miércoles, 28 de septiembre de 2016

CAMINO AL MEDIO MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA 4

Cada vez más cerca

La cuarta semana de entrenamientos para la media de Valencia, que ya empieza a verse a lo lejos, a menos de un mes, ha sido ligeramente mejor que las anteriores, aunque los tiempos y sensaciones no terminen de ser los deseados.

La semana comenzó, como siempre, con entrenamiento de fuerza en el gimnasio, machacando piernas y otros grupos musculares, seguido de media hora de trote a ritmo muy suave.

El martes tocaba reencontrarme con las series. Después de 25 minutos de carrera suave, calentando, llegaban 6 miles con un minuto de recuperación entre ellos. El objetivo marcado por el preparador era correrlos con un margen de tiempo bastante amplio, entre 4:05 y 4:30m/km. Decidí buscar algo intermedio e intentar quedarme cerca de 4:20, algo que más o menos conseguí: 4:18, 4:20, 4:17, 4:22, 4:25 y una gran última serie a 4:11, para compensar el "relax" de las dos últimas. Con el enfriamiento de 15 minutos salieron en total unos 14 kms., que me dejaron bastante animado, al poder medio-cumplir por fin con un entrenamiento según lo planificado.


Hice las series en la playa. Llano y con buenas vistas.


Después de descansar el miércoles la salida del jueves fue muy tranquila. Una hora de carrera buscando mantener las pulsaciones bajas que aproveché para rodar cerca de la costa en dirección al puerto de Alicante, disfrutando de las vistas mientras corría. Las pulsaciones se dispararon rápidamente cuando tocó volver cuesta arriba por la cantera aunque no fuera muy rápido, síntoma de qué tal vez no había descansado lo suficiente. Aminoré la marcha, sin pensar en la velocidad, solo pendiente de las pulsaciones. Lo importante era cumplir con el tiempo y el ritmo cardiaco, me dije.

Una gozada correr con este paisaje de fondo :)

El viernes tocaba gimnasio de nuevo y media hora de carrera suave. No soy de comentar nada respecto a los ejercicios de gimnasio o peso que manejo en las máquinas y mancuernas (muyyy poco XD), pero este día merece una mención especial, pues por fin, por primera vez en mi vida, conseguí hacer ¡UNA! dominada sin ayuda, en peso muerto, algo que parece demostrar que los ejercicios de fuerza y la pérdida de peso empiezan a dar resultados (Estaba tan absurdamente contento que incluso lo grabé, aprovechando que no había mucha gente en el gimnasio XD . He AQUÍ la prueba)

El sábado había entrenamiento de natación, esta vez en la playa, con algunos ejercicios también por la arena. Algo más de 2000 metros que me sentaron muy bien, aunque no me noté tan fuerte como entrenamientos anteriores.


Nadando un poco por la playa de San Juan


Pensé que en estas fechas el agua y el clima ya no serían tan agradables para la natación, pero una vez en faena no noté mucha diferencia con el mes pasado ¿Seguirá siendo buena la temperatura en la próxima cita que tengo prevista con la competición en aguas abiertas? Sí, me he apuntado a otra travesía, la distancia popular del Oceanman de Benidorm del próximo día 16 de octubre, 1'5 km. Si pude con 2 km. en Tabarca...

Más Oceanman : )




El domingo, como es habitual, llegó la tirada larga de la semana. Viendo las pasadas experiencias y que esta vez me tocaba 90 minutos, más que en las anteriores salidas, decidí ser muy conservador.

Los primeros 40 minutos tenía que correr entre 4:40 y 5:20. No me costó quedarme cerca de los 5:00 m/km, pero aflojé un poco, sabiendo que después tocaba media hora más fuerte y viendo que el calor apretaba cada vez con más fuerza.
Aunque el objetivo del segundo tramo era mantenerse entre 4:20 y 4:40 durante 30 minutos, fui más suave y lo intenté llevar a 4:45-4:47. Sudaba muchísimo, me tenía que parar constantemente a beber y notaba cómo tanta humedad empezaba a destrozarme la piel de las ingles y los pezones con el roce de la ropa (para un día que se me olvida la vaselina... :(  ) Con dificultad, conseguí sacar esta segunda etapa del entrenamiento a 4:57 de media, algo más rápido que la primera (5:06) y cuando el Garmin avisó que tocaba meterse los últimos 20 minutos entre 4:20 y 4:10 tuve claro que era imposible. El calor era insoportable, los roces del pantalón y la camiseta ya no eran simples molestias y las piernas no parecían responder.

