domingo, 26 de marzo de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 10 Y MEDIO MARATÓN GUARDAMAR


Parece que fue ayer cuando en enero, en la media de Santa Pola, empezaba el planning específico de entrenamiento para el maratón de París y, como pasa el tiempo, aquí estoy, cerrando la décima etapa del camino al maratón con solo 13 días por delante, un solo domingo más de entrenamiento a la vista antes de ponerme detrás de la línea de salida en los Campos Elíseos.

¿Os contaba en la última entrada que empezaba a descargar, que esta semana sería más suave...? ¡Mentira!
El lunes me lo tomé libre, pues las piernas notaban la paliza de los 30km del pasado domingo, pero el martes volvía a la carga. Sesión de natación que "solo" se iba a dedicar a la parte técnica y que fue una paliza en toda regla. No contento con eso, a última hora de esa tarde hice doblete deportivo y salí a trotar un rato a pulsaciones bajas.

El paisaje en el Postiguet anocheciendo merecía una foto
El miércoles tocaba descanso, algo que agradecí después de la paliza de la tarde-noche anterior, para preparar el cuerpo para las series del jueves.
Tocaba series de 500m, dos bloques de 5 series recuperando 45 segundos entre ellas y 3 minutos entre cada bloque. Hacía tiempo que no tenía un entrenamiento con ritmos tan exigentes, tan rápidos, y no conseguí meter en el tiempo ni una de las series (apenas rocé el objetivo 3 veces).
La paliza fue tremenda y el viernes lo dediqué únicamente al gimnasio, con ejercicios del tren superior, dejando las piernas bien tranquilas.

Creo que nunca he hecho las series en una pista como los corredores "de verdad" xD Siempre en la playa.


El sábado el planning mandaba natación, pero una clase de mi entrenador en la piscina antes de la tirada larga del domingo habría condicionado muchísimo la carrera y preferí reservar (queda poco para que me centre en exclusiva en el medio acuático)

Había decidido hacer la tirada larga del domingo aprovechando la primera edición de la media de Guardamar, corriendo antes 7km, así que el sábado me acerqué a la zona de recogida de dorsales para poder tener preparada la camiseta con el dorsal al día siguiente y no tener que parar después de los 7km previos a la carrera. Allí pude saludar y desvirtualizar a Marga (un placer :) ), conocida de redes sociales a la que aún no había visto en persona y a Ana Martín, otra conocida de rrss que ya conocía y con la que ya he coincidido en varias carreras.
La bolsa del corredor, como veis en la siguiente imagen, completísima.

Polo, calcetines, pantalones y el siempre presente caldo Aneto
No fui capaz de acostarme pronto, aunque el cambio de hora del sábado al domingo, robando una hora de sueño, iba a ser duro, y hoy me he levantado bastante cansado, con sueño y, por que no reconocerlo, con muy pocas ganas de echarme a las piernas 28km. El estómago se sentía pesado, por la no-dieta del viernes y sábado, lo que añadía más motivos para que el cuerpo pidiera a gritos quedarse en la cama.
Ha costado salir hacia Guardamar, pero incluso remoloneando en la cama he llegado a tiempo para aparcar muy cerca de la salida y trotar 7km antes del inicio de la prueba.


El frío, el viento, el estómago revuelto... El inicio de mi tirada larga no ha sido agradable. Después de saludar a Pachi, conocido de Twitter y otras carreras, he corrido por parte del circuito de la media sintiéndome lento y pesado. En una de las calles que he elegido para trotar estaba el polideportivo y en cuanto he visto el cartel "ASEOS" me he lanzado rápidamente a buscarlos, pues en 20 minutos el estómago se ha descompuesto por completo. "Menudo comienzo de entrenamiento", he pensado.
Intentando evadirme, con la música puesta a todo volumen, viendo cómo poco a poco aparecían más y más corredores por la zona, he parado cuando el reloj ha avisado del paso por el km 5 y me he dirigido al coche a cambiarme la camiseta de manga larga por otra de manga corta en la que ya tenía el dorsal. De camino he desvirtualizado a otra conocida de redes sociales, Erica, de "Corro y soy mujer", que se acercaba a Guardamar a ver la carrera y animar (un placer, gracias por los ánimos durante la carrera :) )
También he podido saludar al gran Dimas, de Tigres Elche, con del que después hablaría en la meta, y con el no menos grande Jaime de El Campello Running Club (ya querríais llegar a su edad con su fuerza y velocidad, ya)
Un par de km más calentando y ya completaba los 7km previstos previos a la carrera.
He calculado bien y la espera no ha sido demasiado larga. Pocos minutos después de mi "calentamiento largo" arrancaba la media de Guardamar, con una participación que se anunciaba próxima a los 600 corredores.

