lunes, 26 de diciembre de 2016

CARRERA DE NOCHEBUENA "LAS TRES VUELTAS DEL PAVO" (LOS TORRAOS, CEUTÍ, MURCIA)


No tenía previsto volver a competir hasta la San Silvestre de Crevillente del próximo fin de semana pero el pasado sábado, día de Nochebuena, no pude quedarme quieto en casa por la mañana y decidí acercarme a la pedanía de Los Torraos, en Ceutí (Murcia) y correr la cuarta edición de una prueba gratuita que solo pide una aportación voluntaria de comida para los más necesitados como pago de la inscripción.
La salida se daba a las 11:30 y aunque no llegué con mucha antelación, a penas 40 minutos de margen, me sorprendió no ver gente en las calles ni zonas cortadas al tráfico.

Este es el cartel que te recib llegando desde Ceutí a esta pedanía de unos 1500 habitantes
Había localizado con tiempo en el mapa la avenida desde la que se daba la salida y al aparcar seguía sin encontrar corredores ni habitantes, con muchas casas con persianas bajadas que hacián pensar que no había nadie en su interior.
Después de caminar un rato por la avenida vi a lo lejos una pequeña plaza y el arco de salida de la empresa cronometradora, Dorsal21 , junto al puesto de recogida de dorsales.
Al acercarme descubrí que la carrera juntaba a poco más de 80 corredores, con una prueba infantil que salía al mismo tiempo que la nuestra. Por lo que pude averiguar mientras esperaba en la cola para recoger el dorsal, llevaban muy poco tiempo (no sé si era la primera vez esta edición) cronometrándola, tomando registros y clasificaciones. También escuché a algunos corredores comentar la dureza de alguna cuesta, pero no le di importancia, ya que la carrera se anunciaba como llana (después descubriría que no era así al 100%)

Recién llegado

Algo de calentamiento volviendo al coche y de nuevo a la zona de salida, y a las 11:30 arrancábamos. Me había propuesto correr los 8km de esta carrera al ritmo de mi mejor 10000, unos 4:22m/km, pero en los primeros metros olvidé por completo el planteamiento inicial y me dejé arrastrar por el grupo, por las buenas sensaciones, ignorando el esfuerzo extra que requerían un par de cuestas no muy duras que encontrábamos en los primeros 500m y que tendría que volver a subir dos veces más.
Cuando quise ser consciente del ritmo que llevaba, mirando el reloj, el primer pitido del Garmin ponía números a mi desastrosa salida.

Inicio de la carrera
Hacer los primeros 1000m de la carrera en 4:05 era una muy mala noticia. Me conozco y sabía que aquel exceso iba a pasarme factura, pues ya me había sucedido en otras ocasiones. Una salida tan explosiva no se podía recuperar y los últimos kilómetros tocaría sufrir.
El segundo kilómetro no ayudó a que ganara confianza en mis posiblidades en la última vuelta, al ser ligeramente ondulado con unos tramos de subida que se me hicieron incómodos y una zonas de bajada no demasiado largas que no permitían recuperar el aliento por completo.

Bajé el ritmo a 4:20, sin llegar a encontrarme cómodo aunque hubiera frenado y aproveché parte del último tramo del circuito, en suave bajada, para dejarme llevar un poco y recuperarme.
Este tercer km volvio a pasar demasiado rápido, a 4:14 y subiendo las pulsaciones más de lo debido.

La única cuesta algo exigente de la carrera se pegó bien en la siguiente vuelta y las bajadas y subidas que ya conocía de la vuelta anterior frenaron todavía más la marcha, haciendo que el ritmo cayera  a 4:34m/km en el paso por el siguiente km, pero lejos de venirme abajo pensé que para 8km no iba a reservarme nada, que las cuestas no eran tan duras y que en las bajadas podría recuperar algo. Recordé los entrenamientos de series y los fartlek exigentes, donde aunque las sensaciones eran malas y notaba el corazón a mil conseguía mantener el ritmo exigido y me dije que debía poder aguantar fuerte el resto de la carrera.

Iniciando la segunda vuelta de las tres de que constaba la carrera


Conseguí sacar el siguiente kilómetro muy rápido, a 4:18 y acercándome de nuevo a la subida maldita (en condiciones normales no sería nada, pero iba muy pasado de vueltas y me parecía muy dura) me frené de nuevo más de lo que habría querido, llegando al límite de pulsaciones y notándome más cansado que nunca.
El Garmin avisó poco después que el 6º km pasaba más lento que ninguno, a 4:37. Sabiendo que el último tramo tenía un par de zonas de suave descenso que permitían recuperar ligeramente  y que las pocas subidas que había, en falso llano, no eran demasiado duras, decidí echar el resto y aceleré, empezando a dejar atrás a corredores que me habían adelantado hacía un par de kilómetros.

Pasé el penúltimo kilómetro a un ritmo más lento del que pensaba que llevaba, a 4:27, pero me encontré con fuerzas para acelerar hasta la meta esos últimos mil metros que tenía por delante.
Aceleré cuando el circuito bajaba suavemente y cuando me acercaba a la meta seguí acelerando aunque fuera en suave subida, de forma que el último tramo, de unos 800 metros (el circuito, ni a mí ni a otros corredores nos midió 8000 sino 7.8 aproximadamente) pasó a unos sorprendentes 4:01 permitiéndome cruzar la meta en 33:54, 33:58 en mi reloj, en la posición 40 de 82 en la clasificación general y 37 de 74 hombres (no había categorías por edad)


Otra más :)
Seguramente si hubiera corrido más tranquilo en el arranque y si hubiera sido más regular en el ritmo de la carrera no habría ido tan forzado en los últimos kilómetros, pero doy por bueno el resultado.  Rodar a un ritmo superior al de mi récord de 10000m en un circuito con cuestas suaves me vale como prueba de que el entrenamiento va por buen camino.
Respecto a la carrera, no se le puede pedir nada más ni ponerle pegas. 0 euros de inscripción, avituallamiento final en la barra que había sacado a la calle el bar colaborador, cruces controlados por protección civil...¿qué más se podía pedir? A mí me sirvió de sobra para entrenar, ver que puedo mantener el tipo aunque el corazón vaya a mil por hora y la cabeza pida frenar y para quemar por adelantado parte de todo lo que vino después en la cena de Nochebuena y la comida de Navidad.
Parece que la mejoría de la forma física continua, así que habrá que ser optimista para las carreras que hay cerca.

Os cuento cómo va todo en las siguientes entradas del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. A veces hay que hacerle poco caso a la cabeza y hacer probaturas, es la mejor manera de saber hasta donde podemos llegar...

    Me encanta descubrir nuevas pruebas, ¿estaba muy lejos ese pueblo? Igual algún año nos animamos a probar suerte por alli :)

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  2. A mí me gustó poder correr esa mañana en una carrera organizada sin pagar ni un céntimo y descubrir sitios nuevos. En una hora escasa llegaba desde Alicante. Tú desde Elche llegarás antes. No esperes público en las calles, premios, ni siquiera un podio jeje Yo si el próximo 24 estoy cerca volveré :)

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