A pesar de todo, de las paradas a beber y lavarme la cara, de las malas sensaciones, me dije que el entrenamiento debía ser en progresión, aunque estuviera fuera de tiempos, así que ese último tramo debía ser el más rápido aunque me dejara la piel (en parte ya me la estaba dejando, literalmente, gracias a no haberme puesto vaselina).

Conseguí hacer esta última etapa más rápida que las otras dos y dejar el ritmo medio de los últimos 20 minutos en 4:47m/km , terminando molido pero satisfecho poco más de 18km.

Estoy en la fase de carga de km. y la temperatura no era normal, demasiado alta, así que creo que llegado el momento, a final de octubre, con menos calor y el cuerpo habituado a las palizas de kilómetros, tal vez pueda salir una buena carrera. No de récord, probablemente, pero sí cercana a los tiempos esperados, algo que sería una gran noticia con tan poca temporada en las piernas todavía.

Algunos datos e imágenes de la tirada larga del domingo


Este sábado toca correr el primer 10000 de la temporada en Rojales. No tengo cuerpo para récord personal, me temo, pero me conformaría con hacerlo en 45 minutos como mucho, algo menos tal vez y confirmar así el buen inicio de temporada que creo que llevo, a pesar de las sensaciones de los entrenamientos. Para bajar de 44 otra vez creo que tendré que esperar un poco más. Los ritmos durante la semana no hacen pensar lo contrario, pero todo llegará.

Tomo prestada la viñeta motivadora de 72Kilos

Os cuento cómo ha ido todo, semana de entrenamientos y la carrera del sábado, en la siguiente entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

domingo, 18 de septiembre de 2016

CAMINO AL MEDIO MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA 3

El camino hacia la media de Valencia sigue adelante. Esta tercera etapa, la semana del 12 al 18 de septiembre, ha estado marcada por el inicio de los entrenamientos con mi nuevo club, Runners Montemar. Para ir conociéndonos corrí con ellos martes, jueves y sábado, trotando suave al principio en las tres salidas pero dejándonos llevar los últimos kms. por los que iban más ligeros en la cabeza del grupo y terminando muy muy ligeros ¡Buen grupo!

El martes hubo, además natación, lo que supuso comprobar lo duro que puede ser hacer más de 1700 metros en el mar con una bandera amarilla más bien roja y una hora después salir a correr, pero era el día del estreno del club y no podía faltar.

Estreno de Runners Montemar
El lunes y el sábado también visité el gimnasio, con buenas sensaciones, notándome algo más fuerte, natación el viernes (podéis ver mi lamentable técnica actual AQUÍ  (frontal) y AQUÍ (lateral) y la trotada del sábado que comentaba antes, en la que tuve el honor de compartir algunos kms. con el grandísimo Fermín Cacho , que apadrinaba el arranque del club y nos contaba mil anécdotas de sus competiciones.

Todo un lujo, conocer en persona a Fermín Cacho

El domingo ha sido el día de la tirada larga. Guardaba malos recuerdos de la semana pasada cuando llegó el momento de afrontar la salida de más kilómetros y aunque me he encontrado algo mejor al principio algo me decía que el tramo más duro sería difícil.