Me había propuesto correr con muuuucha calma, nada de irse a 4:40 y buscar récord o bajar de 1:40. Si mi ritmo, siendo muy optimista, será de 5:10 aprox. en el maratón, ese debía ser, como muy rápido, el ritmo de la carrera (después veréis que esto no lo he cumplido del todo...)

Mirando el reloj, buscando mi sitio en el pelotón, el primer km, sin embargo, ha pasado demasiado rápido: 4:53 marcaba mi Garmin en el primer 1000. Mala cosa, he pensado. He pisado el freno y he intentado que no se fueran demasiado rápido las piernas en el siguiente km, en ese momento ya corriendo con comodidad.

Primeros metros

En el km2 ya girábamos pegados a la costa en dirección a la zona de dunas y pinada características de la zona y hasta ese punto el ritmo ha sido cómodo, algo más lento de 5m/km , aunque el frío y la soledad del circuito hasta ese punto, tal vez motivada por el cambio de hora, hacían que todavía no acabara de sentirme bien en la carrera.

Primer paso por la costa

El inicio de la zona ondulada y en cuesta del circuito, una vez se tomaba el camino de nuevo hacia el casco urbano ha hecho que el reloj marcara los dos km más lentos de la carrera, demasiado cerca de 5:20m/km, pero una vez en el pueblo, alcanzando la zona más alta del circuito y comenzando una suave bajada, animado por el público que en ese momento ya empezaba a salir a la calle a ver la carrera, he comenzado a encontrarme bien.

Camino a la zona de dunas y pinos
Hemos atravesado calles que también son parte del circuito del Cross de Navidad de esta localidad y me ha gustado poder ver el recorrido a la luz del sol (el cross es por la tarde noche, en invierno). Cuando nos hemos acercado de nuevo al Parque Reina Sofía y hemos entrado cuesta abajo por el parque Alfonso XIII me he animado. Ya tenía claro cómo iba a ser la segunda vuelta, igual que la que en breve dejaría atrás y con más público que en ningún otro momento en la calle la carrera era más agradable.
En el km 10 he mirado el tiempo acumulado, ya que el reloj marcaba los km lejos de los puntos señalizados en el asfalto y no tenía claro cómo iba la carrera y he visto 50 minutos escasos.

Tocaba empezar poco después la segunda vuelta, pasando por el arco de llegada y repitiendo de nuevo el circuito.
Sabiendo lo que tenía por delante y conociendo ya las zonas llanas, subidas, bajadas, etc., me he propuesto sacar la carrera a 5m/km de media, contando con que tal vez perdería algo de tiempo en la subida de la pinada de vuelta a la ciudad.
El paso por la zona costera se ha hecho muy corto y me he encontrado rápidamente cerca del km 15 sin sufrir demasiado, permitiéndome una breve charla con Ricardo Zazo antes de llegar a las dunas (oootro conocido de redes sociales y carreras xD)
Llegado al km 15 las opciones de acabar la carrera en 1:45, a 5 justo el mil, seguían intactas. Me encontraba bien, las piernas respondían y no iba a bajar el ritmo en la subida que llegaría hasta poco después del km 17.5 . Además, he recordado que en ese punto ya llevaba más de medio maratón en las piernas, sumándole los 7km previos a la carrera, así que sentirme tan bien con tantos km en las piernas me ha subido la moral. Me he tomado un gel y, confiado, he subido un poco el ritmo.

La rampa de vuelta al casco urbano ha "picado" pero, cosas buenas de las medias a dos vueltas, ya sabía que podría recuperar después y dónde, sabiendo además (o eso notaba yo) que los entrenamientos iban bien y mi capacidad de vuelta a la calma ha mejorado mucho y que me podía permitir un pequeño esfuerzo extra en ese tramo de ascenso.

El segundo paso por la zona más céntrica y concurrida del circuito ha sido de puro disfrute y, como en la mayoría de medias, la visión del km 18 me ha hecho ver lo cerca que estaba el final.

