miércoles, 28 de enero de 2015

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 11 - CROSS NOCTURNO GIMÉNEZ GANGA VILLA DE SAX

¡Menos de un mes! El gran día está cada vez más cerca y eso significa que llegan las semanas con más carga de kilómetros.
La media de Santa Pola me dejó con la moral por las nubes pero también muy fatigado. Las rodillas andaban algo cargadas al día siguiente y en la salida del martes no fui capaz de cumplir con lo progamado, 13kms, quedándome k.o. en el 8 y notando los músculos casi al límite.
Sorprendentemente, el descanso del día siguiente me recuperó casi por completo, pues el jueves hice la tirada larga de la semana, algo más de 23kms, en los ritmos previstos y sin rastro de molestias.
El fin de semana tocaba almuerzo con Urbans después de trotar con ellos por el Cabo de Las Huertas y alrededores, el domingo, y participar de nuevo en el Cross Nocturno Giménez Ganga Villa de Sax del sábado.


Qué contaros, que no os haya contado ya sobre esta carrera anteriormente (ya escribí sobre esto en la edición de 2012 y 2014)...
Una prueba que no me pierdo desde su primera edición, con una organización casi perfecta y un ambiente espectacular, pues está muy cerca en el tiempo de las fiestas de moros y cristianos de Sax.

Este año, primero que la corro como Urban Runner, me acerqué a Sax con otros cuatro miembros de Urbans, Chema, JJ, Ana y Raquel (mención especial para el marido de Ana, Jose, que ya lleva 2 carreras con nosotros guardándonos ropa y haciéndonos de fotógrafo o taxista. Mil gracias)
Llegamos con tiempo para recoger los dorsales y, aunque no eran ni las 6 de la tarde y todavía no se había ocultado el sol, la temperatura era bastante baja. Tocaba correr a menos de 10 grados.

En esta edición, por fin, no han quedado dorsales sin entregar, como en ediciones anteriores. Los dorsales disponibles se agotaron en pocas horas después de la apertura de inscripciones (es una carrera TOTALMENTE GRATUITA) y de los 1500 dorsales entregados entraron 1498 en meta (en años anteriores se entregaban todos los dorsales y el día de la carrera corrían a veces menos de 1300, quedando gente fuera de la carrera) Por fin, parece que se empieza a apreciar y valorar el esfuerzo de la empresa organizadora y de toda la gente que participa en esta prueba para que los que corremos disfrutemos al máximo. Este año, además, han puesto en marcha la donación de comida a cambio del dorsal, con unos resultados espectaculares.

Después de abrigarnos mucho y calentar poco nos metimos en el pelotón de salida, bien situados, a pocos metros del grupo de cabeza. No me notaba fuerte y todavía sentía el cuerpo cansado de la tirada larga del jueves, así que mi intención era poder acompañar a Chema toda la carrera, el mayor número de kilómetros posible, pues ya había corrido con él carreras parecidas (la del juguete de Ibi) y sabía que se le dan las cuestas mejor que a mi.
La carrera se puso en marcha con unos minutos de retraso y apenas oimos la señal que indicaba el arranque de la prueba.
Intenté no perder de vista a Chema entre la multitud. Intentando esquivar corredores y buscar hueco para correr cómodamente, vimos alejarse a JJ rápidamente. Imposible seguirlo, com siempre.
Al paso por el kilómetro 1 ya habíamos encontrado nuestro hueco en la carrera, sin agobio de corredores, y avanzábamos algo más rápido de lo esperado, a 4:30m/km aproximadamente. Chema me advirtió que íbamos demasiado rápido y le hice caso, pues no me notaba con fuerzas para más velocidad, y menos teniendo en cuenta las 2 subidas que teníamos que afrontar en las 2 vueltas del circuito.

