miércoles, 30 de noviembre de 2016

10K MURCIA CIUDAD DEL DEPORTE. POR EL BUEN CAMINO


El pasado sábado tocaba volver a poner a prueba los entrenamientos acumulados hasta la fecha y la primera edición de los 10 y 5km de Murcia Ciudad del Deporte fue la elegida para comprobar si, como decían en las notas de la EGB (Dios, qué viejuno soy ya), progresaba adecuadamente.

Volvía a acompañarme una vez más mi amigo y compañero de fatigas deportivas Ramón, que cada día más en forma y más lejos de que yo pueda seguirle a la carrera continúa mejorando poco a poco camino al sub.40 en 10000.

Una hora de viaje en coche y ya estábamos allí :)

La carrera se había programado inicialmente a las 20:00 pero tres días antes, según la organización, la policía obligó a atrasar la salida a las 22:00, ya que la prueba atravesaba una de las principales avenidas comerciales de la ciudad y el maldito Black Friday podría tener el centro de la ciudad a rebosar de vehículos y personas haciendo compras.
Ramón y yo llegamos a las 19:00 y aunque se veía algo de tráfico no tuve la impresión de que un corte en las calles fuera a ser tan "traumático" para el comercio.

Recién llegados


Como siempre, lo bueno de llegar con mucha antelación es que se puede aparcar cerca, con calma, reconocer el terreno, recoger tranquilamente los dorsales y tomar algo hasta la hora de la carrera. Ramón y yo hicimos tiempo en una terraza de un bar cercano, tomando una infusión, comiendo algo de fruta después, ya que echarse a correr a las 22:00 solo con la comida de las 15:00 en el cuerpo habría sido un error, y comentando las sensaciones previas y la estrategia a seguir.

Él confiaba en poder bajar de 44. Yo tenía clarísimo que ese objetivo era muy fácil dado su estado de forma (1:38 en la media de Petrel, constipado) y respecto a mí, no acababa de ver cuáles eran mis opciones reales para acabar la carrera. Los últimos entrenamientos habían ido bastante bien, sobre todo las tiradas largas, pudiendo acelerar los últimos km a ritmos cercanos o superiores a los que esperaba poder llevar aquella noche, pero en las series y cambios de ritmo no acababa de verme fino. Nadando, por otro lado, también me había encontrado muy cansado últimamente. ¿Sería posible llevar un ritmo de 4:23 o más rápido y buscar récord personal? Llegaba descansado, después de dos días de reposo, pero no terminaba de tenerlo claro.

Cuando se acercó la hora de la carrera nos dirigimos al coche a cambiarnos. La noche no era demasiado fría y la lluvia que nos acompañó en el viaje de ida había desaparecido hacía mucho tiempo, por lo que la ropa de abrigo sobraba. Nada de cubrebrazos ni guantes y únicamente una braga al cuello, que seguramente enrollaría en la la muñeca poco después de echar a correr.

El camino hasta la zona de la salida me enfrió un poco pero una vez en la avenida desde la que se iniciaba la carrera pudimos calentar cómodamente y después, esperando ya todos en grupo, algo más de 1000 personas entre las carreras de 5 y 10 km, entramos en calor rápidamente.

Camino a la salida

Calentando un poco (Gracias J.Pablo Tudela, de Footer Trotter)

Ya en la salida, a pocos minutos de empezar a correr.

A las 22:00 ya estaba corriendo, dispuesto a controlarme los primeros kilómetros sin dejarme llevar por la emoción de la salida. No habíamos dejado atrás ni 300m y ya encontrábamos el primer giro de 180 grados de los 5 que pasaríamos durante toda la carrera. En esta curva no había ningún control y lo único que nos separaba del carril contrario era un pequeño seto que era muy fácil de saltar, algo que por desgracia hizo la inmensa mayoría del pelotón en el que estaba metido cuando aún faltaban algunos metros para hacer el giro oficial.
A partir de este momento el grupo se estiró rápidamente y no me costó encontrar mi sitio en la carrera. Notaba que las piernas aceleraban más de lo debido y me frenaba constantemente intentando buscar un primer kilómetro no demasiado rápido. Ya habría tiempo de darlo todo, me repetía.

Avenidas llanas y largas para un circuito muy rápido y agradable
Mi Garmin avisaba de un ritmo medio de 4:19m/km en el primer 1000, cuando llegábamos a la primera de las vueltas por la Gran Vía del Escultor Fco.Salzillo. No había notado el esfuerzo y me sentía fuerte pero pensé que con esos segundos ganados al ritmo objetivo del primer 5000, 4:22 o 23m/km, podía aflojar ligeramente y reservar algo de energía.