Tocaba volver a pasar por la zona del parque, cruzar de nuevo la entrada a Alfonso XIII cuesta abajo y solo faltaba sufrir un poco en el repecho previo al giro a izquierda por la Crtra. de la Playa hacia la Avenida Cervantes para ver la meta por segunda y última vez.
Había podido acelerar los últimos km, llegando a estar cerca de mi ritmo de récord personal en esta distancia, y en el último tramo solo he tenido que acelerar un poco más para no dejar que el tiempo oficial alcanzara la hora cuarenta y cinco.

Recta fnal, a pocos metros de la meta

Objetivo cumplido

Al final, 1:44.56 oficial, 1:44:40 real, posición 282 de 568 en la clasificación general, 47 de 81 en mi categoría y 263 de 476 hombres.

He terminado muy contento, sintiéndome fuerte, y viendo las velocidades de los últimos km creo que me he regulado bastante bien. Tal vez he corrido algo más fuerte de lo debido (el planning ponía tirada larga bastante más suave que esto) pero a cambio he podido ver que parece que el entrenamiento para el maratón va por buen camino.

Muy satisfecho con el ritmo de la carrera y con el "apretón" de los últimos km

Ya en la zona de avituallamiento he podido compartir impresiones y comentarios con Dimas, Abel (vaya dos, estos, que saben lo que es subir a un podio con regularidad. Grandísimos deportistas y personas) y Ricardo Zazo, comprobando que no era yo solo el que pensaba que acabábamos de correr una grandísima media, con una organización de 10, un circuito buenísimo (tal vez no para marcas, pero el entorno lo compensa) y pensado para el disfrute del corredor. Tengo claro que volveré, a ver cómo se siente corriendo a tope (no lo dejéis para última hora, que el año que viene seguro que corre muchísima más gente)

Objetivo cumplido

Viendo si se me pegaba algo de la élite juntándome con Dimas
(lástima no tener fotos con Abel, Ricardo, Jaime, etc. Qué rato más bueno en la meta)

Ahora sí, el entrenamiento debe empezar a perder intensidad y duración. No tengo todavía la parte de entrenamiento de abril previa al maratón, pero imagino que ya no queda mucho por hacer.
El próximo jueves toca un test de 2 seis miles que ya hice antes de Barcelona y que en teoría permitirá saber con bastante exactitud mis opciones reales en París en cuanto a marcas. Independientemente del resultado, yo me noto mucho mejor que en otros entrenamientos de maratón en el mismo punto del calendario, a dos semanas.
Las sensaciones son muy buenas, me siento mejor que en Barcelona, peso 6kg menos que entonces...¡joder, tiene que ir bien! :)

Os cuento cómo va todo en la PENÚLTIMA entrada del blog previa al maratón (¡qué cerca ya!) la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.


domingo, 19 de marzo de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 9

20 Días...
Hoy se completa la novena etapa del camino al maratón de París, dejando por delante tan solo 20 días de entrenamiento, 3 semanas,  antes de ponerme detrás de la línea de salida y superando  por fin una de las semanas con más carga de kilómetros que ha sido, además, la que ha incluido en el planning la tirada más larga del entrenamiento.

Como en semanas anteriores, la semana empezaba con un lunes lleno de ejercicios de pesas en el gimnasio y algo de trote ligero después. No toqué máquinas de piernas, al notarme algo cargado del medio maratón murciano del pasado domingo, pero a pesar del cansancio esa media hora de carrera suave me sentí bien y las pulsaciones y la velocidad fueron mucho mejores de lo habitual un lunes.

El martes tocaba salir algo más de una hora a pulsaciones bajas y, de nuevo, volví a sentir que para mantenerme a las pulsaciones que buscaba debía ir ligeramente más rápido que en semanas anteriores ¿Estaba empezando a notarse el entrenamiento y había mejoría por fin?

Salida tranquila de martes


El miércoles pasé por la piscina de Vía Parque a nadar. Aunque mi objetivo principal es el maratón no quiero perder la poca forma que había ganado nadando, pensando además en los dos grandes retos que tengo por delante después de París (Half Oceanman Tabarca y Sta.Pola-Tabarca), así que pedí entrenamiento al entrenador de natación y me pegué una paliza de 2000m con unos cambios de ritmo en pirámide que me dejaron KO.