Callejeando cuesta arriba, entre calles estrechas y no muy bien iluminadas, llegabamos a la primera subida de la calle Picayo, la cuesta más dura del circuito. Corta pero intensa, nos dejó sin aliento tanto a Chema como a mi. Por suerte, el descenso a partir de ese punto era lo suficientemente largo y cómodo como para recuperarnos, a pesar de una suave subida por una avenida que bajabaríamos poco después en sentido contrario.

Al paso por el km.4 de los 8kms de la carrera tuvimos que contenernos un poco. Chema acusaba algo de cansancio acumulado de las subidas anteriores y yo tampoco me veía con fuerzas para subir el ritmo antes de la segunda subida que, esta vez sí, se hizo muy dura y pesada.
Costó recuperar el aliento, a pesar de la larga bajada, pero ya en la zona más llana nos animamos y mantuvimos un ritmo constante.

En la recta final Chema me animaba a acelerar, pero no me notaba con ganas ni fuerzas y, después de compartir con él toda la carrera, quería que cruzáramos la meta al mismo paso, como finalmente sucedió.
Acabé en 37:15, 413 de 1498 en la clasificación general y 264 de 491 en mi categoría, corriendo a una media de 4:39.

JJ ya había llegado hacía minutos, en su línea, inalcanzable. Poco después Raquel entraba en meta en 40 minutos, rodando un circuito nada llano a 5m/km de media (qué grande eres, y cuánto te queda por progresar, a este ritmo ;) ) Completaba el grupo Ana, poco después, continuando con su constante mejoría de forma. Todos contentos, al final. 


Creo que hice una buena carrera, a pesar de no notarme en plena forma (de hecho, juraría que es mi mejor tiempo en esta carrera). Poder ir acompañado en todo momento, comentando las alegrías y penas de la carrera con Chema fue más que suficiente para dar por buena la carrera y olvidarme del crono. Si no conocéis la carrera todavía, apuntaos cuando podáis. Creo que es una prueba que hay que correr al menos una vez.

Ahora toca seguir con el planning hasta el maratón de Sevilla. Ya no hay carreras oficiales en el camino. Iba a correr la media de Orihuela pero me conozco y sé que iría a por MMP, a bajar de 1:40, y eso supondría quedar, tal vez, demasiado cansado para el entrenamiento de la semana siguiente y no quiero jugármela. Las rodillas ya avisaron esta semana después de Santa Pola (menos mal que sigo estable en los 78kgs... A saber qué pasaría con sobrepeso) así que prefiero esperar. Sé que tengo la mmp en medio maratón en las piernas. Ya habrá tiempo de reflejarlo en una clasfificación. El objetivo es Sevilla, no debo olvidarlo.

Esta semana me toca afrontar la salida más larga del planning, 30kms. Espero poder cumplir con los ritmos y no acabar "tocado" físicamente y poder cumplir con el resto de la programación semanal.

Queda poco, muy poco, para comprobar si todo este esfuerzo tendrá su recompensa en la meta de Sevilla.

Como siempre, os cuento como va todo en la siguiente entrada del blog la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

PD: Sería imperdonable acabar la crónica sin mencionar la excelente bolsa del corredor de la prueba. No es algo decisivo en mi elección de carreras, pero siendo este cross una prueba gratuita, es de agradecer el chubasquero, la bolsa, los dulces, la bebida y todos los servicios de una carrera que, repito, NO CUESTA UN CÉNTIMO AL CORREDOR. Hay que cuidar esta carrera, gratuita y de gran calidad. Repetiré





lunes, 19 de enero de 2015

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 10 - MEDIO MARATÓN INTERNACIONAL SANTA POLA 2015


Esta semana la carga del entrenamiento ha sido ligéramente menor que las anteriores. Un par de salidas de 11 o 12 kms en progresión, la primera bastante bien y la segunda sin fuerzas y dejándome con dudas sobre mis posibilidades el domingo en el medio maratón de Santa Pola. Después de estirar las piernas el sábado unos 4-5 kms para estar preparado para el domingo, el trabajo ya estaba hecho. Notaba aún el esfuerzo de la semana pasada en Elche, así que me conformaba con no empeorar mi tiempo de Aspe y poder estar al final en 1:43.


