miércoles, 19 de julio de 2017

II ACUATLON EL CAMPELLO

El pasado domingo tocaba estrenarse en competiciones multideporte probando el Acuatlon de El Campello en su segunda edición. Mi entrenamiento específico para esta prueba había sido más bien escaso, con un par de días entrenando con el club tramos cortos de natación seguidos de carreras breves por la arena y vuelta al agua para nadar otra vez, y un día dedicado solo a cambios de ritmo y series cortas, sin natación, en la playa de San Juan.
Aunque la distancia de la prueba no era excesiva, 4km divididos en varios tramos de natación y carrera, 2km en total para cada elemento, mi falta de experiencia corriendo por la arena y la dificultad de las transiciones agua-arena arena-agua hacían que afrontara esta competición con bastante respeto.

Buenísima mañana para competir


Nos juntábamos en la playa de Carrer La Mar de El Campello muchos nadadores del club, muchos novatos en esto de mezclar carrera por arena y natación y otros experimentados y fuertes que ya conocían este tipo de pruebas e incluso habían subido ya al podio en otras ediciones. El clima y el estado de la mar eran perfectos para la prueba: Unos 600m de carrera para empezar, 1km de natación, 1km de carrera otra vez por la arena, 1km de natación y sprint final de 400m hasta la meta.

Recorrido de la vuelta que debíamos dar dos veces esa mañana.


El km de arena que tocaba correr se veía muy largo y pesado antes de empezar. No sabía cómo iba a reaccionar el cuerpo después del primer tramo de carrera, al meterme al agua, así que decidí ser muy cauto desde el principio.
Me situé bastante atrasado en el grupo de salida y el arranque me lo tomé con calma. Esperaba ser adelantado rápidamente por muchos corredores, que suponía que en su mayoría eran triatletas, más que habituados a combinar deportes en una misma prueba, y me sorprendí ganando posiciones cómodamente a muchos corredores en esta primera etapa. Me encontraba fuerte y en un tramo de unos 100m la arena estaba más compacta y se podía correr con comodidad.
A pesar de los ánimos y buenas sensaciones iniciales reservé fuerzas, pensando en lo duro que iba a ser (o eso esperaba yo) la vuelta a la arena 1km después de entrar al agua.
Inicié el primer tramo de natación tranquilo, sabiendo que todo lo ganado en la carrera iba a perderse al no estar ya en mi elemento. La natación no se me da muy bien todavía, soy muy lento,  es un hecho, así que me lo tomé con calma mientras, tal como esperaba, empezaba a ser adelantado por muchos nadadores.
La primera transición de la arena al agua no fue demasiado dura y me encontré con fuerzas durante toda la primera etapa a nado de la prueba. La señalización del recorrido era correcta y era fácil no desviarse. Superábamos el primer espigón y buscando el segundo ya en dirección a la orilla solo teníamos unos 500m de natación por delante.
Eché un vistazo al reloj un par de veces y vi que el ritmo no era mucho más lento de lo que yo consideraría "bueno" en un 2000 solo de natación, algo cercano a los 20 minutos el km. Nadaba a ritmo de unos 22 el 1000 y me encontraba cómodo. La salida del agua la hice acompañado de un grupo de 4 o 5 nadadores. Eché la vista atrás y vi varios grupos de competidores más atrasados. No debía ir tan mal, pensé.
Al pisar la arena por primera vez no me noté demasiado débil. Parecía que había acertado en la elección del ritmo del primer kilómetro a nado. El 1000 a la carrera que me encontraba en ese momento lo inicié animado, adelantando a varios corredores de mi grupo. En el paso por el arco de meta me detuve unos segundos a beber agua en el avituallamiento y rápidamente inicié la carrera.
Sabía que llegaba en breve en tramo de arena compacta y cómoda y en ese punto aceleré un poco más. Noté que podía ganar algunos segundos al crono en esta parte de la carrera y ya no me frené hasta llegar de nuevo al agua.

