domingo, 3 de enero de 2016

CAMINO AL MARATÓN DE BARCELONA: SEMANA 6 + XXIX SAN SILVESTRE INTERNACIONAL CREVILLENTINA


¡Feliz Año Nuevo! Sigue adelante el entrenamiento para el maratón y cae otra semana del planning de Barcelona, marcada de nuevo por la falta de fidelidad a lo previsto por el preparador tanto en lo deportivo como en la dieta.

Después de la salida larga del pasado domingo costó vencer la pereza pero al final saqué adelante la sesión de gimnasio que tocaba el lunes, aunque se me echó el tiempo encima y no cumplí con la media hora tranquila de rodaje suave que había prevista también para ese día.
El Fartlek del martes fue imposible cumplirlo y el día acabó en blanco, aunque no me importó demasiado, pues suponía unir, junto al miércoles, dos días de descanso antes de la San Silvestre Crevillentina del jueves de la que os hablaré más adelante.

El viernes día 1 tocaba paseo por el monte, en el Puig Campana, al no haberse organizado este año la carrera de Año Nuevo de La Aparecida (Orihuela) después de sus dos primeras ediciones, a las que acudí sin falta y que disfruté y padecí a partes iguales (ojalá vuelva a organizarse en el futuro).
Con las piernas aún cargadas de la carrera de la noche anterior decidí estrenar el año como los dos anteriores, con algo de deporte y elegí subir el km.vertical del Puig Campana tranquilamente, en compañía de mi hermana Irene y Pepelu.
No recuerdo haber sufrido ni tardado tanto en completar el recorrido (subida por la pedrera y bajada por la cara norte y por la izquierda,dirección Coll de Pouet). Nunca había necesitado tanta pausa en la subida ni se me había hecho tan largo el descenso y la vuelta a la Font del Molí desde la que se iniciaba la ruta, pero las vistas y la compañía compensaban el esfuerzo, como podéis ver en las siguientes fotos:














Arrasamos en el bar a la vuelta XD

El sábado todavía notaba el esfuerzo de los dos días anteriores. Como el descanso que proponía el planning para el día 1 me lo salté y eché unos 12 kms. por el Puig, no me importó tomarme el día libre y no correr los 40 minutos que había programados para ese día. Aún quedaba la salida más larga de la semana, el domingo, 90 minutos, así que mejor descansar, me dije.
Llegó la tirada larga de la 6ª semana del planning, la 4ª salida cercana al medio maratón o por encima, repitiendo de nuevo el esquema de las anteriores: 10-15 minutos a ritmo A, calentando y resto de la carrera a ritmo B hasta 15 minutos antes del final, momento en el que subiría a ritmo C hasta el final.
De nuevo, elegí la playa para esta salida larga, desde la Albufera hasta el puerto de El Campello, sin despegarme de la costa. El doblete de Nochevieja y Año Nuevo no parecía pesar en las piernas y las pulsaciones apenas subían al ritmo B aunque el ritmo fuera el habitual a ese ritmo cardiaco.
Las sensaciones fueron muy buenas durante todo el trayecto, pudiendo llevar sin problema un ritmo casi clavado a 5m/km en el tramo a ritmo B. El paisaje de la playa suele aburrirme pero me encontraba fuerte y animado y el clima acompañaba, así que me permití dos o tres pausas rápidas para echar alguna foto a las magníficas vistas que me acompañaron durante todo el trayecto.



Cuando llegó el momento de acelerar a ritmo C durante los últimos 15 minutos no me noté tan vacío como en las últimas tiradas largas y, aunque el ritmo no subió tanto como habría querido, mantuve las pulsaciones controladas y una velocidad más que aceptable hasta cumplir 18 kms.
La recuperación fue rápida y me sentí con fuerzas, sin cansancio excesivo, así que teniendo en cuenta lo que arrastraba de los días anteriores di por bueno el entrenamiento, animado.


Resumiendo: Apenas 40 kms. en las piernas esta semana, pero con 3 salidas duras; la tirada del domingo, el Puig, y la San Silvestre Crevillentina. La báscula aún se resiente de tanta comilona y tanto exceso y con el desmadre en la mesa de los últimos días, aunque he de admitir que este año el peso no ha subido tanto como otras veces por estas fechas y en pocos días espero "recuperarme",
no me puedo resistir a subir un par de fotos para tomarme el asunto de la dieta con algo de humor, que falta hace:



Esta semana, con la noche de reyes y el festivo del día 6, añadiendo la competición el Elche del domingo 10, también promete ser una semana atípica en el planning maratoniano, pero espero que sea la última y volver a la rutina, pues las fiestas terminan y ya no habrá competición hasta el 14 de febrero en Orihuela, en su medio maratón, como test para Barcelona.

El resumen de mi 6ª semana preparatoria para el maratón no puede acabar sin contaros cómo fue la San Silvestre Crevillentina, una carrera que no me pierdo desde el 2008.


