miércoles, 13 de enero de 2016

CAMINO AL MARATÓN DE BARCELONA: SEMANA 7 y 2ªCARRERA ROTARY-INAER ELCHE

Cada vez más cerca

El camino al maratón llega casi a la mitad de su recorrido, a dos meses de la salida. 60 días me separan de la carrera del año y no puedo ser más optimista en estos momentos, ansioso por empezar a acumular kilómetros en las próximas semanas y ver hasta dónde puedo llegar.

Esta séptima semana de entrenamiento volvía a ser atípica, condicionada en parte por la competición del domingo en Elche (luego os cuento... :) y la festividad de Reyes. Apenas 40 kms acumulados, repartidos en la carrera de 10kms del domingo, 5kms tranquilos el lunes acompañados de gimnasio, Fartlek criminal el martes casi sin poder cumplir al final y salida progresiva el jueves, con los últimos 10 minutos corriendo casi al máximo.

Las pulsaciones y la velocidad en los entrenamientos de esta última semana no me hacían presagiar nada bueno para el domingo. El corazón iba demasiado acelerado a velocidades que deberían ser relativamente cómodas para mí y la fatiga aparecía demasiado pronto. Decidí descansar el viernes, saltándome el gimnasio y la salida de 30 minutos posterior y así, junto al sábado, acumular dos días de descanso antes de la carrera de Elche. La noche de Reyes junto a las comidas y cenas familiares no ayudaron mucho a mejorar mi sensación de flojera: Se acumulaban en la barriga peso extra y una sensación de pesadez bastante incómoda.
La tarde-noche del sábado también hubo desmadre en la mesa y me acosté bastante tarde, así que...¿qué pasaría al día siguiente en Elche?



A las 9:00 ya estaba en la pista de atletismo, por segundo año consecutivo, preparado para la salida de la que, por circuito (rapidísimo, amplio, sin callejeo) , organización y entrega absoluta hacia el corredor, está llamada a ser una de las mejores carreras de 10km. de Alicante. Igual que el año pasado, la organización volvía a dividir el interior de la pista en secciones en las que los equipos podían dejar sus pertenencias, con acceso vigilado, cambiarse y beber algo gracias a las botellas de agua que nos dejaban en las mesas de cada box. Allí, reunido con el resto del equipo y echando de menos al que iba a ser mi liebre, el gran JJ, recuperándose de molestias en la rodilla, me cambié rápidamente y me dispuse a calentar, tratando de recordar las buenísimas sensaciones del año pasado en esta carrera, en la que conseguí bajar por primera vez de 45 minutos y en la que desde entonces tenía mi mejor marca personal, 44:29.
Gran equipo (parece que yo no tenía muy claro dónde estaba la cámara XD )

Había amanecido un día perfecto para correr, a 10-12 grados y con el cielo cubierto, sin viento. A pesar de las malas sensaciones previas, decidí que esa mañana iba a buscar récord personal. Un ritmo medio de 4:20m/km era exigente, pero creí que podría con ello. Con esta idea en la cabeza salíamos puntuales desde la pista a las 10:00 unas 1100 personas.



Recordaba el perfil del circuito perfectamente y sabía que el inicio era en suave descenso hasta poco después del primer kilómetro. Intenté no acelerar demasiado y buscar el ritmo objetivo desde el comienzo, pero las piernas iban solas y el primer punto de control hizo que frenara un poco, ya que los primeros mil metros pasaron en 4:11




Conseguí mantenerme en el ritmo deseado durante los siguientes mil metros, a 4:20, pero notando que los falsos llanos que ahora había que subir hasta el primer 5000, aunque suaves, me frenaban más de lo esperado. En el paseo de la estación, antes de girar hacia la larguísima avenida que nos llevaba de nuevo casi al inicio del circuito, ya noté que el planteamiento de la carrera tal vez no había sido el más acertado. Confiaba en hacer una primera mitad al ritmo de mi actual récord y hacer la segunda más rápida, progresivamente, como el año pasado, pero empecé a notar que tal vez no podría.





La animación de este punto de la carrera, con bastante público y música en la calle hicieron que no le diera demasiadas vueltas a la cabeza y siguiera intentando llevar el ritmo objetivo.
Pasaron los kilómetros 3 y 4 a 4:23m/km, según lo esperado, pero dejandome claro que la segunda vuelta iba a ser dura y que la avenida que dejaba atrás en ese momento se haría muy larga la segunda vez.
De nuevo, mucho público y animación en la zona cercana a la pista, donde el circuito ahora volvía a bajar suavemente. Compañeros de club y algún conocido  me animaron y me propuse no decaer en segunda mitad aunque las sensaciones empezaran a no ser demasiado buenas.

