domingo, 24 de enero de 2016

CAMINO AL MARATÓN DE BARCELONA: SEMANA 9



Hasta hoy no había calculado o no recordaba cuántas semanas iba a dedicar al entrenamiento específico para el maratón de Barcelona. Hoy, acabada la novena semana, veo que el día 13 de marzo se cumplirá la semana número 16. He dejado, por tanto, más de la mitad del entrenamiento atrás y esto supone empezar la parte más dura de la preparación, algo que ya he empezado a notar esta semana, con algo más de 62 kms. acumulados y la tirada más larga del planning hasta hoy, dos horas diez minutos.
Termino satisfecho, pues he cumplido, al fin, con casi el 100% del entrenamiento programado:
  • Lunes: Gimnasio + 30 minutos de carrera.
    No me sentí demasiado cansado esta vez, a diferencia de otros lunes, aunque las piernas recordaban todavía la tirada larga de la mañana anterior. Se me hizo tarde y decidí hacer la carrera en la cinta del gimnasio, pero no duré más de 10 minutos. Es algo superior a mí. No puedo estar clavado en el mismo sitio mirando al frente con el mismo paisaje tanto tiempo. Algo que en la calle se termina sin que me dé cuenta, en una cinta es interminable. 
  • Martes: Fartlek, con varios tirones de 15 minutos a ritmo C, algo más lentos de lo habitual, como siempre, por la fatiga del gimnasio del lunes y la tirada larga del domingo
  • Miércoles: El día de descanso pasé por las manos del fisio al que visito desde que preparé mi primer maratón, Rubén Martinez, que ahora está en el CentroNeumar de El Campello. Salí reventado de la camilla, pero era necesario descargar las piernas antes de empezar el entrenamiento más duro del maratón. 
  • Jueves: 25 minutos de calentamiento y 6 series de 1000 seguidas de 15 minutos de carrera suave.
    Tenía mal recuerdo de las series del pasado jueves, pero esta vez no fallé y pude cumplir con los miles al ritmo objetivo acabando las últimas series más fuerte que las primeras, como se supone que debe hacerse.
  • Viernes: Gimnasio (solo tren superior) y 30 minutos de carrera suave.
    Objetivo cumplido, aunque admito que me cuesta muchísimo meterme en la sala de pesas. Me aburre, no puedo evitarlo, pero me ayuda a no fallar el pensar cómo se notan estos ejercicios después cuando corro. Desde que voy al gimnasio las rodillas no han vuelto a quejarse y la grasa acumulada en los muslos después de tantos años sin vigilar la dieta va desapareciendo, al igual que la de mi eterna tripa de ex-gran comedor.
  • Sábado: 40 minutos de carrera suave por la Albufera, Cantera y Postiguet.
    Me noté algo más cansado de lo normal, con un ritmo medio ligeramente más lento comparado con otros días en este mismo circuito y con la misma duración. Me propuse acostarme pronto y llegar descansado a la tirada larga de la semana, pero el propósito quedó en eso, buenas intenciones, pues trasnoché más de lo debido y la cena no fue precisamente sana.
Llegado el domingo tocaba enfrentarse al entrenamiento más largo  del planning hasta el momento. 2:10:00 con el mismo planteamiento de las tiradas largas anteriores: Inicio a ritmo A durante 15 minutos aproximadamente, ritmo B casi hasta el final y últimos 15-20 minutos subiendo a C. Calculando que al ritmo que pensaba correr saldrían unos 26 kms. decidí hacer la carrera desde la Albufereta hasta los límites de Coveta Fumà en El Campello y volver de nuevo al punto de partida.

En el inicio no me encontré muy ligero. Pesaba la cena de la noche anterior y notaba algo de cansancio. Poco a poco, para mi sorpresa, empecé a sentirme cómodo en la carrera, con las pulsaciones en el rango del ritmo B y una velocidad cercana a los 5m/km que mantuve cómodamente hasta llegar a Pueblo Español, donde sus cuestas me frenaron un poco.
No era algo inesperado. Lo tenía previsto, encontrarme con las cuestas de esta zona y llegar hasta Coveta Fumà con las constantes subidas y bajadas, suaves, callejando por las urbanizaciones y chalets. No me metí de lleno en el núcleo urbano de Coveta, algo que sí me habría dejado fuera de juego, pues las rampas ganan en dureza en esta zona.

Di la vuelta casi en la entrada a la zona de urbanizaciones, habiendo bajado el ritmo hasta 5:20 y dudando de mi capacidad de recuperación, estando ahora tan lejos de casa y con tanto camino por recorrer todavía. Recordaba una pájara monumental en esta zona en mi preparación de Sevilla 2015 y cuánto sufrí en aquella ocasión durante la vuelta a casa. Haber sudado más de lo normal (corrí a 18 grados como mínimo), aunque había bebido lo suficiente, no ayudaba a ser optimista.
Me equivocaba. No parecía que fuera a suceder lo mismo en esta tirada larga, por suerte para mí. Recuperé el aliento en las bajadas hacia la costa y las piernas no acusaron el esfuerzo de las rampas que dejaba atrás y, cuando llegué de nuevo al paseo de la playa, empecé a sentir que podría acabar bien el entrenamiento.

El estómago llevaba un buen rato dando guerra. En el km.18 aproveché el paso por una gasolinera para comprar agua y visitar el cuarto de baño. Esta pausa me dejó frío y con dudas sobre mi vuelta a la carrera, todavía lejos del final del entrenamiento, pero de nuevo las piernas me volvían a sorprender y recuperaba el ritmo objetivo, cercano a 5m/km, sin demasiado esfuerzo.

Poco después, con los problemas estomacales ya descartados, decidí probar una de las barritas de gominola que había echado al cinturón antes de salir junto con el gel que ya había tomado en el km.12.
Tal vez fuera la gominola, tal vez el buen estado físico, o una mezcla de las dos. Me encontré cada vez mejor, cada vez más cerca del momento de subir el ritmo, con 1:55:00 en las piernas. A 15 minutos del final sentía que podía acelerar, vigilando que las pulsaciones no se fueran al ritmo D. Este último cuarto de hora pude mantener el ritmo de carrera por encima de los 5m/km, aunque había zonas en ligero ascenso, pues ya dejaba atrás la playa y me dirigía a casa.
Las 2:10:00 previstas se cumplieron con 25.6 kms en las piernas, lo que dejaba el ritmo medio en un más que satisfactorio 5.05m/km y cerraba una buenísima semana de entrenamiento.



Poder haber cumplido con lo previsto para esta semana, dejar el peso casi en su sitio después de los excesos navideños estando todavía en enero y, sobretodo, la buenísima sensación que deja la tirada más larga del planning hasta el momento hace que afronte lo que queda de entrenamiento mucho más animado y confiado.
7 semanas por delante, muchos kms. todavía por acumular y la estrategia del maratón aún por decidir. Esto no podría ser más divertido.

¡Por cierto! ¡Casi se me olvida comentarlo! El día 19 se cumplieron los 4 años de vida del blog. Aunque sois pocos, mil gracias a los que dedicáis un rato a pasar por aquí y leer mis historias, yendo más allá de los "me gusta" de cortesía (wtf?) en Facebook, Twitter o Instagram. Tengo pocos lectores, pero sois los/las mejores :)

Os cuento, como siempre, cómo va todo, en la próxima entrada del blog, la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Qué grande Jordi, esas tiradas largas son la esencia del buen maratoniano. Enhorabuena, estas atitanado

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  2. Ahora mismo lo estoy disfrutando al máximo. Ya veremos cómo avanza la cosa. De momento, contento :)

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