Un año más tocaba despedir el año en la que, en mi opinión, es de las mejores carreras de 10km. de asfalto de Alicante. Me acompañaban en el trayecto mi hermana y Pepelu, que corrían disfrazados y acabarían en 2ª posición del concurso de disfraces, injustamente, en mi opinión, contra un disfraz menos elaborado del mismo corredor que ganó el año pasado, que aprovechó la estructura del diseño del año pasado para el disfraz de este año. Merecieron ganar (no me ciega el amor fraternal, os lo aseguro). Ya en Crevillente, con una temperatura mucho más alta de lo habitual, me reunía con mi gran amigo Ramón y, poco después, con más amigos: Rafa y MªJosé, que volvían a correr en pareja en lo que suponía el estreno crevillentino de Mariajo, y con mis queridos Urbans, Salva, Chema, JJ, Oscar y María.

¿Invierno?¿Qué invierno?

Siempre es una alegría reunirse con ellos. Ramón, MªJosé y Rafa

Cada uno con sus objetivos, intentando no situarnos demasiado atrasados en el pelotón, nos despedíamos en el inmenso pelotón de salida de esta carrera.
El inicio, como siempre, fue difícil, con tanto corredor y tanto disfraz. No dejaba de mirar por encima de la marea humana, buscando caminos que me permitieran acelerar. Sabía que los dos primeros kilómetros eran, con diferencia, los más cómodos del circuito y que no debía perder mucho tiempo, pues el perfil de la carrera era muy duro después y ya no habría oportunidad de ir tan rápido.

Rompepiernas
Así, buscando hueco, acelerando y frenando sin parar, pasó el primer kilómetro casi sin darme cuenta y, ya en la primera gran avenida, con el pelotón algo más estirado, empecé a correr más cómodo. Me sentía fuerte y las piernas no protestaban demasiado, así que no tuve problema en pasar el km.1 a 4:32 y el 2º a 4:18.

No sé cómo lo hago, pero da igual las veces que haya corrido aquí: siempre me olvido de lo dura que es y dosifico mal el esfuerzo. La primera gran subida, del km1.5 a casi el 3.5 ya se me pegó bien a las piernas, rebajando demasiado mi ritmo medio. Pensaba que podría recuperar en el descenso, pero el circuito apenas daba tregua. No fue hasta poco después del km.5, que pasé en 23:30, después de varios kms. cercanos a 4:55m/km de media, cuando pude acelerar un poco el ritmo.
En este punto de la carrera me cruzaba en sentido contrario con el resto de corredores y pude saludar a Chema, que sufría por su constipado pero avanzaba a buen ritmo.
El camino hasta el km.6 permitía acelerar, pero mucho menos de lo que habría querido. Las piernas se resentían del esfuerzo de la primera mitad y no logré subir a más de 4:24m/km. antes de iniciar el km. más duro de la carrera, hasta el 7, que no pude hacer en menos de 5 minutos.
De nuevo, una bajada algo prolongada nos daba un respiro, pero no había fuerzas para correr demasiado rápido y algo me decía que si me pasaba de vueltas lo pasaría mal en los tres kilómetros restantes.
Dejé el km 8 atrás a 4:33 de media, bastante flojo para afrontar la última subida, que volvió a pasar demasiado cerca de 5m/km.
En este punto ya veía cerca la meta y pude acelerar un poco, aunque las constantes subidas y bajadas no desaparecían. Aceleré en la avenida de la meta viendo que, por poco, se escapaba un tiempo oficial inferior a 48 minutos.


Crucé la meta en 48:16 oficial, 47:12 en mi Garmin, a falta de tiempo real en las clasificaciones (a otros corredores sí que les ha contado el tiempo real. Desconozco el motivo) , posición 565 de 1681 en la clasificación general y 124 de 285 en mi categoría.
Ya en el avituallamiento me reunía con Ramón, que hacía un carrerón (para no variar...¡bravo!) y el resto de Urban. Un placer, por otra parte, coincidir de nuevo con MªJosé (@runneralicantina), que corrió tranquila, mucho más lenta de su ritmo habitual, acompañando a mi compañero de Urbans Fer Lobato, pues iba a hacer no-se-cuántos-10k esa noche, por gusto (eres una crack)

Con los 3 magníficos, Salva, Chema y JJ. Grande, equipo :)
Otro año renovando el felpudo que da la bienvenida a mi casa :)
Conseguí mi mejor tiempo en esta carrera (no me cansaré de recomendarla: circuito, animación... de lo mejor que hay en Alicante), pero no puedo dejar de sentirme ligeramente decepcionado. Mal planteada, demasiado rápido al inicio y flojo en las cuestas (no recuerdo esta sensación en Alcoy a principios de diciembre, aunque es cierto que la pendiente media no era tan dura). Confiaba en poder hacerla ligeramente más rápido ¿47 minutos aquí significan que en un 10k llano como el que espero el próximo domingo me quedaré lejos de la ansiada mejor marca, por debajo de 44:29? Quiero pensar que si un crack como mi amigo Ramón, que corre diez miles llanos cercanos a 40 o en menos tiempo, acabó en 44 minutos, tal vez esto no es una mala señal y podré rodar al ritmo deseado en Elche.

El próximo domingo día 10 despejaré estas dudas en mi próxima competición, los 10km. de la 2ª carrera Rotary-Inaer de Elche , circuito que registra mi mejor tiempo en esta distancia desde enero del 2015, 44:29 reales. Espero poder darle un buen bocado a esta marca y poder contaros que todo ha ido bien, además de los progresos del entrenamiento para Barcelona, en la próxima entrada del  blog.

Gracias por estar ahí.
Saludos.


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