Tocaba, como el último domingo, correr 40 minutos entre 5:20 y 4:40m/km , 25 entre 4:20 y 4:40 y unos imposibles 20 finales a 4:10-4:20. Me he sentido bien en el primer bloque, rodando sin problema a 5 o algo menos, y luego en el segundo tramo, siendo previsor, me he metido en el rango de velocidades previstos pero por la parte baja, a 4:40 escasos, sintiéndome algo flojo según pasaban los minutos.
Llegado el momento de la verdad, el apretón brutal programado para el final, he subido a 4:30  y no ha habido forma de meterme en las velocidades previstas. He intentado acostumbrarme a las malas sensaciones y tratar de darlo todo, pero a los 5 minutos ya no era persona y, reventado, sobre todo moralmente, he dejado el entrenamiento con 15kms. en las piernas.

Las vistas que he tenido durante la tirada larga, por playa San Juan y Muchavista


De nuevo, la tirada larga se quedaba más corta de lo previsto, por unos 10-15 minutos, pero no daba para más. Quiero pensar que si la semana pasada estaba mal en el segundo bloque, con el mismo entrenamiento, y hoy he podido acabarla en los tiempos previstos para el segundo bloque, la semana que viene podré estirar algo más la salida en el último tramo y que en las cuatro semanas que tengo todavía por delante llegaré a cumplir con lo planificado.

De momento, a descansar bien y seguir entrenando a tope. Se reducen las sesiones de natación para dar prioridad al kilometraje, así que tal vez llegue menos reventado a la tirada larga. Pasar dos semanas al turno de tarde en el trabajo también ayudará, al permitirme dormir algo más.

Por otra parte, no fallaré a los entrenamientos de calidad que tengo entre semana, así que la unión de todos estos factores sumándole que el peso sigue estabilizado en unos buenísimos 77.5 kgs (quién me ha visto y quién me ve...) espero que me permitan cumplir una buena semana de entrenamiento de una vez por todas, acabando con una tirada larga el domingo que añadirá minutos al segundo bloque de la salida progresiva.

Sigue la pelea por mejorar, aunque tal vez las buenas marcas tendrán que esperar a finales de otoño o al invierno, como ha sucedido los años anteriores. En Valencia puede que no logre mi mejor media, pero haré todo lo posible por que lo sea. Por el camino, a ver qué tal llego a los 10km de Rojales del próximo día 1 de octubre.

Os cuento cómo va todo la semana que viene en la siguiente entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

jueves, 15 de septiembre de 2016

CAMINO AL MEDIO MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA 2 - ESTRENO EN AGUAS ABIERTAS OCEANMAN TABARCA 2KM


Otra semana más cerca de la primera gran prueba de la temporada y otra etapa acabada del camino a la media de Valencia.
En los entrenamientos del 5 al 11 me he sentido mucho más flojo de lo esperado. Parece que la carrera de Villena supuso un gran gasto de energía y lo he notado bastante, con sensaciones no muy buenas durante toda la semana.

El lunes tocaba gimnasio y trotada tranquila y no me noté demasiado flojo. El martes, sin embargo, en el entrenamiento de natación, sí que empecé a sentir una flojera importante. Me costaba mucho mantener el ritmo de siempre y acabé casi vacío.
La cosa no mejoró el miércoles, cuando el objetivo, después de 25 minutos calentando, era repetir 4 bloques de 9 minutos a ritmo de competición de 10km. aproximadamente, con 1 de descanso.
Los dos primeros pude mantenerme, muy justo, en el tiempo previsto, pero en el tercero me quedé sin fuerzas y no pude seguir y acabé volviendo a casa trotando.

El jueves descansé y la tirada larga de la semana, que debía ser el domingo, la hice el viernes, al tener trabajo el sábado y el domingo ocupado en lo que os contaré después.

La salida de más kilómetros de la semana volvió a dejarme con malas sensaciones. Debía empezar tranquilo, entre 4:40 y 5:20m/km durante 40 minutos, subir a 4:20-4:40 20 minutos y acabar 20 minutos a tope entre 4:10 y 4:20. La realidad fue que en la segunda fase del entrenamiento estaba muy cansado y casi no podía estar a 4:35/4:40 y que duré una hora nada más, retirándome cuando sentí las piernas demasiado cargadas. Intentaba convencerme de que simplemente era una mala semana, que después de la buena carrera de Villena había seguido fuerte en el gimnasio y en la piscina y que eso podría haberme cansado en exceso, pero no podía evitar estar intranquilo. ¿Remontaría?¿Me encontraría mejor la semana siguiente?

