domingo, 12 de febrero de 2017

CAMINO AL MARATÓN DE PARÍS: SEMANA 4

Tic tac tic tac...

Cuatro semanas de entrenamiento específico para el maratón completadas.

Esta cuarta etapa del camino a París que he completado hoy ya empieza a recordar a los entrenamientos para maratón que seguí para Sevilla o Barcelona, con algo más de carga de kilómetros que las semanas anteriores.

El lunes no hubo tiempo para la sesión de gimnasio y salida suave previstos, algo que permitió que llegara descansado a la salida de 70 minutos del martes, sin más objetivo que rodar a ritmo regular y pulsaciones muy bajas.
Con mi turno de trabajo de esta semana y la próxima lo tenía difícil para ir a los entrenamientos de natación pero pedí "deberes" al entrenador y fui a la piscina el miércoles. En Alicante hay varias piscinas municipales pero la de Vía Parque es en mi opinión la mejor con diferencia. Nada masificada, sin el agobiante olor a cloro de las otras, muy limpia, nueva y bien cuidada... Da gusto entrenar allí. Además me encontré más fuerte de lo habitual y cumplí con el entrenamiento que me pusieron en hora y media sin tanta dificultad como otras veces.

El jueves tocaba Fartlek, con 25 minutos de calentamiento seguidos de 5 bloques de 6 minutos a ritmo de maratón descansando 2 minutos entre cada acelerón y acabando con 10 minutos de trote suave enfriando. Teniendo en cuenta que espero poder llevar un ritmo 5:10m/km aproximádamente en París las subidas de ritmo no fueron demasiado costosas y acabé contento pues se acumularon unos 13 km más junto a los 13 del martes.

El viernes no fallé al gimnasio y fui consciente después de mucho tiempo de lo abandonado que lo he tenido. Eché la vista atrás y me di cuenta de que por unos motivos u otros llevaba faltando a mi cita con las pesas demasiado tiempo. Me costó mucho mover pesos que ya tenía controlados en varias máquinas de piernas aunque, por otra parte, seguramente gracias a la natación me noté mucho mejor en otros grupos musculares como dorsal, hombros, bíceps o tríceps. Voy a intentar no perderme ninguna sesión de gimnasio desde hoy hasta el final del entrenamiento del maratón, que las rodillas tienen que estar bien sujetas.

El sábado había previsto natación, pero perdí toda la mañana buscando documentación que creía extraviada (menuda cabeza la mía), así que en lo deportivo, cero absoluto, aunque debo decir que lo agradecí, en el fondo, pues la falta de regularidad en el gimnasio que os comentaba antes se notaba después de la paliza del viernes en forma de unas suaves agujetas que resultaban bastante incómodas.

Así, con un día de descanso inesperado por medio, llegó de nuevo el domingo, día de tirada larga. Tocaba acercarse a las dos horas de entrenamiento, con ritmos de nuevo muy lentos buscando pulsaciones muy bajas. Admito que esto me tiene algo intranquilo (creo que ya lo he comentado en otras entradas del blog). Salir a más de 5:30 durante una hora para acabar algo más rápido del ritmo de maratón, 5-5:10m/km aprox. no me supone un gran esfuerzo y me hace pensar que estoy volviéndome perezoso y que pierdo muchísima velocidad, pero quiero pensar que el planning del preparador subirá en velocidad e intensidad en marzo y que el objetivo ahora, tal como me explicó, es ir acostumbrando al cuerpo al trabajo en la zona "quemagrasas"de pulsaciones, para que en el maratón no haya pájara al trabajar con grasa como combustible en lugar de glucógeno (perdonad la ignorancia que pueda contener lo que acabo de decir jajaja, me dejo guiar por el preparador)
He decidido este domingo salir desde San Blas hacia San Vicente y allí tomar el camino de rotondas hacia Tángel para volver sobre mis pasos una vez cumplida la hora de carrera.

Parada en Lo Torrent buscando agua en sus fuentes. Con las obras, todo seco :(


Carril bici por rotondas y más rotondas



Como os comentaba, el inicio ha sido muy cómodo y cuando llevaba una hora de carrera el cuerpo me pedía a gritos subir el ritmo. Una vez de vuelta a San Vicente he acelerado y me he movido sin problema cercano a los 5m/km hasta llegar a Alicante.

Al final, algo más de medio maratón, acabando muy entero, notando que podría terminar al ritmo objetivo del maratón pero sintiendo también que un ritmo de 4:39-4:40 como el que podía llevar en medio maratón hace un mes y medio ahora sería tal vez demasiado exigente (ni hablar de volver a rodar un 10k en menos de 43:40, por supuesto).

Ruta de la tirada larga dominguera
¿Estaré en el buen camino? Las rodillas no protestan y hay que reconocer que el corazón no se acelera mucho cuando me meto en el ritmo del maratón pero como vengo de dos años en los que en plena preparación del maratón me notaba muy fuerte también en velocidad y conseguía rodar rápido en menos distancia, ir ahora lento "aposta" se me hace muy extraño. ¿Cómo iré en marzo en la media de Murcia? ¿Responderán las piernas a un ritmo que ahora mismo empieza a parecer demasiado rápido cuando hace nada lo tenía dominado? Supongo que lo que tengo que hacer es no perder de vista el objetivo final, llegar a punto a la línea de salida del maratón de París el 9 de abril y poder rodarlo a un ritmo que me permita bajar holgadamente el tiempo de Barcelona. Creo que no es descabellado pensar en poder correrlo a 5:10m/km de media, algo que me permitiría bajarlo de 3:40:00 (acabar uno o dos minutos más tarde también sería un éxito). Esto es correr medio minuto más lento que mi mejor ritmo en medio maratón, algo que debería ser asumible como ritmo más lento.
Dudas y más dudas, como siempre. Supongo que el mes que viene los objetivos cambiarán y las sensaciones serán distintas. Me centraré en cuidar la alimentación como hasta ahora (si todo sigue como hasta hoy llegaré al maratón con 6kg menos que en Barcelona), no olvidar el gimnasio para tener bien sujetas las articulaciones y tener la cabeza fría para no "calentarme" innecesariamente en los entrenamientos.

Os cuento cómo va la quinta etapa del camino al maratón de París la próxima semana.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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