sábado, 4 de julio de 2015

10K INT.VILLA DE STA.POLA Y MILLA URBANA SECTOR CENTRO NOVELDA

III 10K. INT. VILLA DE SANTA POLA



Leo lo que escribía en la última entrada del blog, sobre la calma, el relax, competir poco... y me doy cuenta de que me contradigo muchísimo. Un mes después, a falta de una carrera, dos, en el mismo fin de semana. Supongo que cuando algo te gusta tanto es difícil no caer en la tentación.

El pasado sábado tenía lugar la tercera edición del 10k nocturno de Sta.Pola, una carrera que ya conocía al haber participado en su primera edición en el 2013 y que me perdí el año pasado por tener que atender a la familia. Este año no se me escapaba, me dije.

Con muchísima antelación salía hacia Sta.Pola con mi amigo Ramón, para poder aparcar cómodamente, tomar un café y calentar como es debido. No tenía mucha confianza en mis fuerzas en esta carrera. Los últimos entrenamientos me habían dejado claro que todavía estaba lejos de poder rodar diez kilómetros por debajo de 4:50 y el calor sofocante de estos últimos días no ayudaba. Me conformaba con acabar en 49 minutos (qué lejos las marcas de enero/febrero...)

Con el amigo Ramón, antes de la carrera
Me despedí de Ramón en el calentamiento previo y me junté con los compañeros de Urban. Allí, trotando suave cerca de la salida, ya notábamos lo dura que iba a ser la carrera por culpa de la temperatura y la humedad. En pocos minutos ya estábamos bañados en sudor, así que no forzamos mucho y nos dirigimos a la salida.

Aunque la carrera reunió más de tres mil personas en los cajones de salida, el inicio fue bastante fluido y en menos de un minuto después del arranque de la prueba pisaba la línea de salida dispuesto a luchar contra mi lamentable estado de forma y el calor.
Me dejé llevar por la multitud, intentando también no perder de vista a Chema ,aunque sabía que no podría resistir su ritmo ni tres kilómetros. No me sentí demasiado flojo en el inicio de la carrera, idéntico, si no me equivoco, al medio maratón, y el primer kilómetro pasó demasiado rápido, a algo más de 4:30m/km. Sabía que era un ritmo demasiado fuerte y me frené, pasando los dos kilómetros siguientes en unos 4:40 y 4:45m/km.

Pocos kms, y ya notaba que no era mi día :-S

No necesité llegar al kilómetro 5 para notar que me había excedido y que no debía haber corrido tanto al principio. En el km.4 empecé a agobiarme por el calor y sentí que sería complicado aguantar por debajo de 5 m/km toda la carrera. La animación en las calles, como en todas las carreras de Sta.Pola, era espectacular y ayudaba, pero en el paso por el km.5, después de coger la botella de agua del avituallamiento, mojarme la cabeza y beberme el resto, sentí que era posible no bajar de 50 minutos al final.

La primera mitad de la carrera había conseguido mantener el ritmo por debajo de 5m/km, pero ahora era imposible. No volví a ver ningún paso por kilómetro por debajo de ese ritmo y empecé a ser adelantado por muchos corredores. Aún quedaba por delante la parte más monótona de la carrera, pegado a la costa hasta poco después del km 7 y vuelta en el mismo sentido.

Tenía que hacer un gran esfuerzo para mantenerme cerca de 5m/km, y apenas lo conseguía. Cerca del cambio de sentido me adelantó el globo de 50 minutos y eso terminó de desanimarme. No tenía fuerzas para seguirlo, pero como el tiempo real era de casi un minuto menos, me conformé con acabar por debajo de ese tiempo en la marca real, sin pensar en la oficial.
La suave cuesta del final del recorrido hacia Alicante se hizo durísima. Vi alejarse al globo pero pensé que tal vez me acercaría en la vuelta, en ligero descenso al principio. No pudo ser, y los kilómetros seguían pasando por encima de 5m/km.

En el km.9 me animé viendo cerca el final de la carrera y aceleré todo lo que pude, pues veía que incluso el tiempo real se me podría escapar por encima de 50 minutos. Sudé, sufrí y, al final, al límite de mis fuerzas, crucé la meta en 50:26, 49:41 reales.

A pocos metros de la meta


Empeoraba unos segundos la marca de la primera edición (si no fuera porque mi mejor tiempo en medio maratón es aquí, diría que es una ciudad "maldita" para mí, en lo deportivo), pero no me desanimé. El calor había sido un lastre importante y mi estado de forma no daba para más. Por otro lado, en la clasificación general quedaba el 1245 de 3176 y 282 de 564 de los veteranos A, justo a mitad de tabla en mi categoría. No había ido tan mal, después de todo.

Repuse líquidos en la meta, comentando la carrera con Ramón y los amigos de Urbans, y vi que casi todos habíamos sufrido muchísimo, menos Chema, que conseguía MMP (¡felicidades!). Yo, me pensaré bien la participación en la próxima edición. Aunque el circuito (llanísimo) y el ambiente festivo de la carrera son increíbles, con tanto calor y humedad no disfruto nada de la competición. Ya veremos el año que viene.