Algo flojo de moral, llegó el domingo y con él mi estreno en una competición en aguas abiertas, el Oceanman de Tabarca en su versión popular, de 2000 metros.
Sí, esto es "corre sin parar" pero no puedo dejar de contaros cómo fue mi estreno oficial en natación.


Tocaba madrugar mucho para llegar a Sta.Pola y salir hacia la isla de Tabarca. Me desperté nervioso, como la primera vez que participé en una carrera popular (noviembre del 2008, casi 8 años ya) y lleno de dudas. ¿Sería capaz de terminarla? ¿Pasaría el corte, aunque no era muy exigente?

En mi estreno me acompañaban Adri, Pepelu y mi hermana, todos con unas habilidades en el agua muy parecidas y con el único objetivo de ser capaces de acabar la prueba.

Camiseta, gorro, bolsa... recogidos la tarde anterior

Calorías en el desayuno en Sta.Pola para afrontar los 2000 metros de natación : )

Postureo previo a la salida : D

Pepelu, Adri y mi hermana navegando hacia Tabarca
Cuando llegamos los superhéroes que nadaban 10kms habían salido hacía más de 1 hora y los que afrontaban el medio oceanman, 5kms, empezaban a dar brazadas. Nosotros todavía tuvimos que esperar un buen rato, que aprovechamos para reconocer el terreno y ver bien la zona de salida y llegada.

Este fue el recorrido de mi estreno
Al fin llegó el momento. Desde una cala pequeñísima y demasiado pedregosa menos de 50 nadadores, tras las explicaciones de los organizadores, salíamos disparados hacia la primera boya que indicaba el primer giro y nos dejaba bordeando la costa.

Empecé muy rápido. Demasiado, tal vez. La respiración se aceleró rápidamente y pronto costó mantener el ritmo. Trataba de seguir a un pequeño grupo de nadadores a poca distancia, unos 5 metros, pero en algún momento me desvié demasiado y de repente la primera boya me quedó demasiado lejos. Mala cosa, pensé, empezar a desviarse tanto y tan pronto.

Equivocadamente, aceleré para volver cuanto antes al camino correcto y seguí la ruta "buena". Intentaba evadirme, disfrutar del buenísimo estado de la mar y del fondo marino, perfectamente visible en unas aguas tan claras como las de Tabarca. La visión de la fauna y vegetación durante el camino no consiguió distraerme demasiado. Seguía despistándome en el camino a la siguiente boya y no tardé en encontrarme solo. Los voluntarios me indicaron de nuevo la ruta correcta y descubrí una vez más lo mucho que me había desviado (otra vez). En lugar de volver con calma a la ruta correcta volví a acelerar y mucho antes de llegar al extremo de la isla empecé a notarme cansado y agobiado, sintiendo que perdía mucho tiempo y que gastaba energías inútilmente en esa especie de expedición improvisada por Tabarca que me me estaba montando en solitario.

En dos ocasiones llegué a plantearme muy seriamente el abandono, después de los acelerones para recuperar la ruta adecuada, pero conseguí rehacerme rápidamente y cuando, ayudado desde este momento siempre por los voluntarios, vi la boya que marcaba el giro a la izquierda en el extremo de la isla y miré el reloj vi que a pesar de todo no iba tan mal y que pasaría el corte.

Pensaba que cerraba la carrera, pero vi detrás de mi a otro nadador también siguiendo las indicaciones de los voluntarios. No era el único despistado con flojera, pensaba, empezando a tomarme el asunto con algo de humor.

Me calmé, empecé a disfrutar del recorrido y me centré en la técnica y en acabar con fuerzas. Por desgracia, los acelerones previos debieron pasar factura a los gemelos, y poco antes del segundo giro a la izquierda, para dirigirnos ya a las dos últimas boyas, una rampa dolorosísima en el gemelo derecho hizo que me detuviera. Me adelantó el nadador que había visto hacía pocos minutos y, una vez recuperado del dolor, me centré en dar la patada bien y tomé como guía la estela que dejaba el competidor que me dejaba atrás cada vez más rápido.