Descansé bien para llegar en condiciones al jueves, día de series largas este mes. Tocaba correr dos tres miles después de calentar 20 minutos, dejando un minuto y medio entre cada uno de ellos.
El ritmo que pedía el planning no me pareció demasiado exigente cuando empecé. Me notaba fuerte así que me propuse superarlo en 5-10 segundos, algo que conseguí sin demasiado sufrimiento. Iba tan mentalizado para sufrir que al final no me pareció tan duro, aunque las series de 2000m o más siempre son una agonía (bien mirado...¿cuáles no lo son? xD )

Menuda mañana buena salió en la playa para hacer series junto al mar

El viernes volvía a pasar por el gimnasio y salí otra vez a correr media hora al terminar con las pesas. Ese día sí que sufrí de lo lindo, tanto con las pesas, donde con pesos que tenía controlados esa mañana no conseguía moverme bien, como en la carrera, bastante cansado desde el minuto 15.

Me aburren muchísimo las pesas, pero sé que son muy necesarias, así que...


Me tomé el sábado de descanso. El planning ponía natación, pero una sesión de natación con nuestro entrenador te revienta bien reventado y tenía un domingo lleno de kilómetros en la que iba a ser, seguramente, la tirada más larga del entrenamiento para el maratón.

Hoy, domingo, aprovechando la visita a casa de mis padres y la comilona familiar, he salido desde San Blas hacia San Vicente y desde allí he tomado el camino de rotondas en dirección Muchamiel y Santa Faz.
El inicio ha sido muy suave, buscando mantener las pulsaciones muy bajas, en el rango más lento que salió en la última prueba de esfuerzo. He notado otra vez que había que ir más rápido de lo normal para poner el corazón al ritmo deseado pero no he querido forzar. Había mucho camino por delante y quién sabe cómo llegaría al km 15 y cómo tendría las piernas cuando tocara volver.
La primera mitad ha sido muy buena. Hacía un poco de calor pero llevaba conmigo una botella de agua que ha bastado para no llegar seco hasta Santa Faz, donde tenía localizada una fuente para beber y rellenar la botella. Foto mientras tomaba un respiro y vuelta sobre mis pasos, ahora con muchas rampas que habían favorecido una llegada rápida a este punto pero que ahora encontraba cuesta arriba y con 15km en las piernas.


Vistas desde el puente de Santa Faz
El arranque desde este punto ha sido bueno. Estaba muy motivado y he tenido que frenarme en algún momento, sabiendo que allá por el km. 20 encontraría unas cuestas que me pararían las piernas y que seguro iban a desgastarme y hacerme sufrir después en los últimos km.
He cambiado de emisora de radio, para escuchar otros estilos de música, y he seguido todo este segundo tramo muy cómodo, incluso en los tramos cuesta arriba.
Sin darme cuenta ya estaba en San Vicente, cerca de Lo Torrent, y tomaba el camino hacia el parque de Bomberos de San Vicente, la Universidad, y bajada hacia San Blas.

Aquí las piernas han empezado a protestar, sobre todo en los túneles con cuesta debajo de la rotonda de la universidad, pero mentalmente he sido fuerte. A ver, ¿no vas a sufrir un poco en una tirada de 30km?¿qué te crees que van a ser los 42km del maratón, un paseo? me he dicho.

Pasado Decathlon el camino se hacía fácil, siendo llano o en descenso, y aunque las piernas estaban cansadas no he bajado el ritmo, llegando a ver tramos por encima del ritmo objetivo del maratón.

Igual que en el comienzo del entrenamiento, en el que he dado una vuelta por las pistas del hipódromo, el lugar que me vio empezar a correr hace más de ocho años ya, los dos últimos km del entrenamiento también han pasado por este pequeño parque dedicado al deporte. Una vuelta por la pista interior y una por la exterior, con la subida de cemento pintado de verde que todos los que corremos en Alicante hemos sufrido alguna vez, y se completaban los 30km del entrenamiento.

Última vuelta, dentro de las pistas del hipódromo en San Blas.

Recorrido del entrenamiento de hoy. 30km a la saca :)

He terminado bastante entero, sin notar un desgaste brutal como otras tiradas largas que recuerdo, y he sentido por primera vez, en los cinco entrenamientos maratonianos que acumulo ya desde el 2013, que la tirada más larga del planning se daba bien y que mentalmente no había sido tampoco tan dura como otras. El tiempo ha pasado rápido y la media por km del entrenamiento solo ha sido unos 10-12 segundos más lenta de lo que tal vez habría sido deseable, pero me encuentro tan bien mental y físicamente hoy que doy por muy bueno el entrenamiento.

