lunes, 2 de noviembre de 2015

X MILLAS L'ALFÀÇ DEL PI. Qué bien se está cuando se está bien


Tengo en mente desde hace tiempo una pequeña lista de carreras a las que debo volver para borrar el mal recuerdo de mi última o últimas participaciones. Era el caso, por ejemplo, de la media de Sta.Pola, tachada de la lista este año gracias el gran resultado de enero (MMP en esta distancia) después de varios años participando con resultados siempre lejos de lo esperado y sensaciones generalmente malas. A esta lista se han sumado últimamente varias carreras, como la media de Almansa (muchísimo calor y tremendo cansancio desde antes del km.10) o los 10kms de Rojales, que aunque supusieron mi 2ª mejor marca en esta distancia me dejaron con ganas de repetir, al sentir que podría haberlo hecho mucho mejor.
En esta lista que mi mala memoria intenta mantener en orden y actualizada se encontraba desde hacía años la carrera que corrí de nuevo el pasado domingo día 1 de noviembre, las X millas de Alfaz del Pi. Mi única participación en esta prueba en el año 2011 dejó en el recuerdo unas sensaciones horribles en  las cuestas y ritmos lentísimos imposibles de remontar aunque corriera cuesta abajo. El tiempo final, de los peores que recuerdo y muy próximo a las últimas posiciones en la clasificación.

Así lucía el pelo en el 2011 antes de la salida, con Rafa.

Se me hizo durísima la subida al faro.

Meta 2011, totalmente K.O. Aunque se intuye, no se aprecia mi sobrepeso en toda su plenitud.

En el vagón de cola, casi cerrando la carrera.
Con un ritmo medio de unos 5:50 m/km, tardé 1:28 en llegar a la meta. Tenía, por lo tanto, que volver a Alfaz del Pi a probarme de nuevo, mejor entrenado y con muchos kilos menos.
Tan claro lo tenía que en mayo ya estaba inscrito a esta carrera, sin darme cuenta de que también correría la Volta a la Foia y que eso supondría correr dos domingos seguidos carreras bastante largas con mucho desnivel acumulado. ¿Me había equivocado?¿Volvería a pasarme lo mismo de hace 4 años y haría una mala carrera?
Tocaba despejar las dudas el domingo a primera hora, reunido con mi amigo de Urbans Salva en la zona de recogida de dorsales, después de haber tomado algo con Serafín, Pili y Jaime, con los que no coincidía hacía muchísimo tiempo (¡qué alegría veros!). También pude coincidir en la salida con Mike Portugués, al que, obviamente, sólo vería ahí y al final, en la meta (cualquiera sigue tus ritmos, bestia ;) )

Casi sin tiempo para calentar me juntaba con Salva en la línea de salida, algo nervioso yo, porque me notaba fresco y en forma, sin acusar el esfuerzo de la semana pasada, y no sabía cómo dosificar el esfuerzo, y algo más relajado Salva, que se dio una Volta a La Foia extra la tarde anterior como entrenamiento para su maratón de Valencia y pensaba ir con algo más de calma, pensando únicamente en acumular kilómetros.
Se daba la señal de salida con puntualidad y después de recorrer unos pocos metros por la pista de atletismo ya estábamos callejeando un poco por el pueblo antes de dirigirnos cuesta abajo al paseo de la playa.

Pocos tramos llanos, en esta carrera


Primeros metros, a punto de salir de la pista de atletismo.


