domingo, 5 de marzo de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 7 + VI CARRERA POPULAR BENIJÓFAR "PREMIO CASAS MANUEL"


A pocos días de que el tiempo restante para el maratón deje de contarse en meses completo una etapa más del camino a París, la séptima.
Ha sido una semana atípica, sin mucha carga de kilómetros ni entrenamientos de calidad, solo algo exigente el domingo, con la carrera de Benijófar que os contaré después, pero que creo que ha venido muy bien para poder afrontar las semanas que vienen, las más duras del planning.

Como siempre, la semana empezaba en el gimnasio, el lunes, con ejercicios de piernas sobre todo y media hora de trote suave.
El martes salida tranquila buscando echar km sin que las pulsaciones subieran más de 151ppm, después de haber nadado al salir de trabajar.

18 grados a las 21:00 en febrero :-S

El miércoles tocaba descanso y el jueves volvía a repetir la salida del martes pero haciendo algunos minutos más buscando, como las últimas salidas, pulsaciones bajas.

La de km que he hecho en los últimos seis años en este paseo de la playa...
Este último entrenamiento me permitió comprobar que tal vez el planning está cumpliendo su propósito pues necesité acelerar más de lo habitual para conseguir subir las pulsaciones al ritmo objetivo. ¿Y si, después de todo, estaba haciendo bien las cosas?

El viernes, entre el poco y mal sueño, el cansancio mental de una mañana de trabajo agotadora y el entrenamiento que llevaba acumulado el cuerpo dijo BASTA. Me había propuesto salir del trabajo directamente a las piscinas a la clase de natación, comiendo muy  pronto en la oficina para llegar en condiciones, pero a medio camino, parado en un semáforo, noté que si me metía al agua no duraría ni media hora entrenando. Me sentía muy cansado y decidí tomarme el día libre en lo deportivo y juntar ese día de descanso con el otro que había programado librar, el sábado. Me dije que con todo lo que tenía por delante (había recibido el planning de marzo hacía muy poco), era una buena decisión parar 48 horas aunque la semana fuera más floja de lo normal. Seguro que aquello me permitiría afrontar la parte más dura del planning, la que se inicia este lunes, en condiciones y con menos riesgos de lesión, sobrentrenamiento y desgaste mental.
Así, descansado, con la dieta más o menos en orden (sigo clavado en los 74.4kg aprox. desde hace mucho tiempo) he llegado descansado a la carrera de Benijófar de esta mañana, que sustituía la tirada larga que es habitual los domingos desde la media de Santa Pola.





Ya conocía esta carrera de mi única participación hasta hoy, en marzo del 2015 , y tenía ganas de probarme de nuevo, para romper un poco con la monotonía de tiradas largas suaves y para comprobar los avances del entrenamiento y ver cómo sería capaz de correrla esta vez, con 6 kg menos en el cuerpo y un mejor (en teoría) estado de forma.

Me he juntado en esta localidad de la Vega Baja (cuántas grandes carreras hay en esta zona...) con mi hermana Irene, Pepelu y Adri, en una mañana fresca, muy buena para correr a pesar de alguna que otra racha de viento.
Recordaba un circuito rápido que solo frenaba las piernas en la avenida principal y la calle Rambla, dos subidas que había que sufrir dos veces.


Circuito y perfil de esta prueba.




La salida se ha dado a las 10:00, cuesta arriba, para empezar a calentar bien las piernas desde el comienzo. Me sentía fuerte y no he reservado demasiado, la verdad, ni en la subida de la avenida ni en el giro de la calle Rambla, fin del ascenso en un "paredón" que invitaba a caminar pero que viéndose tan corto y con las piernas todavía frescas no me ha frenado demasiado.

Comenzaba en ese momento una bajada muy larga que nos sacaría del casco urbano y nos llevaría por caminos de tierra compacta bordeando el Segura a las afueras del pueblo entre casas de campo.
El arranque de la carrera había sido fuerte: 4:16 el primer km, cuesta arriba, y 3:46 el segundo, aprovechando la bajada larga para arañar segundos al crono final. Llegaba al tramo llano de la carrera confiado al principio, pero en el km 3 he notado un poco el esfuerzo de los dos primeros kilómetros. 4:25, 4:35... conseguía pasar por cada marca kilométrica en una media aceptable y he llegado a  acelerar después del 4000, pues sabía que había un tramo en casi inapreciable descenso, pero tenía claro que debía reservarme para el final, pues poco antes del km 6 empezaba una subida que me acompañaría un km y no quería que me frenara tanto como recordaba que hizo en el 2015.

He llegado al inicio del ascenso final algo flojo, a pesar de intentar ser previsor. El km 5 había pasado en 4:23 y después, intentando guardar fuerzas, pasé el siguiente en 4:35, pero no fue suficiente para afrontar la subida por la avenida tan fuerte como al principio.
El ritmo medio ha caído en picado y se ha ido a más de 5m/km sin remedio y ha bajado más todavía cuando he tenido que afrontar por última vez la subida por la calle Rambla, pero una vez en la parte más alta del circuito el entrenamiento se ha notado y he podido acelerar a tope cuesta abajo.
De nuevo en la avenida, viendo a lo lejos el arco de meta, he ido subiendo la velocidad progresivamente, recuperándome poco a poco del esfuerzo de la subida, y he conseguido hacer el último tramo a un ritmo medio de 3:50, cruzando la meta unos dos minutos antes que en el 2015 y sintiéndome fuerte y recuperado muy rápido.

Camino a la meta (captura de un vídeo de Mariví Lobo )

Otra más :)


Al final, 33:45 oficial, 33:34 en mi Garmin (no sé por qué, habiendo chip, en esta clasificación no se refleja el tiempo real). Posición 159 de 579 participantes, 27 de 86 en mi categoría y 145 de 421 hombres. ¡Bien!

No confiaba en poder rodar a ritmo de sub 45 en 10k en esta carrera, la verdad, por el entrenamiento acumulado hasta hoy, las cuestas, y el haber estado tantas semanas con tiradas a pulsaciones bajas y ritmos más bien lentos, pero parece que no me he vuelto tan lento como pensaba.

Ahora comienza el entrenamiento "de verdad". Semanas de mucha carga de km que acaban en tiradas largas que superarán los 25km y que terminarán de ponerme a prueba para ver si soy merecedor de ponerme tras la línea de salida del maratón de París en abril.

La semana que viene toca probarse otra vez, en esta ocasión en el medio maratón de Murcia. No me veo ahora mismo capaz de volver a ver menos de 1:39 como en diciembre, pero intentaré al menos bajar de la hora cuarenta y no sentirme tan mal como en Santa Pola, sufriendo desde el km 7.

Esto se pone interesante y muy exigente y, ¿sabéis? Tengo muchas ganas de probarme de nuevo y ver cómo llego a abril.
Como siempre, os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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