Las tiradas largas ya no lo van a ser tanto a partir de hoy. Quedan tres semanas en las que aparte de dos sesiones de series largas que prometen ser duras la carga de km empieza a reducirse. El próximo domingo aprovechando la primera edición de la media de Guardamar haré 6-7 km antes de la salida para sumar unos 28 km en total corriendo este medio maratón después, en modo entrenamiento, a ritmo muyyyy tranquilo.

El final del camino al maratón empieza a verse a lo lejos y, quién sabe, tal vez no lo he hecho tan mal hasta hoy como pensaba y al final sale una buena carrera en París. Las sensaciones de hoy me dejan ser optimista.

Os cuento cómo va todo la próxima semana.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

lunes, 13 de marzo de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 8 + MEDIO MARATÓN CIUDAD DE MURCIA


Sigo tachando días y semanas en el planning de mi preparación para el maratón y esta octava etapa que se acaba hace que el tiempo que queda hasta el gran día no se cuente ya en meses. 26 días por delante, nada más. Cuatro semanas.

Esta semana de entrenamiento ha cambiado un poco respecto a las anteriores. Además del inicio de siempre, lunes de gimnasio centrado en las piernas y trote ligero de 5km y martes de tirada suave de más de una hora a pulsaciones lentas (sigo notando que la velocidad cada vez tiene que ser más alta para estar en las mismas pulsaciones bajas de antes. ¡Bien!) esta semana la salida de los jueves que hacía hasta hoy, sin más objetivo que estar algo más de una hora a ritmos y pulsaciones más bien lentos ha cambiado por día de series, algo que será igual durante todo marzo. 

Las vistas durante mi tirada del martes :)


Así, este jueves tocaba series de 2000m, tres, con recuperación de 1 minuto habiendo calentado 20 y enfriando despues durante 10, después de la única sesión de natación de la semana, el miércoles.
La planificación indicaba que se hicieran a 4:35m/km como mucho y cumplí, llegando a hacer la última a menos de 4:30 sufriendo un poco al final. Parece que no todo va a ser correr lento y relajado, por fin.
Tener este parque cerca de la zona de las series vino muy bien para recuperar, teniendo fuentes a mano

El viernes tocaba gimnasio y trote de media hora pero el tiempo se me echó encima y solo pude hacer la parte de pesas, algo que en el fondo agradecí pues significaba llegar al domingo con dos días de piernas descansadas y afrontar el medio maratón de Murcia en (teoría) mejores condiciones.

Le he cogido el gusto a las carreras murcianas esta temporada (10k de diciembre, media de Torre Pacheco, nochebuena en Ceutí...) y esta media, además, caía en una fecha muy buena dentro de la preparación para el maratón, a un mes aproximadamente, así que no dudé en apuntarme sabiendo además que me acompañaría mi amigo Ramón.

Llegábamos pronto, con tiempo para aparcar casi al lado de la salida y tomar algo antes de la carrera. Muchos corredores, más de los que esperaba y, dato curioso (no suele ser lo habitual, creo) muchos más corredores inscritos en la media que en el 10k que corría a la vez que el medio maratón.

La salida se daba en una avenida ancha y muy larga, más que suficiente para permitir un inicio de carrera fluído y que se estirara el grupo. Perdí a Ramón en el inicio, buscando algún aseo para salir sin carga extra en la vejiga, y me situé bien el en pelotón de salida para no perder mucho tiempo en el arranque de la prueba, que se dió puntual a las 10:00.

No costó empezar a correr a mi ritmo, con una salida tan amplia y solo una pequeña curva en el inicio, y en poco tiempo ya estaba concentrado únicamente en mantenerme al ritmo objetivo.
No me notaba especialmente fuerte pero quería intentar una primera vuelta (el circuito era de dos) a ritmo de record personal.


No hubo problema en mantenerme a unos 4:40 aprox. los primeros km., pendiente del circuito, sus giros, el desnivel, etc. para tener claro qué me encontraría después en la segunda vuelta. No me pareció que hubiera ninguna cuesta especialmente dura, excepto la cercana al giro de la gran vía y glorieta España que ya recordaba del 10k de diciembre, con el que esta carrera comparte varios tramos del recorrido.