El domingo amanecía frío pero sin lluvia ni viento y me dirigí a Santa Pola a las 8:00 de la mañana con Ana, Jose y Raquel. Una vez allí nos reunimos con el resto de Urbans (creo que faltaron muy pocos) y después de compartir los nervios y el mar de sensaciones previos a la carrera, estreno en medio maratón para muchos, y hacer las fotos de rigor con ellos y el resto de amigos, algo de calentamiento y a la salida.


Había coincidido brevemente con Rafa antes de llegar a mi cajón y esperaba poder rodar con él para ver si era capaz de acercarme a 1:40, pero finalmente lo perdí y decidí empezar con el grupo de Urbans formado por Antonio Patón, Rafa, Chema y Jordi, que iban a rodar para 1:45, en principio.

El ambiente de la salida, como sucede siempre en esta carrera, festivo, haciendo crecer por momentos las ganas de salir disparado a darlo todo, aunque no me notaba (qué equivocado estaba...) en mi mejor día.
La música de todos los años acompañaba a los petardos aéreos que indicaban el inicio de la carrera.
Intenté seguir a Patón y Jordi que, dentro del grupo, parecía que iban algo más rápido, tal vez buscando 1:40 o algo menos.
No tardé en volver a quedarme con el resto del grupo, acompañando a Rafa y a Chema. No quería acelerar demasiado y pagarlo al final sufriendo para estar cerca de 1:45.

Los primeros kilómetros avanzaron con comodidad. Podía hablar cómodamente con Chema y el ritmo se mantenía cercano a 4:50. El km.1 no había sido tan lento como podría haber esperado con tanto corredor (más de 8000) tomando la salida y el tiempo real y el oficial al final apenas se separaban 2 minutos.

Coincidí brevemente, desvirtualizándola por fin, con la "cyberstar" de Instagram y Twitter @runneralicantina, que iba cómoda camino a 1:45 (la animé a acelerar, pues viendo cómo entrena últimamente seguro que podía ir a por mucho más) pero no tardé en dejarla atrás. Me empezaba a notar cómodo y no quería perder de vista el grupo de Urbans en el que estaba.



Después del km 8 noté que estaba siendo demasiado precavido. El ritmo medio estaba demasiado cercano a 5m/km y sentía que podía dar mucho más. Decidí jugármela. Empecé a acelerar poco a poco y fui dejando cada vez más lejos a Chema y a Rafa.

Sabía que poco después del km 10 giraríamos y subiríamos la única cuesta del circuito y que después los kilómetros pasarían cómododamente, muchos en un casi inapreciable descenso.
Cuando terminé de subir esta rampa ya lo tenía claro: había que darlo todo.
Desde ese momento  la velocidad media empezó a subir. Aparecían varios kilómetros por encima de 4:40, no notaba cansancio aunque el corazón iba bastante acelerado y mi confianza iba en aumento.

Había usado el avituallamiento de después del km.10 para tomar un gel y beber y el estómago no se quejaba en absoluto.
Concentradísimo, apenas me di cuenta del trayecto entre el km 12 y el 18. Las buenas sensaciones, el público, la animación y la música... Solía mirar la velocidad media, pero no el tiempo total.
Al paso por el arco del km. 18 miré mi reloj y el crono oficial. Confirmé que la diferencia entre ambos, tiempo oficial y real, era de 2 minutos y empecé a intuir que la mejor marca personal estaba a mano.
Ahora sí, las piernas empezaban a acusar el esfuerzo de los kilómetros anteriores, pero mi cabeza tenía en ese momento la fuerza que empezaba a faltarle a los músculos.