Habiendo pasado el km.5 a 4:28, acusando el esfuerzo de la subida del suave y largo falso llano, cogí el agua del avituallamiento, pero por suerte la temperatura era muy buena y no había sudado demasiado. No necesité beber mucho, con lo que minimicé el riesgo de mis conocidos problemas de estómago últimamente en las carreras cuando bebo.
Aceleré en esta bajada como en el inicio, tratando de recuperar los segundos perdidos y vigilando las pulsaciones, que ya llevaban un buen rato algo altas. No pude ir a los 4:10 que habría querido, aprovechando el descenso, y pase este kilómetro en 4:21.
La cabeza no iba muy fina este punto y pensé, equivocadamente, que se me escapaba la oportunidad de bajar mi récord. No me sentía con fuerzas para correr a 4:20 el resto de la carrera y no tenía claro si podría aguantar a menos de 4:30. El larguísimo camino desde la avenida de Alicante y Candalix hasta el paseo de la Estación fue frenandome poco a poco y cuando llegué de nuevo y por última vez a la avenida que ahora me dejaría a las puertas de la pista de atletismo había pasado los kilómetros 7 y 8 a 4:26 y 4:27.

Que me expliquen lo de recortar en las carreras... (ved corredores de la izda.)

Recordaba que en esta parte de la carrera el año pasado llegué con fuerzas y pude hacer los últimos 2000 metros más rápidos que ningún otro, por debajo de 4:20, pero aunque me había propuesto hacer lo mismo este año las piernas no daban para más. No había dosificado bien y ahora debía conformarme con intentar mantenerme a menos de 4:30.
En ese punto del circuito tuve un momento de lucidez, por suerte, y los cálculos fueron correctos, por fin. Si la primera mitad había ido arañando una media de 5 segundos o más a los 4:30m/km de ritmo medio, eso significaba que en ese momento, a pesar de la flojera de la segunda vuelta, por poco que aguantara el tipo, ya tenía récord, aunque no fueran los 43:30 esperados.

Me animé y aceleré un poco, aprovechando la zona llana de la avenida de la Universidad, sacando el km.9 en 4:25. Este esfuerzo me dejó bastante cansado y cuando por fin entraba en las pistas para dar la vuelta que me llevaba a la meta no tuve fuerzas para acelerar y el ritmo medio bajó ligeramente a 4:27, algo que me importó muy poco cuando vi el tiempo en el reloj oficial, 44:14, y cuando paré el Garmin y vi 44:00.

Me fui agotando poco a poco. Mal planteado.

Imaginé que el tiempo real sí que habría bajado de 44, por el medio minuto que pudiera haber tardado en poner en marcha el reloj al pisar la alfombra de salida y el otro medio minuto que pude tardar en pararlo al llegar a la meta.
Cuando vi las clasificaciones se confirmó: 43:59 reales. Caía de nuevo, otra vez en esta carrera y de nuevo a mitad de preparación del maratón mi récord de 10000.






Grandísima carrera, finalmente, a pesar de no notar la soltura y ligereza del año pasado en este mismo circuito. Así lo reflejaba una de las mejores (si no la mejor) de las clasificaciones en las que he aparecido (en mi categoría no he tenido que pasar página para encontrame, por una vez): 318 de 1076 en la general y 76 de 204 de los Veteranos-A.

La jornada merecía acabar como lo hizo, con un almuerzo ES-PEC-TA-CU-LAR en las pistas, en donde no faltaba toda la comida y bebida  que quisiéramos y en el que pude comprobar cómo el resto del equipo también había disfrutado de la carrera y donde pude ver a mi compi Raúl, que también hacía MMP (Bravo crack).
Parece que tendré que seguir viniendo a esta carrera todos los años, a la vista de los resultados. Algo que no me supondrá ningún esfuerzo, aunque subieran el precio uno o dos euros pues lo merece y el fin solidario lo justifica. Insisto, de las mejores carreras de 10kms. que se pueden correr actualmente en Alicante. No os la perdáis.

Ahora, a seguir entrenando. Se acabaron las carreras cortas hasta el maratón. Habrá un test compitiendo, el 14 de febrero, en el medio maratón de Orihuela, donde espero poder sacarle al menos 20 segundos a mi record personal, bajando de 1:40 y empezar a tener claro cuál será el ritmo de competición en Barcelona, pero hasta entonces, toca acumular kilómetros y seguir entrenando. Llegan las semanas más duras del entrenamiento y la inyección de moral de este domingo me ha preparado anímicamente para afrontarlas.
Os cuento cómo va todo la semana que viene.

Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Joordi, enhorabuena por esa marca, siendo tan cerca de la infausta NAvidad tiene doble mérito. Ahora, modo Barna ON con la piedra de toque de Orihuela.
    Vamooooos

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  2. Gracias Ramón! Vamos! Fuerza y a por Barcelona! Suerte en Murcia 👍🏻

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