Una segunda rampa en la misma zona me detuvo de nuevo. Maldije, esperando que aquello no fuera a más, en un momento en el que estaba animado y me sentía capaz de terminar.

Muy a lo lejos, según me dijeron los voluntarios, cerca de dos veleros, estaba por fin la boya roja que indicaba el giro hacia la playa y el fin de la travesía.
Esta última boya no llegaba nunca. Me centraba en la técnica, en que las piernas se movieran bien para evitar más rampas, en la brazada y la respiración. Me distraía con las vistas de los pececillos que me acompañaban a veces en el camino y que, probablemente acostumbrados a tanto humano por la zona (protegida) no se espantaban de mis torpes brazadas de novato.

Cuando por fin llegó el momento de bordear la última boya  me animé muchísimo. A lo lejos veía la playa, el arco de meta y muchísimo público. Aquello estaba hecho, solo faltaba un último esfuerzo, me dije.
Recordé las palabras de nuestro entrenador de natación: Nadar casi hasta que las manos rocen el fondo de la playa para no perder tiempo andando, pero en cuanto tuve cerca la arena de la playa intenté apoyar los pies. Como si fuera un castigo por desobedecer, otra rampa más castigó mi maltrecho gemelo derecho, pero aguanté y seguí nadando. Por fin, cuando había muy pocos metros de agua ya, me puse en pie.
En ese momento, después de tanto tiempo sin cargar peso sobre las piernas, noté cuánto daño habían hecho las rampas en el gemelo. Costaba mucho correr, así que entré caminando, quitándome por el camino las gafas y el gorro, animado por mi hermana y Adri que ya habían llegado.
Las fotos pueden no reflejarlo por mis caras (el gemelo derecho estaba muy castigado), pero estaba muy orgulloso de mí mismo cuando pasé por la meta 1 hora y 7 minutos después de haber arrancado, casi cerrando la carrera (penúltimo de los 44 llegados a meta) pero muy contento por haber superado el reto. El tiempo (lentísimo, para qué nos vamos a engañar) era lo de menos aquella mañana.
Tan bien me encontré que tengo claro que repetiré en el oceanman popular de Benidorm el próximo día 16, esta vez en 1.5kms, donde me acompañarán de nuevo Adri, Pepelu y mi hermana, que también acabaron muy bien y se animaron para otra travesía más.



Ahora toca seguir con el entrenamiento para Valencia, esperando que mejoren las sensaciones. En la próxima entrada os contaré cómo va todo y qué tal mi estreno con Runners Montemar, el nuevo club con el que me veréis en las carreras desde hoy.

Nos leemos en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

lunes, 5 de septiembre de 2016

CAMINO AL MEDIO MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA 1 - CROSS NOCTURNO CIUDAD DE VILLENA

Al igual que he estado haciendo en la preparación de anteriores objetivos como el maratón, he pensado que para la media de Valencia también voy a hacer un seguimiento semanal en el blog, para darle algo de vidilla y también para poder ver después, con el paso del tiempo, las  sensaciones que tuve preparándolo y la evolución del entrenamiento.

En esta primera semana de crónica, que en realidad sería más bien la segunda o tercera, pues ya llevo, creo, un par de tiradas largas los domingos, el entrenamiento empezó el lunes con algo de gimnasio y media hora de carrera suave después.

El martes tocaba clase de natación. No sé si os lo había comentado ya, que este verano he empezado a nadar con un grupo dirigido por un entrenador. No nadaba desde hacía unos 20 años y aunque al principio costó muchísimo, ya que no podía hacer del tirón ni 50m. los primeros días, no he tardado en cogerle el gustillo a la natación y aunque soy lentísimo (en un 500 creo que el paso por 100m se queda en 2 minutos escasos, para que os hagáis una idea de mi cutre-ritmo-tortuga) estoy muy animado. La clase del martes no fue muy exigente, solo técnica, y no me dejó muy cansado para lo que tenía planificado al día siguiente.