Como todos los años en esta carrera, la vuelta desde el km 17 hasta la meta era muy pesada y monótona, pero al pasar el arco del 18 y ver la MMP tan cerca me olvidé de todo y no perdí la concentración. 2 kms a menos de 4:30 y tal vez bajaría (¡quién me lo iba a decir!) de 1:40 en el tiempo real.

Conseguí correr el 19 y el 20 a 4:27 y 4:23m/km, siendo los kilómetros más rápidos de la carrera. El arco de meta estaba a 100 metros y ya veía el tiempo real. Iba a acabar muy cerca de 1:42:00, consiguiendo que la marca oficial fuera también MMP. Me dije que no miraría el reloj hasta haber pasado la meta.



No podía creermelo, cuando por fin crucé la meta en 1:42:16, y mi sorpresa era mayor aún cuando miré mi reloj y vi el tiempo real: ¡¡1:40:17!! ¡A segundos de bajar de 1:40!
Respecto a la clasificación, contento también: Posición 2597 de 8204 en la general y 708 de 1744 en mi categoría.


Ese del centro, con los brazos en alto, en éxtasis, soy yo :)

A esta alegría se unió ver allí mismo, a pocos metros, a Rafa, al que me abracé inmediatamente, compartiendo de nuevo con él un nuevo record.
El trayecto de la meta a la zona de avituallamiento lo pasé en una nube, asimilando lo que acababa de dejar 21kms atrás. Vi a Ramón, que también hacía un tiempazo, y traté de recuperar un poco el tiempo que había perdido de estar con ellos esa mañana, al no poder estar en el clásico desayuno que solemos hacer en esta carrera todos los años.


Seguían llegando amigos y compañeros de Urbans. Por ahí estaban ya Chema y el grupo que dejé atrás en el km.9, muy contentos con su marca (mil gracias por los ánimos Chema). También aparecía por allí mi hermana, logrando una mejor marca personal en medio maratón sin preparación específica para la prueba (brutal, hermana, eres muy grande) y poco después Raquel, que completaba un brillante estreno en medio maratón y me regalaba nada más acabar su hazaña un momento post-carrera impagable, que guardaré bien en la memoria a buen recaudo (tú sabes bien de qué estoy hablando ;) )









Las felicitaciones y fotos con los amigos se sucedían casi sin pausa y creo que no fue hasta la hora de la comida, en San Vicente, con los amigos de Urbans, cuando empecé a asimilar realmente el carrerón de aquella mañana y lo que significaba.



Tercera mejor marca personal conseguida por tercera vez consecutiva. Será la dieta, el entrenamiento planificado, la motivación... No podría encontrarme mejor.
La progresión en la que estoy inmerso desde hace un mes y medio aproximadamente no parece tener fin. Creo que estoy llegando al límite ahora mismo, y que una mejoría tan significativa como la actual tardará en volver a llegar, pero viendo que me sorprendo a mí  mismo carrera a carrera, entrenamiento tras entrenamiento, ¿quién sabe realmente dónde está mi límite ahora mismo?

Empieza una semana dura, siguiendo con el planning para el maratón de Sevilla, con la primera tirada de más de 21kms y salidas en progresión de más de 12, pero tengo muchísimas ganas. Además, me he apuntado al gran Cross Gimenez Ganga de Sax el sábado, como entrenamiento (no lo niego, saldré a por mejor marca, de nuevo, ¡no puedo parar!)

Como siempre, os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

jueves, 15 de enero de 2015

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 9 - CARRERA ROTARY ILLICE 10K ELCHE



Siguen cayendo las hojas del planning para Sevilla, a tan solo 5 semanas (qué rápido pasa el tiempo) del gran día.
Esta última semana he empezado otro tipo de entrenamiento, con salidas a ritmos progresivos. Aunque me he perdido dos de las salidas previstas en el planning, cumplí con las tiradas largas que, a partir de ahora y durante al menos dos semanas más, siempre siguen el mismo esquema: primera mitad a ritmo medio y segunda mitad subiendo el ritmo, muy cerca del de competición.
Salí el martes 12kms, sorprendido de poder acabar el último km al ritmo que pedía el entrenamiento, y 16kms el jueves, a ritmo ligero, para mi nivel, acompañado durante 9kms de Rafa, que pudo seguirme de camino a Campello.