En algunos momentos me relajaba en exceso y el ritmo medio caía pero rápidamente recuperaba y volvía al ritmo previsto. Corría muy pendiente de mis sensaciones, esperando no empezar a encontrarme flojo tan rápido como en Santa Pola. El paso por el km 7 esa mañana me pareció mucho mejor que el de la media santapolera así que me animé.
La vuelta por la Gran Vía, en ligera cuesta arriba al final, no me pareció tan dura como había previsto así que pensé que podría hacer una buena carrera si todo seguía igual en la segunda vuelta.

Cerca del km. 10 comencé a notar las primeras señales de cansancio pero no les di importancia. Podría con ellas y aguantaría hasta el final, me repetía.


El primer punto de control que me puse, el km.10, pasaba en un tiempo más que bueno, algo antes del minuto 47, lo que me permitiría, de seguir así, terminar en hora treinta y nueve como máximo.

La animación en la zona del inicio de la segunda vuelta, que coincidía casi con la llegada de los que terminaban allí la carrera del 10k, me subió un poco la moral y me permitió arrancar fuerte la segunda mitad de la carrera pero el cuerpo empezaba a quedarse sin combustible, sin fuerzas.

Me tomé un gel en el km 12, sintiendo que era muy necesario pues empezaba a flojear. En la segunda vuelta los tramos de suave, casi imperceptible subida se notaban demasiado en mis piernas y empecé a tener problemas para estar cerca de 4:40, empezando a ver ritmos demasiado cercanos a 5.

Había memorizado el circuito antes de la carrera y durante la primera vuelta y me dije que el segundo paso en suave bajada por la gran vía debería permitirme acelerar un poco sin demasiado esfuerzo. Eso de "sin demasiado esfuerzo" me lo debí tomar al pie de la letra, por lo visto, porque en ese sector del circuito precisamente marqué después uno de los kilómetros más lentos de la carrera.

Las fuerzas fallaban y hacía una segunda vuelta más lenta, era un hecho. La cabeza, por suerte, seguía en su sitio y conseguí mantenerme concentrado a pesar de las malas sensaciones.
Había hecho una primera vuelta muy buena, así que un pequeño bajón en la segunda mitad no sería demasiado "grave".

En el siguiente punto de control que había previsto, el km.15, miré de nuevo el tiempo acumulado en el reloj. Casi 1:11. Si conseguía mantenerme a menos de 5m/km todavía podía ver la hora cuarenta o incluso bajarla si lograba algún km rápido.

Me animé y y traté de seguir fuerte pero las piernas no respondían. Al menos el ritmo seguía por debajo de 5, con lo que el tiempo final estaría cerca de lo previsto.

Estas esperanzas de acabar bien se esfumaron rápidamente después del km.17. Había tomado un segundo gel, igual que hice en Torre Pacheco, misma marca y después de otro gel del 12, igual, pero aquella mañana el estómago no lo toleró demasiado bien.
No necesité correr muchos metros después de haberme tomado el maldito gel para empezar a notar que había caido como una bomba en el estómago. La sensación fue tan mala y empeoraba tan rápido que en el km 18, un  punto en el que en todas las medias suelo animarme viendo cerca el final, allí tuve que pararme.
Buscaba con urgencia algún bar, algún aseo público, mientras intentaba recomponerme. No lo encontré pero por suerte parece que solamente con parar y tomar aire y reposar medio minuto el estómago se recuperó, desapareció la urgencia por encontrar un aseo y pude arrancar, habiendo perdido un minuto como máximo.

El arranque costó muchísimo. Sentía que mandaba a paseo la carrera con aquella parada y esperaba que no hubiera un segundo aviso del estómago, una segunda parada que seguramente me dejaría fuera de la carrera mucho más tiempo.
Conseguí mantenerme a menos de 5m/km por muy poco y no pude seguir el tiempo en mi reloj al haberlo detenido accidentalmente en la parada anterior.
Cuando por fin me acerqué a la meta, en suave cuesta abajo (menos mal, pensé), vi que un último sprint me permitiría acabar en menos de 1:42 oficiales.


Acababa en 1:41:52, 1:41:28 real, posición 410 de 1463 en la clasificación general y 94 de 262 en mi categoría, algo frustrado en aquel momento, la verdad, pues confiaba en volver a ver, aunque fuera por la mínima, menos de 1:40 y con rabia por la jugarreta del gel.