Pendiente en todo momento del circuito y el desnivel, para saber qué me encontraría en la segunda vuelta, conseguí pasar por el km.2 en 4:23, ya de vuelta en sentido contrario por la Gran Vía y camino a las avenidas Río Segura e Infante Juan Manuel, los otros dos grandes tramos del circuito que también se recorrían en ambos sentidos en la otra orilla del río Segura. Ramón me había dejado atrás unos metros antes pero no quise seguirle, intentando ser regular y no pasarme de vueltas. Con conseguir tenerlo a la vista aunque fuera a 500m ya me conformaría, me decía. Buen síntoma de que la carrera iría bien.

Conseguí ser regular y no acelerar ni frenar demasiado los dos siguientes kilómetros, pasándolos en 4:19 y 4:23 según mi Garmin. Todo iba según lo previsto y las piernas parecían responder. No miré el ritmo cardiaco en ningún momento. Sólo iba pendiente de mis sensaciones y de vez en cuando miraba el ritmo para no ir demasiado rápido o lento. La concentración era casi absoluta.

Poco después del cuarto kilómetro noté que sin darme cuenta iba bajando el ritmo, según el Garmin. Me notaba bien, así que aceleré un poco para remontar lo que hubiera podido perder, adelanté a Ramón mientras él me animaba (muy bien iba la cosa si era capaz de ponerme por delante, pensé) y me dispuse a correr algo más rápido, ya que en aquel momento estaríamos cerca de la mitad de la carrera y mi plan era hacer el segundo 5000 algo más rápido que el primero.

Hasta aquel momento no había visto marcado ningún punto kilométrico en el circuito, así que en la segunda vuelta supuse que tampoco lo habría y pensé que el paso por el arco de meta me permitiría ver si el reloj me había marcado correctamente los kilómetros, pero algo había fallado. Todavía no estaba ni a 300 metros del Puente de Hierro, donde acababa la carrera ya para el 5000, y el Garmin ya había pitado el km 5. En la media de Valencia me pasó algo similar, con marcas del Garmin adelantadas unos 5-6 segundos a las marcas oficiales de cada kilómetro, así que pensé que tal vez estaba pasando lo mismo.

Los números del reloj oficial en mi primer paso por la línea de meta no podían ser peores. Unos 22:25, que en teoría mandaban a paseo toda mi estrategia, todos los datos que tenía acumulados hasta ese momento y la moral que había ganado. ¿En serio? ¿Si me descuidaba todavía se me escaparía el tiempo final a más de 45 minutos?

Pensativo, en mi primer paso por la línea de meta.

No fui capaz de ver en ese momento otra opción, la real, que simplemente consistía en que el arco NO ESTABA EN EL KM 5 si no algo después. A pesar de la confusión, mantuve el ritmo y el siguiente kilómetro, camino del segundo paso por la Gran Vía salió casi como los demás, en lo esperado, 4:23, pero fue el último tramo cómodo para mí.

Empecé a notarme algo cansado y las avenidas que tenía que recorrer todavía se me hicieron muy largas en la cabeza, incluso antes de volver a pasar por ellas.
Camino al km 7, ya de vuelta por la Gran Vía, Ramón se ponía un momento a mi paso y me animaba. Le confesé que no me notaba con fuerzas para mantenerme al ritmo que había llevado hasta el momento, sintiendo que tal vez se echaba a perder desde ese punto el trabajo acumulado kilómetros atrás. Aceleró unos metros delante de mí y me gritó que le siguiera y que no lo perdiera de vista, animándome de nuevo.
Yo sabía que el final de la Gran Vía tenía un brevísimo ascenso antes de encarar la Pasarela Miguel Caballero y volver a cruzar el río pero no imaginaba que iba a sentirlo tanto en las piernas. En aquel momento empezaba la que fue la parte más dura de la carrera para mí, con casi 3 km de ida y vuelta por las dos avenidas de la orilla sur del río, y tocaba hacer acopio de fuerza física y sobre todo mental.

La respiración comenzó a acelerarse demasiado y las piernas empezaron a notarse demasiado pesadas. En mi cabeza no paraba de repetirme que todos los entrenamientos de tirada larga acababan al ritmo que buscaba en aquella carrera, con más de 15 km en las piernas, así que a pesar de las malas sensaciones un ritmo cercano a 4:20 debía ser posible en un 10000 incluso no sintiéndome bien.

No fue así los durante los kilómetros 7 y 8, que pasaron a 4:27 de media, pero después del 8000, viendo el último giro de 180 grados y tratando de pensar que lo que quedaba era una serie de 2000, empecé a rehacerme.

Costó, y mucho, el km 9, que conseguí correr algo mejor y pasó en 4:25 pero ya viendo los puentes a mi derecha, primero la Pasarela de Jorge Manrique, el puente del Hospital después y, a lo lejos, el puente de Hierro y la meta, el último kilómetro sentí que podía acelerar más. Ramón no andaba muy lejos de mí, calculé que ni 200m, así que muy mal no me había ido, pensé, a pesar del pequeño bajón.