MILLA URBANA SECTOR CENTRO NOVELDA

 


No habían pasado más de 24 horas desde la carrera de Santa Pola y ya estaba en otro pueblo dispuesto a competir de nuevo. Esta vez, el domingo, tocaba probarse en una distancia que no tengo dominada, la milla, de la que sólo tengo una referencia de tiempos y sensaciones, en la pasada milla solidaria de Mutxamel.
En esta ocasión, la competición era en Novelda, en una carrera de una milla que está incluida en un circuito de pruebas de varias distancias en esta localidad (habrá que probarlo algún día) y que es gratuita.

Hidratándonos, antes de la carrera

Buen grupo: Alexis, Luís, Pepelu, Irene,Pili, Serafín y Ramón

Con el gran Ramón

A ver si se me pegaba algo de la bestia del running, Luís


Allí nos reunimos un buen grupo de amigos: Ramón, Serafín, Alexis, Pili, mi hermana Irene, Pepelu y el gran Urban Luís Benito. A casi 30 grados, a primera hora de la tarde, empezaban las carreras de las categorías más jóvenes.
Yo miraba la avenida en la que se competía, recto, llano y a una vuelta y se me hacía larguísima. Recordaba la milla de Mutxamel, a tres vueltas, y correr ahora sólo una me parecía muy pesado.
Disfruté de las carreras del resto del grupo, en otras categorías, viendo como todos terminaban contentos (menudo espectáculo dieron Alexis y Luís, y vaya fiera mi hermana, subiendo al podio en 3a posición) y me dispuse a salir cuando llegó el turno de mi categoría.

Al principio parecía que juntaban veteranos A y B por la poca participación de ambos grupos de edades, pero finalmente corrí sólo con los A, con muy pocos corredores (menos de 20), acompañado al principio (imposible seguirle luego) de Ramón. Con un número tan reducido de participantes y por el estado de forma que podía adivinar que tenían, imaginé que en esta ocasión tocaba ser el farolillo rojo.

Salí fuerte, demasiado, y antes del primer giro, que me pareció que estaba muy muy lejos, ya empecé a notar el esfuerzo de la noche anterior en Sta.Pola. No llevaba ni 400 metros cuando empecé a sentirme sin aire y muy cansado. Veía al penúltimo corredor alejarse más y más y me quedaba solo cerrando la carrera.

En solitario, a media carrera, sufriendo como nunca, a 30 grados

No conseguía ver a lo lejos el cambio de sentido y me agobiaba, pensando lo largo que podía hacerse un recorrido de una milla. Al fin, di la vuelta y me animé un poco, viendo el arco a lo lejos. Intenté acercarme algo al corredor que tenía delante, pero era imposible. La moto de la policía local se puso detrás de mí, a unos 10 metros, y casi sin fuerzas llegué a la meta en unos 6:29 aproximadamente.
Tarde casi media hora en recuperarme, en dejar de toser, en no sentir la garganta como si acabaran de lijármela, pensando que lo había hecho muchísimo peor que en Mutxamel. Poco después, con calma y más recuperado, vi que solo había empeorado unos 9 segundos, así que, teniendo en cuenta el calor y el doblete, había que estar contento. Una vez más lo digo: correré más millas.


Competiciones aparte, creo que una vez "tocado fondo", ahora todo es positivo y cada día va a ser mejor que los anteriores. He vuelto a la disciplina, al entrenamiento programado y la dieta de mi preparador de Almoradí y creo que en poco tiempo empezaré a notar la mejoría. De momento, me anima ver que la báscula esta cerca de bajar de los 80kgs (ha llegado a acercarse "peligrosamente" a los 84.5, inaceptable con mi altura, 183cm y complexión), cerca ya de los 78,5 de los meses de enero y febrero, que fueron mi mejor momento deportivo. La condición física confío que también mejorará, pues vuelvo a añadir el gimnasio a mi rutina y no me salto los entrenamientos de calidad del planning.
Mi particular carrera de fondo acaba de empezar, y espero que suceda como a principio de año y en mes y medio empiecen a verse los progresos. De momento, a seguir peleando.
La próxima cita deportiva, el medio maratón nocturno de Vera el próximo sábado.
Después, espero no perderme la legua nocturna de Javalí Nuevo, el cross de Cabo de Palos, la bajada Hondón-Aspe, la subida al Santuario de la Magdalena y el cross urbano de Hondón de las Nieves.

Os cuento cómo van las carreras y el entrenamiento en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Hay que joderse lo mal que se pasa en 1600 metros, Virgen María!! Tú crónica me ha hecho revivir esos malos recuerdos que endulzan una vida jjjj. Seguimos on the road

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  2. Vaaaamos Ramónnnn!!! 😊💪🏻

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