miércoles, 25 de mayo de 2016

WINGS FOR LIFE VALENCIA Y CARRERA DEL GATO ELCHE

La temporada va llegado a su fin y el cansancio y el calor comienzan a marcar las últimas carreras previas al verano. El pasado 8 de mayo corría de nuevo en la ciudad que me vio nacer como maratoniano hace tres años, Valencia, participando en la Wings For Life, carrera que se celebra al mismo tiempo en 35 países y en la que gana el último corredor que es alcanzado por un vehículo que va acelerando poco a poco minutos después de que se dé la salida. Al contrario de lo habitual, aquí es la meta la que va a por ti.
Circuito hasta el km.25
No tenía previsto correrla a tope, pues un ritmo de 5m/km, por ejemplo, te llevaba más lejos del medio maratón antes de que el coche nos alcanzara. En lugar de competir, me junté con Ana, Ana Mª. JJ y Salva y fuimos a hacer una tirada larga, como entrenamiento, unas preparando la media de Almansa y otros el maratón de Copenhague.

Con Salva, Ana, JJ y Ana Mª.

Camiseta hecha a propósito para esta carrera: Tractor Team XD

El día había amanecido cubierto de nubes y con una fina lluvia intermitente que hacía muy agradable salir a correr. Aparcamos muy cerca de la salida, al lado de la Ciudad de Las Artes, y después de reconocer el terreno nos cambiamos y nos preparamos para la carrera.
La prueba reunió a menos de 2000 personas en el cauce del río. La salida fue algo incómoda, por lo estrecho del camino y las zonas de tierra resbaladizas por la lluvia pero no había prisa. Salva estaba preparando su maratón y necesitaba apoyo y compañía así que corrí al ritmo que él marcó.




Prácticamente todo el recorrido lo hacíamos por el cauce del río, una zona ajardinada perfectamente preparada para correr, excepto los kilómetros 6 al 11 aproximadamente, en los que salíamos a una carretera algo perdida y con un paisaje bastante triste.
Animando a Salva, que sufría a veces por haber estado parado muchos días por la alergia, y charrando tranquilamente se fueron pasando los kilómetros. Ya de vuelta en el cauce del río el coche casi nos alcanza en el km. 15. Pegué un acelerón para llegar al 16, dejando temporalmente solo a Salva y a partir de aquí, ya fuera de la carrera, hicimos 5 kms. más hasta cubrir el medio maratón.


Las chicas corrieron también algo más después de ser alcanzadas por el coche en el 15 y JJ todavía correría mucho más, pasado el 25, entrenando para Copenhague.

Carrera para anotar en futuros calendarios, pues por circuito y características, invita a probarse y ver cuántos kms podría hacer antes de que la meta me pase. Volveré, probablemente.




Dos semanas después ya estaba en la salida de otra carrera. El mismo día de mi 39 cumpleaños me acerqué a Elche a correr la carrera del gato. Ese domingo podría haberme quedado en Alicante en el fantástico, bien organizado, con datos para nada inflados, con circuito envidiable, barato... Alicante Running Day (¿Es necesario hacer notar la ironía/sarcasmo?) pero preferí salir de mi ciudad :(
No me notaba al 100% pero sí que había visto avances importantes en los últimos días entrenando, así que pensé que por qué no intentar celebrar mi cumpleaños regalándome unos segundos menos en mi MMP de 10km.

Llegué sobrado de tiempo a Elche con mi hermana Irene y Pepelu y pudimos echar un vistazo a la zona y prepararnos con calma. Creía que podría hacer un buen tiempo, después de ver el perfil y pensar, equivocadamente, que las cuestas eran suaves y que en los descensos podría recuperar.


No me pareció tan duro, a priori
Foto previa a la salida
Arranqué muy fuerte, demasiado, sintiéndome optimista y queriendo ganar segundos antes de la entrada al río. El primer km. fue muy rápido, en menos de 4:15 , pero lejos de frenar, a penas perdí segundos en el paso por el km. 2 , que hice en 4:16. Me dije que 10 segundos por encima de lo que hasta ahora sería lo normal y esperado no suponían demasiado esfuerzo extra.

Primeros kms. , mirando el reloj y viendo que iba muy rápido (demasiado)

Me equivocaba. En cuanto pisé el cauce del río la pierna derecha, de cadera a tobillo, se quedaba sin fuerzas, acusando el acelerón y tal vez sufriendo alguna pequeña lesión cerca del piramidal, por el calor que noté.
Ignoré un avituallamiento en el km. 2 aproximádamente ("¿Qué pìnta esto a estas alturas aquí", pensé) sin saber que no habría agua hasta el km.8 y comencé mi particular via crucis.
Bajé el ritmo, pensando que había ganado tiempo antes y que no pasaría nada por irme a los 4:30 un rato. Esta frenada no me recuperó en absoluto y seguí frenando más y más.
Tenía en mente el perfil de la carrera y pensé que en el km. 5 , ya volviendo en paralelo al río por la otra orilla y en ligera cuesta abajo podría acelerar y seguir con mi (malísimo) planteamiento.
El avituallamiento que esperaba en el km.5 no existía, el ritmo seguía bajando y aunque empezaba un casi inapreciable descenso no había forma de recuperar el aliento. El calor empezaba a ser otro obstáculo a superar y las piernas se negaban a dar más velocidad.


La salida del río y el camino hasta el km. 9 terminaron de arruinar la carrera. Tuve que parar unos segundos en el avituallamiento, totalmente seco y sin aliento, para encarar lo mejor posible la subida hasta el penúltimo km. Llegaron los kms. más lentos, sin fuerzas, en calles que parecían no tener final. La llegada al km. 9 me animó un poco, viendo el final cerca y con el resto de carrera en descenso. Aceleré hasta 4:30 (imposible más) y crucé la meta en unos dignos 46:48 oficiales, 46:39 reales, que me dejaban en la posición 167 de 516 en la general y 38 de 82 en mi categoría. Una clasificación que no era demasiado mala pero que estaba muy lejos del esperado asalto al 43:30. Supongo que no eran ni el día ni el circuito apropiados.


Pocas pruebas por delante ya, antes de ir cerrando la temporada. Un último intento de carrera rápida en Santa Pola el día 4 de junio y a pensar en las dos carreras de este verano, la subida al santuario de Novelda en julio y el gran fondo de Siete Aguas en agosto (cuestas y más cuestas, en ambas)

El entrenamiento está en la última semana de carga, así que puede que el día 4 llegue en buen estado a los 10kms. de Santa Pola. Si las sensaciones son buenas tal vez incluso llegue a plantearme los 10kms de Catral a finales de junio, pero los calores de esta época no invitan a correr en la Vega Baja un 25 de junio.

Toca seguir entrenando. El mes de series que llevo en las piernas me ha dejado muy cargado y con alguna molestia en la pierna derecha que no parece grave y que el fisio seguramente arreglará este viernes. En breve empieza otro ciclo de entrenamiento que debería sacar de mi todo lo ganado en este mes de series.

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Venga arriba ese crack, verás como Santa Pola sale bien. Y es que las carreras que van por el cauce del rio en Elche tienen la putada de la salida. Goooo!

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    1. No tengo mucha confianza Ramón, ahora mismo. A ver cómo va lo que falta de semana y la que viene. Espero ver los resultados de las palizas de series pronto. A todo esto, buen regreso al monte el pasado domingo crack

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