios en esta parte de la organización.




Aquatic Alicante, a tope dentro y fuera de la competición :)
Cuando vimos que los compañeros del club que no participaban en la travesía podían arreglárselas sin la ayuda de los que sí nadábamos nos cambiamos y fuimos a la salida.
Por primera vez desde que empecé a nadar comenzábamos dentro del agua, en una zona en que no se hacía pie, con la salida marcada por la línea imaginaria que separaba las dos boyas rojas que había a 50 metros de la zona peatonal. Debo decir que me costó un poco tirarme al mar. La cabeza rechazaba la idea de saltar metro y medio aproximadamente y tirarse al agua verdosa del puerto. ¿Tragaría agua?¿Estaría tan contaminada como para que fuera posible enfermar? Admito que no me hacía mucha gracia salir desde allí, pero al final me decidí y me tiré, esperando junto a los compañeros de Aquatic que se diera la salida.

Una de las 4 cabezas de la parte superior izda. de la imagen es mía xD






Cuando sonó la bocina esperé a quedarme en la parte final del pelotón de nadadores, para evitar golpes y agobio. Ya encontraría mi sitio después.
Notaba el agua más salada de lo habitual en esta parte de la travesía pero la sensación de suciedad que esperaba tener no era tan agobiante. El agua estaba muy turbia y apenas veía medio metro por delante de mí pero se nadaba con mucha comodidad. Al estar en la parte interior del puerto, sin corrientes, resguardada, el mar estaba tranquilo y ligeramente más cálido de lo esperado.

Conseguí no desorientarme demasiado y hacer casi a la perfección el recorrido en diagonal hasta el pequeño faro del final del espigón. El ritmo era bueno y me sentía cómodo. Nadaba a 2:00 el 100 sin demasiado agobio y la salida del puerto no se me hizo demasiado larga.

El repentino movimiento del mar, notar corriente y el descenso brusco de temperatura indicaban, junto a la vista del faro, que salíamos a mar abierto y tocaba girar 180 grados y bordear el espigón por el exterior. Creo que en este punto nadé demasiados metros más alejado de la escollera de lo que era necesario. Veía a mi izquierda un pequeño grupo de nadadores y rápidamente me quise unir a ellos para evitar la sensación de que iba solo y casi cerrando la travesía. No estaba nadando tan lento como otras veces y parecía que iba solo. ¿Tanto nivel había?¿Tan mal lo estaba haciendo?
En un par de ocasiones atravesé unos bancos de algas marrones y finas y restos de plásticos que me aceleraron el pulso a niveles de infarto ¿!medusas!?¡¿Aguas fecales?! Por suerte fue algo puntual y poco a poco el agua empezaba a estar más clara y se empezaba a ver algo de fauna marina.
El reloj seguía avisándome cada 500m y aunque el paso por el 2000 fue bueno, creo que apenas 40 minutos, en el inicio de la segunda mitad flojeé un poco. No tenía claro que pudiera mantener el ritmo otros 2000 así que frené esperando reservar fuerzas para el último km.
El espigón no se acababa nunca. Miraba al frente y siempre me parecía que el giro a la izquierda todavía estaba muy lejos pero al final, sin agobio y pensando solo en ser regular y no ir demasiado lento, apareció el esperado giro.

Había corregido la dirección para estar en línea con las boyas y no estar tan separado de las rocas pero aunque en aquel momento iba por el buen camino me pareció que las rocas pasaban muy cerca debajo de mis brazadas. Paré en más de una ocasión para comprobar que efectivamente iba por el camino correcto y al final dejé atrás el tramo de rocas que me había asustado. Me sentía con fuerzas para recorrer el último km así que aceleré y me sorprendí de la respuesta de los músculos. Pude subir el ritmo sin problema y las vistas del hotel Meliá a mi izquierda y la playa del postiguet delante con el castillo al fondo me terminaron de animar.

Ya quedaba menos


Como sucede en otras travesías y en las carreras populares, escuchar a lo lejos la megafonía, ver el arco de llegada, da una última inyección de moral para animarse a acelerar y cuando por fin pisé la arena y crucé la meta me sentí muy satisfecho.








Terminaba en 1:33:10, posición 177 de 211 llegados a meta, 69 de 75 en mi grupo de edad (poco a poco, sin prisa pero sin pausa, voy alejándome de los puestos de descenso xD)
Después del avituallamiento me reuní con el resto del club para echar una mano en la retirada de mochilas en la consigna y desmontar vallas mientras comentaba con mis compañeros del club cómo había ido la travesía (tiempazos de todos, sois muy buenos ;) )

¡Equipo!


Competición para repetir (mención especial al resto de la jornada posterior a la competición, con el equipo en casa del gran Pascal. Impagable :) ), con algunos detalles organizativos siempre mejorables, como disponer de aseos antes y después de la travesía o una mayor cantidad de bebida fría, sobre todo para los que cierran la carrera. Creo que podría mejorar el tiempo en la siguiente edición distribuyendo un poco mejor el esfuerzo y orientándome bien en el tramo que hizo que regalara unos 100m. Si no pasa nada, el año que viene me veréis de nuevo por allí :)


Detallazo de la organización, personalizando todos los trofeos de los que finalizábamos la travesía.


Ahora toca centrarse en la siguiente competición (nadar, como ya he comentado en alguna entrada del blog. Correr tendrá que esperar a septiembre). La próxima cita es la travesía de Urbanova el próximo domingo. Anuncia un recorrido de 2km, aunque parece que suele ser habitual en las travesías del organizador que la distancia no esté bien medida. En cualquier caso, después de tantas travesías largas, meterme ahora a por "solo" 2km me anima. Si en un 4000 pude ir a 2:15 aproximadamente, creo que en 2000 ahora mismo puedo hacerlo mejor que en mi récord en esta distancia hasta hoy. Os lo cuento la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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