jueves, 10 de marzo de 2016

CAMINO AL MARATÓN DE BARCELONA: SEMANAS 15 Y 16. ENTRENAMIENTO COMPLETADO

El camino al maratón llega a su fin con esta última semana y media de entrenamiento y aunque la carga de kilómetros ha disminuido todavía ha habido un par de jornadas durillas, que me han exprimido casi al límite.

El miércoles de la semana pasada el preparador me ponía un test que después descubrí que es algo muy utilizado en la preparación del maratón: el (maldito) Test de Gavela / Serrano.
Después de 25 minutos de calentamiento tocaba hacer dos seres de seis kilómetros. La primera intentado correr al ritmo de mi mejor medio maratón, a 4:40, en 28:00 minutos, y la segunda (mortal) a un ritmo cercano al de mi mmp en 10k, 4:25m/km, para acabarlo en 26:30.

No tuve problema en la primera serie, llegando a frenarme un poco al final, pues me había lanzado demasiado rápido en los primeros metros, y llegué sin problema al km. 6 en 27:46. Con muy poco tiempo de recuperación, 90 segundos después estaba de nuevo a la carrera intentando hacer el siguiente 6000 en el tiempo objetivo. No necesité llegar ni a la mitad del bloque para saber que no cumpliría con el tiempo previsto. El Garmin no dejaba de avisar que el ritmo medio era cada vez más lento, pero las piernas no daban para más. Llegó un momento que fue imposible mantenerme a más de 4:35 y la llegada al km.6 de esta serie se hizo eterna. Al final, 27:58, casi 1 minuto y medio por debajo del objetivo.
Según las tablas que hay sobre los resultados de este tipo de test y lo que me comentó posteriormente el preparador, debería poder correr el maratón, en el peor de los casos, en 3:55:00 y en el mejor (pura teoría diría yo, ni en sueños lo lograré) 3:33:20. Como marca intermedia y más que probable me da una más acorde con lo que he sentido yo a lo largo del entrenamiento, algo cercano a 3:44, tal vez un mejor por poco que salga bien el día.


Buenos resultados :)

A pesar del reventón físico por la exigencia del test, ya que me metió entre semana 18 kms. en las piernas en un solo día, gané en motivación viendo que podría, según los resultados, hacer un buen maratón y dejar lejos la marca de Sevilla.
La tirada larga de la semana no fue tan corta como hubiera esperado en las semanas de descarga. Hora y media de carrera que pude cumplir sin complicaciones a unos 5:08m/km de media, acabando bastante entero.

Ya metido en esta última semana (no entro en detalles de fartleks o salidas suaves de la semana anterior para no aburriros), tocaba visitar al fisio el lunes para descargar las piernas después de haber rodado un par de horas antes durante 60 minutos.

La pierna izquierda agradeció muchísimo la visita al fisio


El miércoles el entrenamiento maratoniano llegaba a su fin, con 4 series de 1000 que fueron muy lentas. Creo que en condiciones normales, sin tanta carga de kms. acumulados, podría hacerlo mucho mejor, pero en esta ocasión fue imposible sacar ni un solo 1000 por debajo de 4:17. El viento y la lluvia no ayudaron y el resultado no fue demasiado bueno: 4:37, 4:17, 4:29 y 4:27. Entrenamiento para olvidar, pero que volvió a curtirme mentalmente un poco más para la batalla psicológica del domingo.

El trabajo está hecho. Cumplir con el entrenamiento del maratón ya se podría considerar todo un éxito y el domingo debería ser la recompensa a tantísimo esfuerzo, a tantas horas dedicadas a preparar una carrera.
Creo que mi estado de forma nunca ha sido mejor, como reflejan las ligeras mejoras en mmp de 10k y medio maratón de enero y febrero. La lucha mental está mejor preparada este año, pues muchos entrenamientos me han enseñado a aguantar el sufrimiento propio de una tirada larga y saber seguir adelante aunque las sensaciones no sean buenas, sin rendirme a la primera señal de fatiga.
Solo puedo reprocharme haber fallado desde el pasado sábado en la dieta, algo descuidada, lo que ha hecho que me lleve a Barcelona un par de kilos extra.

Por lo demás, en teoría todo debería salir bien y este debería ser el mejor de los maratones que he hecho hasta ahora. Estoy igual de nervioso que en Valencia o Sevilla, pues me sigue pareciendo un esfuerzo brutal y la carrera desde el km.30 es totalmente imprevisible. Al no ser un circuito llano, ¿cómo se comportarán las piernas después de 30 kms. de terreno ondulado? ¿serán tan duros como he leído esos 2 últimos kms.? ¿me la jugará el estómago como en Madrid?
He puesto todo de mi parte para minimizar los riesgos y los imprevistos, así que confío que todo vaya según lo planeado. El que da todo lo que tiene no está obligado a más, ¿no?

¡Voy a ser parte de esto!


Aquí termina la serie de entradas "Camino al maratón de Barcelona" del blog. Mañana prepararé el equipaje y me acostaré pronto para madrugar el sábado rumbo a Barcelona con mi gran amigo Ramón. Tengo muchas ganas de probarme, de no encontrarme al tío del mazo, de cruzar la meta habiendo cumplido con el objetivo, de pasar después una semana dolorido pero feliz por haber logrado echarme a las piernas otro maratón, de hacer, por fin, un maratón redondo en todos lo sentidos.
Espero poder contaros en la próxima entrada del blog que las expectativas se han cumplido con creces.
Nos leemos pronto.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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