Las sensaciones fueron muy buenas. Me sentía ligero, rápido, y sólo notaba algo de fatiga en los 2 últimos kilómetros. Con estos ánimos llegué el domingo a Elche, a probarme después de mucho tiempo, de nuevo, en 10kms, en la carrera Rotary Illice.

Aprovechando el elevado número de Urban Runner's que nos juntábamos aprovechamos 3 coches para ir hacia Elche todos juntos, llegando con tiempo de sobra a la pista de atletismo desde la que se daría la salida a las 10:00. En el cesped de la pista habían dividido diferentes zonas para los clubes y pudimos dejar las mochilas y cambiarnos, tranquilamente, en nuestro box. No había visto hasta este domingo algo igual: zonas separadas para clubes, con mesas de bebidas y fruta sólo para nosotros.

Poco después de llegar pude juntarme, además, con mi hermana y el resto de Skyrunners que corrían ese día (Ale, Serafín, Pili y Ramón) y compartir con ellos la emoción y nervios del momento.
Sentía que podía ser una gran carrera, el día había salido despejado y la temperatura era excelente para correr.



Después de las fotos y saludos, calentamos un poco y nos dirigimos a la línea de salida, donde me reuní con mi compañero de trabajo Raúl, que quiso seguirme los primeros kilómetros. En este momento volví a desvirtualizar a otro corredor que hasta ahora sólo conocía por redes sociales. En el box de Urban ya había conocido en persona a Sergio Payá, miembro de mi equipo (en Elche) y al que había visto por Instagram. Ahora, en la salida, también gracias a Instagram, saludaba a otra corredora de mi club, de Urbans Elche, Laura Irina (Un placer saludaros a ambos)

Con los nervios y la charla casi no me di cuenta del pistoletazo de salida. Decidí intentar hacer la primera de las 2 vueltas de la carrera a ritmo cercano a la mejor marca personal (poco más de 46 minutos desde finales del 2012).



Pendiente del puslo y la velocidad media en todo momento, para no excederme y pagarlo en los últimos kilómetros, pasé los 3 primeros kilómetros cómodamente a un ritmo cercano a 4:30m/km, frenándome porque muchas veces las piernas iban solas y la velocidad subía sin darme cuenta.
A partir de este momento perdí de vista a Raúl y seguí la carrera yo solo.



El paso por el km.5 me animó. Iba cómodo a un ritmo ligeramente superior a los 4:30, ya conocía el circuito y podía preparar la estrategia de la segunda vuelta. Sabía que hasta ese momento estaba en tiempo de mejor marca personal, pero quería jugármela. ¿Por qué conformarme con bajar de 46 y quedarme en 45 y poco, si me notaba con fuerzas para probar sub.45?.
El inicio de la segunda vuelta favorecía este planteamiento, pues era en suave descenso durante un km. y medio, si no recuerdo mal.
Las pulsaciones eran altas pero notaba que podía mantener el ritmo, a más de 4:30m/km.

Poco después del km6, que pude hacer en 4:16, noté que los cordones de la zapatilla izquierda se soltaban. Maldije en voz baja. No quería perder segundos con lo bien que me encontraba y lo cerca que sentía el sub.45, pero una caída y posible lesión sería peor. Me detuve y até los cordones a toda velocidad y retomé la marcha, tratando de compensar el tiempo perdido. Este kilómetro salió al final a 4:31, por lo que no me preocupé demasiado, sino todo lo contrario. El pequeño acelerón para compensar la parada no me pasó factura y, a lo lejos, veía a mi compañera de club Elena Lloret, mucho mejor corredora que yo, que hacía poco había bajado de 45 en un 10k.