Segunda etapa a la carrera


A mitad del tramo de 1km de arena

En esta segunda transición de la arena al mar sí que me sentí algo más frenado. Las pulsaciones iban disparadas y así lo comenté con otro participante con el que hasta ese punto llevaba un pique sano, dándonos relevos tanto en el agua como en la carrera. Él estaba más fuerte y rápidamente desapareció delante de mí hacia la primera boya.
Yo me tomé con mucha calma el inicio del segundo km a nado y descubrí que, sorprendentemente, mi cuerpo se recuperaba muy rápido del esfuerzo de la carrera. No llevaba ni 500m nadando cuando decidí que podía recuperar el tiempo perdido en la primera mitad de esta segunda etapa a nado. Aceleré y conseguí volver de nuevo a la arena casi en el mismo tiempo que en el primer 1000, a pesar de haber ido mucho más lento en la primera mitad en esta segunda entrada al mar.

De vuelta a la arena sí que me sentí algo más cansado pero pensé que para 400m que quedaba había que darlo todo. A lo lejos vi un nadador con el que había estado tira-afloja todo el segundo 1000 a nado y pensé que podía alcanzarlo. Con este pique absurdo en la cabeza aceleré a tope y lo rebasé pero la meta aún estaba muy lejos y el esfuerzo fue excesivo. A 50 metros de la meta volví a ser superado por el corredor y entré desfondado unos metros después en 56:28 , posición 61 de 84 en la clasificación general (lo que cuesta ir despegándose poco a poco de los últimos puestos...) y 19 de 24 en mi categoría, veterano-B.

Meta, al fin


Con mi liebre improvisada, justo vencedor en el último sprint dos segundos por delante de mi


Qué duro esto de correr por la arena...


Estaba cansado pero muy contento con la experiencia. Por allí andaban los cracks del equipo, que habían entrado antes que yo incluso consiguiendo podio, como Alex y Cecili (¡grandes!) o con tiempazos como los de Jaime, Bea, Jose, Victor... Poco después llegaban Roque y Pepelu, todos contentos con el resultado.


Buena mañana y mejores acompañantes. ¡Equipo! :)

Creo que una vez comprobada la reacción del cuerpo ante los cambios de medio, pasando del agua a la arena y viceversa, puedo afrontar una prueba de este tipo con menos reservas. Los tramos a la carrera fueron aceptables pero creo que en la natación podría haber apretado un poco más. No salí tan cansado del agua las dos veces que tocaba hacerlo y posiblemente podría haber llevado un ritmo algo más rápido, más cercano a 2'/100m. En la misma meta ya tenía claro que volvería el próximo año para comprobarlo :) 

Mi primer acuatlon :)

No son tiempos para echar cohetes y entrar en celebraciones, pero estoy muy satisfecho :)

En cuanto a la prueba, organización excelente. No acabo de comprender el motivo de la escasa participación, con tanto triatleta en la provincia que podría disfrutar de una competición de este tipo. Se nos dio toda la información necesaria, la entrega de dorsales fue correcta, la señalización suficiente para no perderse, barcos, kayacs, motos de agua etc. en todo momento vigilando, avituallamiento excelente al final, duchas para quitarnos la sal... Parece que a pesar de ser casi 100 competidores este año la participación ya ha crecido respecto al año anterior. Ojalá el año que viene vengan muchos más.

Hasta el año que viene

Ahora toca pensar en la siguiente competición a nado. No va a haber carrera a pie hasta septiembre pero en natación voy a apuntarme a todo lo que pueda. Me mantiene en forma, no agonizo con los calores de mi ciudad en verano, evita la sobrecarga de tanta carrera alejando el fantasma de las lesiones y, lo principal, disfruto como un enano en el agua y cada pequeña mejora que noto me da una inyección de moral increíble que me anima a seguir entrenando con el equipazo que formamos en Aquatic bajo la dirección de Alex. ¡Qué gran descubrimiento este, el de la natación!

Próxima parada, la que seguramente será la travesía a nado más antigua de mi ciudad, en la edición que celebra su centenario: la clásica vuelta a la escollera.
Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.
 


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