Había revisado bien el perfil de la carrera y sabía que después de unos mil metros de subida llegaba una bajada de unos tres kilómetros. Decidí correrlo intentando no ir demasiado cerca de 4m/km de media, pero las piernas iban solas y costaba frenarse. Aunque las pulsaciones eran altas me encontraba fuerte y no sufrí demasiado para mantenerme por debajo de 4:30, con algún pico de 4:05 o 4:10. Esta primera bajada no tenía mucha animación y era algo solitaria. Al llegar a la primera zona llana de la carrera, ya en tramos más urbanizados, empezamos a ver algo de público y, cuando después de una pequeña vuelta en paralelo a la playa nos metimos en el paseo de la costa, entre turistas, clientes de comercios en las terrazas, vecinos, etc. la animación de la carrera creció constantemente haciendo el recorrido más atractivo todavía, en un punto en el que ya se veía al final de la playa el faro del Albir y la subida que teníamos que afrontar pocos metros después.
En este momento recordé que el ascenso hace 4 años me pareció mucho más duro. Ahora, con la Volta a la Foia reciente y mejor entrenado, sentí que no era para tanto. El cuerpo respondía y aunque el corazón seguía latiendo algo más rápido de lo esperado notaba que podría subir hasta el faro sin sufrir demasiado. En el final del paseo, una zona que un gran cartel identificaba como Racó del Albir, subíamos una pequeña cuesta y en un giro a la izquierda encarábamos el ascenso.

Hasta aquí había que subir.

Después de callejear un poco por las urbanizaciones a pie del parque natural entrábamos en la zona protegida que llevaba directamente al faro. Este punto de la carrera da sentido a la frase que se ve en los carteles de esta carrera "Las X millas más bonitas de la Costa Blanca". Efectivamente, esta subida, con las olas rompiendo cortado abajo, las vistas de la playa a la izquierda, el monte detrás coronado por nubes que se resistían a desaparecer en una mañana cubierta de nubes y un clima perfecto para correr, el peñón de Ifach a lo lejos, hacían que la carrera mereciera la pena. Con este paisaje acompañándonos durante toda la subida casi no me di cuenta de lo rápido que conseguía ganar metros sin demasiado esfuerzo.





Una pequeña bajada de unos mil metros nos dejaba preparados para la última subida, que terminaba en el faro y, después de rodearlo, disfrutando de nuevo de unas vistas impresionantes, volvía a bajar deshaciendo el mismo camino recorrido en el ascenso.

Llegada al faro, con un gesto muy distinto al de hace 4 años (Foto de Mariví Lobo)


Las piernas respondieron al empuje de la subida y no acusé demasiado el esfuerzo una vez llegado a la zona más alta. Decidí bajar rápido, acelerando todo lo que pudiera, pues tenía la sensación de que el cuerpo iba a aguantar sin problema la última subida.
En esta bajada pude cruzarme con Salva, que no iba muy lejos de mi, Serafín e hijo, que iban tranquilos, en el estreno de esta carrera de Iván, y con Pili, que sufría cuesta arriba pero sin bajar el ritmo.
La salida del parque se me hizo muy corta y no tardé tanto como pensaba en iniciar el tramo final de la carrera, la subida de unos 3 kilómetros hasta el polideportivo. En este punto sentí que el estómago no estaba dando guerra como en otras carreras y que un gel no iba a estropear la jornada. Aproveché el agua del avituallamiento, me tomé el único gel que llevaba conmigo y aceleré el ritmo, dispuesto a que no se fueran los kilómetros cuesta arriba a más de 5:20 de media.
En el último falso llano me noté con fuerzas y aceleré un poco más. Sentir que el cuerpo seguía respondiendo a mi voluntad casi sin esfuerzo me daba moral y me permitía no aflojar el ritmo en los últimos metros, algo más inclinados que el resto de la subida.
Al fin, a lo lejos, volvía a escucharse la megafonía de la línea de meta con Pepe Brotons animando y dando órdenes a todo el mundo para que el avituallamiento final fuera el esperado.
Una pequeña curva y ya estaba de nuevo cuesta abajo en el mismo tramo que nos había sacado de las pistas algo más de 15kms atrás. La alegría de pisar el tartán de nuevo fue mayor aún cuando vi el reloj oficial.

Fotos de mi paso por meta, gracias a Kike Aracil



Pasé por la línea de meta en 1:17:39 (1:16:45 en mi Garmin), quedando en la posición 130 de 329 en la clasificación general, 26 de 54 de mi categoría. Por encima de la media (por poco) en las dos clasificaciones y unos 11 minutos (no 13, como pensé inicialmente) mejor que en el 2011. La revancha estaba ganada por goleada.