Subí el ritmo todo lo que pude, más todavía cuando entré en el puente y vi delante de mí el reloj oficial que todavía no marcaba los 44 minutos. Un último sprint, sacando el km. 10 a 4:22 (el 3º más rápido de la carrera) y cruzaba la meta en un tiempo oficial de 43:58, 43:46 real, batiendo en 12 segundos mi récord personal conseguido en Elche este año.

Sub.44 oficial en circuito homologado. ¡Bien!


Allí andaba todavía Ramón, con el que pude celebrar en ese mismo momento que habíamos conseguido nuestros objetivos, pues él había llegado 16 segundos antes que yo y confirmaba así su constante e imparable mejoría.

Satisfechos con el resultado, ya en la zona de avituallamiento de meta


Para los que les gustan los datos y estadísticas, aquí van los míos, dignísimos y que me dejan por encima de la media a mis casi 40 años: Posición 254 de 739 en la general, 236 de 594 hombres y 56 de 125 en mi categoría (algo más de estadística AQUÍ)

A pesar del pequeño bajón de los km 7 y 8, regularidad y buen final :)


Respecto a la carrera, en cuanto a organización una lástima el retraso obligado de 2 horas avisado con tan solo 3 días de antelación. Por lo demás, voluntarios (patinadores durante todo el circuito), atención en la meta, avituallamiento, etc. , geniales. Incluso siendo las 22:00 había gente en las calles en la zona más céntrica y en la meta, por lo que un horario mejor (se habla de pasar la carrera a domingo y mañana el próximo año) hará que la afluencia de corredores y público sean mayores y crearán el ambiente festivo que esta prueba, llamada a ser una de las grandes de la zona, se merece. Carrera rápida, distancia homologada, entorno más que agradable... Repetiré :)

PD: Una vez más, esto del atletismo popular y las redes sociales me ha vuelto a permitir desvirtualizar a dos corredores de la zona con los que hasta el momento solo había tenido contacto en Instagram, Rebeca (@blouse0 ) y Tomás (@wintomas) Un placer saludaros en persona en la meta :)

Objetivo cumplido :)
Ser capaz de superar mi récord personal en una distancia dos veces en el mismo año es algo que me da una inyección de moral tremenda. Creo que no me había pasado nunca desde que empecé a correr y tengo la impresión de que si todo sigue por el mismo (buen) camino, si vuelve a llegar el pico de forma entre enero y febrero, como los dos años anteriores, todavía podrían salir buenas carreras y tal vez se podría intentar arañar segundos al 10000 y algún minuto a la media.

Ahora, en pleno subidón moral y físico, toca pensar en los 21km de Torre Pacheco del próximo día 11. No dejo de pensar que si en 10000 he podido llevar un ritmo medio de 4:22 o 4:23 m/km , bajando el ritmo 20 segundos por kilómetro, como muy lento, no debería haber problema para acabar la media por debajo (de una maldita vez) de 1:40. Ese sería el objetivo principal, aunque admito que en el fondo no paro de darle vueltas a que, ya que lo bajo, qué menos que dejarlo en 1:38:30 o 40 como poco, haciendo una media de 4:41 aprox. por km.

Os cuento si ha sido así en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.


6 comentarios:

  1. Y lo mejor es el margen de mejora que tienes. Pero en Torrepacheco da por muy brillante ver el 39:59, luego si hay más( que es fácil) bienvenido sea

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    1. Así lo haré. Mejor encontrarse con la sorpresa en el 15 de que puedes apretar que notar que te has pasado y penar hasta la meta perdiendo todo lo ganado hasta allí. Como bien dices, el objetivo principal es ver por fin la "hora treinta y..." por muy lenta que sea. El 11 lo hablamos en la meta ;-)

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  2. Bonito Post!! Me gusto conoverte en persona!! Nos vemos en Torre Pacheco


    Wintomas

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    1. Gracias Tomás! Igualmente :) A por todas en Torre Pacheco!

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  3. Murcia me gusta, no se si has tenido la oportunidad de correr su Media Maratón, por lo que veo comparte gran parte del circuito. Sin duda es un buen lugar para batir marcas, lastima que pille tan lejos jaja ;) enhorabuena por tu MMP

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    1. qué te voy a contar jajaja Record personal de 10000 en Murcia y de media este domingo también en Murcia (Torre Pacheco) Me gusta, ya lo creo jaja Y respecto a la media... viene perfecta en el planning para el maratón de París, el 9 de abril, al caer creo el 12 o el 19. La correré seguro, estoy pendiente de que abran inscripciones :) Gracias y a por todas!!

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