Ser capaz de adelantarla a mitad del km.8 terminó de darme ánimos. Calculé que tendría que acelerar y darlo todo en lo que faltaba de carrera si quería bajar de 45 al final. Las piernas respondían, aunque empezaba a notar el cansancio.
El kilómetro 9 pasó a 4:19 y, mirando el reloj, calculé que necesitaría otro kilómetro igual para conseguir el objetivo. A lo lejos se veía ya el camino a la pista de atletismo. Había que echar el resto.
Una vez dentro del estadio de atletismo hice cálculos. No podía descuidarme si quería bajar de 45. La vuelta a la pista, que me llevaría a la línea de meta, se hizo larguísima, pensando que tal vez se escaparía la marca soñada, pero una vez dentro de la recta final ya no había duda: el trabajo estaba hecho y la recompensa ahí mismo, a 10 metros. No cabía en mí de gozo cuando crucé la meta en 44:50 (44:27 real). Atrás quedaban, por fin, los 46 y poco de hace 2 años.



Ver a Ramón poco después y a Serafín, que habían hecho tiempazos, y poder compartir con ellos la alegría de mi MMP fue grandioso. Quién me iba decir que podría correr por debajo de 45 minutos un 10.000, hace unos meses.
Me quedé pendiente de la llegada de más corredores. Mi hermana, que llegaba en 46 y poco y hacía también MMP (me superarás en breve), Raquel, que bajaba por fin de 50 minutos (enhorabuena, queda nada para que luches por 45, ya verás :-* ), y el resto de Urbans y Skyrunners, que hicieron un carrerón también.

El avituallamiento final fue de lo mejor que recuerdo en mucho tiempo. La cantidad de comida y bebida disponible para los corredores era espectacular. Una carrera de 10 en todos los sentidos, fija en mi calendario desde este momento.

En cuanto las sensaciones posteriores, decir que no puedo estar más contento, lógicamente. Dos mejores marcas en 2 carreras seguidas (MM Aspe y 10k Elche) animan a cualquiera.10000 metros corriendo por encima de 4:30 me parece increíble.

La posición final en la clasificación también es para estar orgulloso, visto el nivelazo de los corredores de la prueba: 243 de 813 en la general y 64 de 168 de los veteranos A.

Parece, además, que por fin he aprendido a dosificar las fuerzas, haciendo la primera mitad a buen ritmo, sin pasarme, y guardando fuerzas para hacer la segunda mitad más rápida.



Estoy en un gran momento en todos los sentidos (físico, mental, personal...) y esto se nota. Ya estoy pensando en la siguiente carrera, la clásica media de Santa Pola, y no puedo evitar soñar con una tercera MMP consecutiva. Y es que, si Aspe, en absoluto llana, se pudo correr en 1:43... ¿por qué no creerme que Sta.Pola puede rondar la hora y cuarenta, si el desnivel es casi inexistente?

Las sensaciones no pueden ser mejores y noto que aún hay un pequeño margen de mejora a corto-medio plazo. Si en Sevilla ha seguido todo como hasta ahora, la marca de Valencia'13 quedará muy lejos. Me lo creo, por fin.

Os cuento como va todo la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

jueves, 8 de enero de 2015

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANAS 7 Y 8. SAN SILVESTRE CREVILLENTINA Y CARRERA DEL AMANECER DE AÑO NUEVO - LA APARECIDA (ORIHUELA)

¡Feliz año nuevo a todos! Las vacaciones blogueras no han sido vacaciones deportivas, aunque es verdad que las fiestas han desmontado un poco,temporalmente, la dieta y el planning deportivo previstos.
Los entrenamientos han seguido el orden habitual hasta el momento y a pesar de los días que me he saltado entrenamientos, por compromisos familiares o por cambiarlos por salidas de montaña, y la falta absoluta de control en la mesa propia de las fechas, la báscula sigue estable sobre los 78'5 kgs y no he notado un empeoramiento de la condición física.