Con el gran Salva, en la meta

Un placer volver a coincidir con estos cracks, Serafín y Mike Portugués

A ver si se me pegaba algo de estas bestias del running:
Mike y Gemma Ann Selby, primera mujer de las 5 millas.

No podía estar más contento con el resultado. Más de 15 kms. a unos 4:50 de media con unas cuestas que hace tiempo me harían temblar pero que actualmente mis piernas las asumen con una facilidad pasmosa. Había disfrutado como hacía mucho que no lo hacía corriendo y había cubierto la distancia casi sin enterarme. El cuerpo parecía recuperarse rápidamente del esfuerzo y no había molestia alguna. Todo había ido muchísimo mejor de lo esperado. ¡Volveré!

Salva llegaba 4 minutos después. Algo meritorio, teniendo en cuenta la cantidad de kilómetros que acumula preparando Valencia y su Volta a la Foia personal de la mañana anterior. Serafín e Iván entraban también contentos, pues el joven Hernández Soto cumplía con el carrerón sin demasiado esfuerzo. Pili cumplía igualmente, contenta y acabando quinta en su categoría. El gran Mike Portugués ya había llegado hacía mucho tiempo, como el crack que es.
La jornada deportiva sólo podía acabar mejor del modo en que lo hizo, sentado a la mesa con Salva, Tina y sus chiquillos, disfrutando de una más que merecida comilona. No pude acompañar a Serafín y Pili, que eran más valientes y se atrevían con un buffet libre a las afueras.

Esto marcha. Las piernas responden sin quejarse a los esfuerzos a los que las someto. En los entrenamientos de calidad hay picos de velocidad impensables hace pocos meses. Si en más 15kms. con bastante desnivel pude rodar a 4:50 de media... ¿Tendré ya en mis piernas la MMP de 10k que voy a buscar en Benidorm el día 29? (Sí, visto el perfil de Montesinos, he decidido que es mejor opción para buscar récord el circuito de Benidorm). No voy a competir hasta ese día, preparando el asalto a mi récord personal. Os lo cuento en la próxima entrada del blog, a finales de mes.
Gracias, como siempre, por estar ahí.
Saludos.

PD: Antes de esta carrera toca pasar por la ITV. Esto es, volver a visitar la clínica de Almoradí y repetir prueba de esfuerzo para ajustar entrenamientos, ver que todo está en orden y comenzar a planificar la próxima gran cita: el maratón de Barcelona de marzo del 2016. Esperemos que todo esté en orden :)


3 comentarios:

  1. Pedazo de crónica, Jordi!. Lo has detallado todo al "dedillo". Me vas a poner dificil el superarla! jeje!. Lo mejor de la carrera, el reencuentro con todos los amigos que nos juntamos allí!. Un verdadero placer veros a todos!.

    La carrera durilla, pero con encanto!. Un alivio el escuchar a lo lejos la voz de Pepe Brotons, eh Jordi?, a mí me pasó igual! jeje!
    Para el año que viene volveré a Alfás con mi particular lucha para seguir rebajando minutillos!, tú le metiste un buen "tajazo" al crono!.
    Pequeño desajuste de casi un minuto con el crono oficial, todos coincidimos en ello, era imposible que tardásemos un minuto en pasar por salida, hasta los de primera línea (lo he contrastado)

    Un abrazo, crack!. Nos vemos muy pronto!
    A seguir dándole a las patitas! :D

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    1. Un gustazo haber sido partícipe de tu último post!. Prepárate que tú también saldrás pronto en otra crónica... uahahahá! :P

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    2. Gracias por pasarte por aquí y dedicarle unos minutillos a mi humilde blog jeje Muchas veces en esto de correr lo mejor es lo que rodea al evento. Coincidir con los amigos, tomar algo antes, quedarse a comer después con ellos. Es difícil no engancharse a esto, ¿verdad?
      Respecto a la carrera, como cuento en el blog, disfruté como un enano. Creo que no lo pasaba tan bien desde el maratón de Madrid.
      Un placer coincidir de nuevo.
      ¡Hasta la próxima!
      Ya estoy esperando ver tu crónica, "tardón" jajaja (y verme en ella jeje)

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