El miércoles me junté con mi hermana, Pepelu, Adri y Eu y fuimos al mar con el objetivo de hacer del tirón 1500m. La sensación fue muy buena, nadamos a ritmo muy suave y al terminar pensé que seguramente podría haber hecho 2000m.

1500m en la playa de San Juan
Tan claro lo tenía que el próximo domingo estoy apuntado a mi primera competición oficial de natación, el Oceanman de Tabarca, en su versión popular, de 2km. (El oceanman de 10km. y el half oceanman, 5, los dejo por el momento para los pros.)
El corte lo ponen en hora y media, tiempo de sobra, espero, a pesar de mi tremenda lentitud. Voy con el objetivo de disfrutarlo y acabar aunque tenga que ser el último, esperando que el mar esté en calma para poder disfrutar de las vistas del fondo marino de la isla y acabar con buenas sensaciones.



Esto es lo que me espera el domingo. Rezad por mí XD


El jueves tocaba carrera de 50 minutos a ritmo AB y la verdad es que me encontré muy bien. El ritmo era bastante ligero y las pulsaciones no subían demasiado. Terminé con la sensación de que estaba en buena forma para las fechas en las que estamos.

El viernes había que volver a la natación. En esta ocasión, el trabajo físico fue matador. Mucho ejercicio con palas, cambios de ritmo y un test de 500m que puso números a mi lamentable calidad natatoria (con tan poco tiempo nadando no puedo esperar mucho más) y me dejó reventado. Salieron unos 2000m en total, que me hicieron pensar que tal vez acababa de gastar energía que sería muy necesaria para la carrera del día siguiente.



No corría en Villena desde el 2011, en este mismo cross nocturno en el que participé el sábado, cuando la distancia era mucho menor y mi peso e inexperiencia mucho mayores. Este año decidí comenzar la temporada en esta carrera, a principio de mes, para tomar referencias y ver cuánto daño podía haber hecho el verano que ya casi dejamos atrás y hacerme una idea de hasta dónde podría llegar este otoño-invierno.

En el camino a Villena y en la carrera volvía a juntarme con mi amigo Ramón, que como yo, va a por todas a Valencia y también está en proceso de aclimatación post-veraniego. Una vez allí, nos juntamos con Rafa y MªJosé. Ella volvía a la carrera después de mucho tiempo parada por lesión y Rafa se quedaría a cargo de sus chiquillos y encargado de hacernos fotos y vídeos (mil gracias por todo crack).

Foto de Alberto Costilla. Aquí, con Rafa, que tenía que cuidar de su hija
y no corrió pero pudo hacernos fotos y vídeos.


Con Ramón y MªJosé, poco antes de la salida.

Poco calentamiento previo, ánimos y buenos deseos y, puntuales, arrancábamos desde la que parecía la avenida principal de Villena. Había revisado el perfil del circuito por Internet y había visto que daríamos casi 3 vueltas iguales, con dos bajadas y subidas que no tenía claro lo duras que iban a ser.

Perfil (clic en imagen para ampliar)

Decidí fijarme, en el inicio, en las pulsaciones, y ver cómo avanzaba la carrera después, con calma.
Sin darme cuenta, aprovechando que el arranque bajaba suavemente hacia la iglesia, subía un poco en este punto y volvía a bajar, me encontré lanzado a 4:25m/km. aproximadamente desde el principio. Regulé en la zona llana previa al inicio de la subida y traté de no acelerar demasiado en este primer ascenso hacia la zona de salida/meta.

La larga rampa que nos llevaba de nuevo al punto de inicio y que bajaba poco después no me frenó demasiado y los dos primeros kilómetros pasaron cómodamente. El giro de 180 grados al final de la avenida que nos llevaba de nuevo cuesta arriba a la salida no me paró en exceso y en el primero de los 2 pasos por la línea de inicio y fin de carrera me animé, viendo que el ritmo medio se mantenía estable cerca de los 4:25m/km. , tanto que aceleré un poco, al conocer la bajada que tenía por delante del paso anterior, y este kilómetro, hasta el 4, pasó en 4:21

La temperatura no era tan alta como esperábamos a primera hora de la tarde mientras hacíamos tiempo en un bar cercano a la salida y el público era muy numeroso y animaba prácticamente en todo el recorrido haciendo que me viniera arriba psicológicamente, pues me sentía fuerte y empezaba a ver que podría salir una carrera a ritmo de 45 en 10k.