Al igual que el año pasado, el día 31 lo pasé en la San Silvestre Crevillentina y el día 1 en la carrera del amanecer de Añó Nuevo de La Aparecida (Orihuela)
En la San Silvestre de este año (y llevo ya seis consecutivas) decidí, por primera vez, participar de un modo diferente en la carrera y, junto a mi hermana y mi compi de trabajo Pepelu, me disfracé y corrí sin más objetivo que disfrutar del ambientazo festivo de Crevillente en esta prueba.





El tiempo era lo de menos, aunque debo admitir que con lo bien que me encuentro últimamente me habría gustado volver a enfrentarme a las cuestas crevillentinas y pelear por una más que posible mejor marca en esta prueba. De todos modos, ver la carrera desde otra perspectiva fue toda una experiencia, pudiendo disfrutar de todo el circuito  fijándome en detalles que corriendo posiblemente me perdería. No me cansaré de repetirlo: si sois de Alicante y no habéis participado nunca en Crevillente, ya tardáis en probar. El circuito, los crevillentinos animando en todo su recorrido, la cantidad de corredores... Crevillente es especial.

En año nuevo, algo más descansado que en la edición del año pasado al haber corrido Crevillente a un ritmo muy lento debido a los disfraces de mis acompañantes, llegué muy motivado a La Aparecida (Orihuela) para correr la carrera del amanecer de Año Nuevo, primera carrera del año en España, según he leído después.



Este año la participación aumentó ligeramente y a las 8:20 tomábamos la salida unos 92 corredores.
Rápidamente perdí de vista a mi hermana, que repetía este año dispuesta a volver a subir al podio y arrancó casi en primera línea del pelotón.
Recordaba el circuito a dos vueltas y sabía que había un par de cuestas cortas que se pegaban a las piernas con facilidad, pero no quise frenarme. Apenas notaba los 10kms de la noche anterior y quería mejorar mi tiempo del año pasado.
En la primera bajada del circuito decidí no frenar, ir a por todas, sin reservas. Un circuito tan corto no era para ir frenando, pensé. Así, adelantando a mi hermana en este descenso y encarando la siguiente subida hice el kilómetro más rápido de la carrera, en 4:07.
La segunda subida de esta primera vuelta era algo más larga y aceleró demasiado mis pulsaciones pero la bajada hasta la avenida principal y la ida y vuelta por ésta permitieron que me recuperara rápidamente. El primer paso por meta ya me dejó claro que mejoraba el tiempo del año pasado. Sólo faltaba ver si sería capaz de aguantar el ritmo la segunda vuelta.
La fatiga apareció en la primera subida y en la segunda costó muchísimo mantener el ritmo, pero al final el paso por meta en 22 minutos supuso bajar 2 minutos el tiempo del año pasado y quedar el 13 de 27 de mi categoría y el 27 de 90 en la general (no sé cuándo volveré a verme tan arriba en una clasificación), con unas sensaciones muy buenas. Carrera para repetir y que seguro se hará un hueco entre las carreras más importantes del calendario.



Ahora toca volver a la rutina, después del pequeño descontrol de estas dos semanas ;) :guiño El planning cambia y se acaban las salidas vigilando pulsaciones, las palizas de gimnasio y los fartlek. Todo son salidas más largas, aumentando el ritmo y acabando al ritmo más alto los últimos kilómetros, buscando mejorar la resistencia. Por otro lado, ver las primeras tiradas de más de medio maratón en el planning, a finales de mes, ya hace que empiece a sentir muy cerca el maratón de Sevilla.

En cuanto a carreras oficiales, no contaba con correr los 10k de Elche de este domingo, pero un sorteo de Urban Runners ha hecho que disponga de un dorsal gratuito y voy a probarme. Llegaré cansado por las tiradas largas, pero creo que puedo arañarle segundos a mi mejor tiempo en esta distancia.

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog (esta vez sí, la semana que viene)
Gracias por estar ahí.
Saludos.