Ramón entraba poco después que yo, habiendo rodado sin buscar competir (si no, a ver cómo iba yo a sacarle un minuto a alguien que estando "flojo" corre en hora treinta y cinco) y soportaba un poco mi mala hostia post-carrera (gracias por los ánimos durante y después amigo)

Después, en frío, he pensado que no hay que venirse abajo por el resultado. Es mejor que Santa Pola, que era el primer objetivo, y sin el problema del gel habría llegado un minuto antes a la meta aproximadamente. Además, si no me falla la memoria, con este resultado esta carrera es una de mis cuatro mejores medias y con ese ritmo medio creo que se puede pensar en un ritmo de carrera en París que me lleve al récord personal. Es para estar satisfecho, en realidad, como me supieron hacer ver amigos y preparador después.

Carrerón para repetir, desde luego. Algo menos de calor y de carga en las piernas permitirían, seguro, una buena marca. Avenidas amplias, poco desnivel...demasiados giros de 180, en mi opinión, por poner alguna pega, pero que en realidad no penalizan demasiado una carrera que estando tan cerca de Alicante deberíais conocer y correr aunque fuera una sola vez. Muy recomendable..

Después de la carrera, con mi eterno acompañante de carreras asfalteras más allá de Alicante jajaja
Toca seguir preparando el maratón, con las tiradas más largas todavía por delante y varios jueves de series largas que pondrán a prueba mi velocidad. No habrá más competición, aunque en dos semanas vaya a la media de Guardamar, en la que correré antes de la salida varios km y después rodaré muy suave, acumulando distancia y tiempo de trabajo en las piernas.

La semana que viene os cuento cómo va todo.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

domingo, 5 de marzo de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 7 + VI CARRERA POPULAR BENIJÓFAR "PREMIO CASAS MANUEL"


A pocos días de que el tiempo restante para el maratón deje de contarse en meses completo una etapa más del camino a París, la séptima.
Ha sido una semana atípica, sin mucha carga de kilómetros ni entrenamientos de calidad, solo algo exigente el domingo, con la carrera de Benijófar que os contaré después, pero que creo que ha venido muy bien para poder afrontar las semanas que vienen, las más duras del planning.

Como siempre, la semana empezaba en el gimnasio, el lunes, con ejercicios de piernas sobre todo y media hora de trote suave.
El martes salida tranquila buscando echar km sin que las pulsaciones subieran más de 151ppm, después de haber nadado al salir de trabajar.

18 grados a las 21:00 en febrero :-S

El miércoles tocaba descanso y el jueves volvía a repetir la salida del martes pero haciendo algunos minutos más buscando, como las últimas salidas, pulsaciones bajas.

La de km que he hecho en los últimos seis años en este paseo de la playa...
Este último entrenamiento me permitió comprobar que tal vez el planning está cumpliendo su propósito pues necesité acelerar más de lo habitual para conseguir subir las pulsaciones al ritmo objetivo. ¿Y si, después de todo, estaba haciendo bien las cosas?

El viernes, entre el poco y mal sueño, el cansancio mental de una mañana de trabajo agotadora y el entrenamiento que llevaba acumulado el cuerpo dijo BASTA. Me había propuesto salir del trabajo directamente a las piscinas a la clase de natación, comiendo muy  pronto en la oficina para llegar en condiciones, pero a medio camino, parado en un semáforo, noté que si me metía al agua no duraría ni media hora entrenando. Me sentía muy cansado y decidí tomarme el día libre en lo deportivo y juntar ese día de descanso con el otro que había programado librar, el sábado. Me dije que con todo lo que tenía por delante (había recibido el planning de marzo hacía muy poco), era una buena decisión parar 48 horas aunque la semana fuera más floja de lo normal. Seguro que aquello me permitiría afrontar la parte más dura del planning, la que se inicia este lunes, en condiciones y con menos riesgos de lesión, sobrentrenamiento y desgaste mental.
Así, descansado, con la dieta más o menos en orden (sigo clavado en los 74.4kg aprox. desde hace mucho tiempo) he llegado descansado a la carrera de Benijófar de esta mañana, que sustituía la tirada larga que es habitual los domingos desde la media de Santa Pola.