A pesar de mi buen estado de ánimo, la segunda subida por la larga rampa que comenzaba poco después de dejar atrás la iglesia y llegar de nuevo, por segunda vez, a la avenida, fue demasiado lenta. El ritmo por kilómetro se frenó 20 segundos y llegó a 4:49.

Fotos y vídeo de la segunda subida hacia la salida/meta





La siguiente bajada, ya conocida, no pudo ser tan rápida como la anterior pero arregló un poco la media, llegando a 4:35 y dejándome claro que las subidas que tenía por delante tocaba apretar los dientes si quería mantenerme cerca de 4:25 o 30 de media al final.

Conseguí salvar el primer tramo de subida y pasar el km. 7 en 4:39 pero el último kilómetro se pegó bien a las piernas, aunque no tuve malas sensaciones en ningún momento. Estaba motivado y pensé que la media final iba a ser buena, después de todo, aunque seguía más pendiente de las pulsaciones y el ritmo en cada kilómetro que del crono final, ignorando cuánto tiempo llevaba corriendo, así que cuando en el último tramo, cuesta arriba, ya hacia la meta, vi el reloj y el tiempo final me llevé una gran alegría.

Meta. Con esta foto el premio a la fotogenia no me lo llevo, creo XD

Cruzaba la meta en 37:10, 36:47 en mi Garmin, a falta de tiempo real en la web (algo más de información y estadística AQUÍ ) en la posición 152 de 539 de la clasificación general y 66 de 168 en mi categoría.

Carrerón para repetir año tras año, por perfil, ambiente y animación, y por situarse en un momento muy bueno de la temporada, nada más empezar, para medirse y empezar a conocerse uno mismo. Yo lo tengo claro: volveré. Creo que esta sensación la compartimos todos los corredores al terminar y así me lo confirmó Ramón, que también terminó contento (él era pesimista, pensando que rodaría a 5m/km, pero...¡ni por asomo!) y va a tener un otoño/invierno muy buenos aunque no se lo acabe de creer del todo (¡vaaaamossss! ¡a por Valencia crack!¡podremos!)

Por mi parte, en cuanto a sensaciones finales y conclusiones, no podría estar más contento y satisfecho. Poder rodar un 3 de septiembre los poco más de 8km. de esta carrera a 4:34m/km, de media después de un verano en el que el calor no deja entrenar en condiciones, con la paliza de natación de la tarde anterior aún sintiéndose en el cuerpo, una barbacoa nocturna tremenda la víspera de la carrera y con la temporada casi sin haber comenzado me anima muchísimo. No recuerdo un arranque de temporada tan bueno a pesar de los calores que todavía nos acompañan y tengo muchas ganas de ver hasta dónde puedo llegar este año y el comienzo del que viene. Con más entrenamiento acumulado y temperaturas más bajas...¿podré llegar a mejorar las marcas que hace poco me parecían imposibles de superar? Empiezo a creer que sí, pero no adelantemos acontecimientos.

De momento, a pensar en los objetivos más cercanos: el Oceanman de Tabarca del próximo domingo, que me quita un poco el sueño como la primera vez que corrí una prueba oficial, y después, con el entrenamiento acumulado de septiembre, los 10km. de Rojales el día 1 de octubre. Tal vez no llegue a tope, para romper récords, pero creo que podría estar muy cerca.
La preparación de la media, que aún queda lejos allá en el 23 de octubre, os la iré contando semana a semana por aquí.

Gracias por estar ahí.
Saludos.
PD: Agracecimiento por las fotos y videos  a Mariví Lobo , Alberto Costilla y Rafa Reina's Photo ;)