Ya conocía esta carrera de mi única participación hasta hoy, en marzo del 2015 , y tenía ganas de probarme de nuevo, para romper un poco con la monotonía de tiradas largas suaves y para comprobar los avances del entrenamiento y ver cómo sería capaz de correrla esta vez, con 6 kg menos en el cuerpo y un mejor (en teoría) estado de forma.

Me he juntado en esta localidad de la Vega Baja (cuántas grandes carreras hay en esta zona...) con mi hermana Irene, Pepelu y Adri, en una mañana fresca, muy buena para correr a pesar de alguna que otra racha de viento.
Recordaba un circuito rápido que solo frenaba las piernas en la avenida principal y la calle Rambla, dos subidas que había que sufrir dos veces.


Circuito y perfil de esta prueba.




La salida se ha dado a las 10:00, cuesta arriba, para empezar a calentar bien las piernas desde el comienzo. Me sentía fuerte y no he reservado demasiado, la verdad, ni en la subida de la avenida ni en el giro de la calle Rambla, fin del ascenso en un "paredón" que invitaba a caminar pero que viéndose tan corto y con las piernas todavía frescas no me ha frenado demasiado.

Comenzaba en ese momento una bajada muy larga que nos sacaría del casco urbano y nos llevaría por caminos de tierra compacta bordeando el Segura a las afueras del pueblo entre casas de campo.
El arranque de la carrera había sido fuerte: 4:16 el primer km, cuesta arriba, y 3:46 el segundo, aprovechando la bajada larga para arañar segundos al crono final. Llegaba al tramo llano de la carrera confiado al principio, pero en el km 3 he notado un poco el esfuerzo de los dos primeros kilómetros. 4:25, 4:35... conseguía pasar por cada marca kilométrica en una media aceptable y he llegado a  acelerar después del 4000, pues sabía que había un tramo en casi inapreciable descenso, pero tenía claro que debía reservarme para el final, pues poco antes del km 6 empezaba una subida que me acompañaría un km y no quería que me frenara tanto como recordaba que hizo en el 2015.

He llegado al inicio del ascenso final algo flojo, a pesar de intentar ser previsor. El km 5 había pasado en 4:23 y después, intentando guardar fuerzas, pasé el siguiente en 4:35, pero no fue suficiente para afrontar la subida por la avenida tan fuerte como al principio.
El ritmo medio ha caído en picado y se ha ido a más de 5m/km sin remedio y ha bajado más todavía cuando he tenido que afrontar por última vez la subida por la calle Rambla, pero una vez en la parte más alta del circuito el entrenamiento se ha notado y he podido acelerar a tope cuesta abajo.
De nuevo en la avenida, viendo a lo lejos el arco de meta, he ido subiendo la velocidad progresivamente, recuperándome poco a poco del esfuerzo de la subida, y he conseguido hacer el último tramo a un ritmo medio de 3:50, cruzando la meta unos dos minutos antes que en el 2015 y sintiéndome fuerte y recuperado muy rápido.

Camino a la meta (captura de un vídeo de Mariví Lobo )

Otra más :)


Al final, 33:45 oficial, 33:34 en mi Garmin (no sé por qué, habiendo chip, en esta clasificación no se refleja el tiempo real). Posición 159 de 579 participantes, 27 de 86 en mi categoría y 145 de 421 hombres. ¡Bien!

No confiaba en poder rodar a ritmo de sub 45 en 10k en esta carrera, la verdad, por el entrenamiento acumulado hasta hoy, las cuestas, y el haber estado tantas semanas con tiradas a pulsaciones bajas y ritmos más bien lentos, pero parece que no me he vuelto tan lento como pensaba.

Ahora comienza el entrenamiento "de verdad". Semanas de mucha carga de km que acaban en tiradas largas que superarán los 25km y que terminarán de ponerme a prueba para ver si soy merecedor de ponerme tras la línea de salida del maratón de París en abril.

La semana que viene toca probarse otra vez, en esta ocasión en el medio maratón de Murcia. No me veo ahora mismo capaz de volver a ver menos de 1:39 como en diciembre, pero intentaré al menos bajar de la hora cuarenta y no sentirme tan mal como en Santa Pola, sufriendo desde el km 7.

Esto se pone interesante y muy exigente y, ¿sabéis? Tengo muchas ganas de probarme de nuevo y ver cómo llego a abril.
Como siempre, os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.