domingo, 20 de abril de 2014

MEDIO MARATÓN EN PISTA DE CEUTÍ



El domingo pasado volví a correr de nuevo un medio maratón. En esta ocasión elegí hacerlo de un modo diferente y, con la excusa de que mi hermana Irene tomaba la carrera como parte de su celebración de cumpleaños (cada uno celebra el paso de los años como quiere ;) ) y nos invitaba a unos amigos y a mi, participé en el medio maratón en pista de Ceutí, en Murcia.

La cabeza suele jugarme malas pasadas corriendo, especialmente en las tiradas largas, así que pensé que sí "sobrevivía" a 48 vueltas (y unos cuantos metros más) en una pista de atletismo estaría psicológicamente preparado para casi cualquier carrera.

La carrera empezaba a las 8:30 así que tocaba madrugar.A las 6:35 ya estábamos de camino mi hermana, Pepelu y yo. Una hora después nos reuníamos, ya en la pista de Ceutí, con Goyo y Antonio, este último lesionado y que no corrió finalmente.

No había preparado bien la carrera, al haber estado parado un tiempo recuperándome de la sobrecarga de las rodillas, y no tenía muy claro cómo acabaría. No me veía capaz de repetir la misma carrera que hice en Santa Pola en enero así que daba por bueno acabar en menos de 1:50, aunque también lo veía difícil.

La pista de Ceutí no es de tartán, como esperaba, sino de tierra, y estaba dividida en 2 partes.La mitad interior la usarían los valientes que se atrevían con el maratón, mientras que la exterior la utilizaríamos los que corríamos la media.



Después de una vuelta caminando en silencio, en recuerdo del atleta murciano Juanma Martínez fallecido durante un entrenamiento hace pocos meses, del que toma el nombre la prueba este año y al que tuve oportunidad de conocer en a La Aparecida en año nuevo, nos dirigimos al punto de salida, unos metros antes del paso por meta, para conseguir alcanzar exactamente la distancia del medio maratón 48 vueltas después.

Empece muy rápido, demasiado, y cuando el Garmin me avisó del paso por el primer kilómetro indicando una velocidad media por debajo de 4:30m/km aflojé el ritmo para intentar dejarlo a 5 aproximadamente, a ver cómo me sentía con el paso de los kilómetros. Tardé 3kms en llegar a ese ritmo, haciendo los anteriores, de nuevo, demasiado fuerte, pero me encontraba animado y, lógicamente, con tan pocos kms en las piernas, en plena forma.

Decidí no fijarme en el marcador de la meta que indicaba a cada paso el número de vueltas que llevaba el dorsal que pisaba la alfombra en ese momento y seguir mirando el Garmin, nada más ("contar 21kms en lugar de 48 vueltas no resultará tan pesado", pensé) Miraba el contador sólo de vez en cuando, para comprobar que aquello funcionaba y que no me "robaban" ninguna vuelta.



Me mantuve mas o menos a 5m/km hasta el km. 10, que pasé en algo menos de 50 minutos, pensando que tal vez podría hacer una buena carrera finalmente, pero poco a poco el cuerpo fue avisando de que iba "pasado de vueltas". Las sensaciones no tenían nada que ver con las de Santa Pola y a partir del km. 12 tuve que hacer un gran esfuerzo para mantener el ritmo, que poco a poco iba a bajando.
En el km. 13 ya tenía claro que los últimos kms iba a sufrir, así que me tome un gel y continúe esforzándome por mantener el tipo.
En el km. 15  empecé a notarme flojo de verdad. Las piernas pesaban y no era capaz de llevar cómodamente un ritmo ni de 5:20m/km. El calor empezaba a apretar y, aunque cogía agua frecuentemente del avituallamiento que había unos metros antes del paso por la meta, la temperatura empezaba a ser un problema añadido a mi mal momento físico.

Los kilómetros empezaban a pasar cada vez más lentamente, llegando a tardar alguno casi 5:50. Ahora sí, empecé a mirar el contador de vueltas. A 3 kms. del final cada vuelta empezaba a sentirse interminable.
El técnico de la empresa de cronometraje me decía en las vueltas finales cuantas me faltaban cada vez que pasaba por meta.



6, 5, 4... a estas alturas de la carrera cada vuelta era un mundo. Iba lentísimo y me parecía increíble que tan poca distancia (¡una vuelta de pista de atletismo!) pudiera parecer tan larga.
Cuando ya sólo quedaban 2 vueltas, aunque estaba cansado y las fuerzas no daban para más, me animé pensando que iba a echarme a las piernas una media más y que si no aflojaba demasiado, aún conseguiría estar cerca del 1:50 (por poco no lo bajaría), aunque muy lejos de la mejor marca personal.

Finalmente crucé la meta por última vez, muy contento pero exhausto, viendo que mi reloj marcaba 1:50:28, aunque después el tiempo oficial fue 1:52:29 (no entiendo tanta diferencia en una carrera con tan pocos participantes y viendo que tanto el Garmin como el teléfono midieron correctamente la distancia).

Pepelu había llegado en poco mas de 1:31 y conseguía el 4º puesto, Goyo entraba 10 minutos después y mi hermana, que llegó con media vuelta de distancia antes que yo, subía al podio, al ser la única mujer de la media individual (la prueba podía correrse en individual o por equipos), lo que no quita mérito para su gran carrera, espectacular como todas las que corre últimamente.



Por mi parte, terminé el 18 de los 27 participantes de la modalidad individual, 10 de 11 en mi categoría , muy contento con la experiencia.
Excepto las 8 ultimas vueltas, la carrera no se me hizo pesada y, aunque éramos pocos corredores en la media individual, al haber más participantes en la media por equipos y en el maratón individual y por equipos, siempre ibas en un grupo y era un espectáculo ver cómo te doblaban una y otra vez los 3 primeros corredores.

Repetiré, sin dudar, esta carrera, y probaré seguro, alguna vez, el maratón completo, viendo que la organización se ha dado cuenta de que el calor es un problema y va a hacer la carrera por la tarde en próximas ediciones (los pobres maratonianos tuvieron que soportar a última hora temperaturas de mas de 28 grados).



Ahora toca pensar en la Carrera de Los Castillos de Alicante. He entrenado bastante las subidas al Castillo de Santa Bárbara y empiezo a rebajar el poco peso que había ganado, así que espero hacerlo, como mínimo, igual que el año pasado. Después llegará Montcabrer, donde simplemente aspiro a terminar (muchos kms y mucho desnivel para un novato como yo) y más tarde los 10km nocturnos de Sta.Pola a finales de junio, para los que me prepararé a conciencia.

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí :-)
Saludos.

4 comentarios:

  1. Vamos nene, que tenéis unos huevos tremendos. goooooo

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  2. Gracias nen. No estoy nada contento con el tiempo, pero la experiencia me gustó. Aunque suene a locura, la recomiendo jajaja. Te tienes que apuntar el año que viene.

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  3. Madre mía ¿que no estas contento dices? Yo creo que no sería capaz de terminar en pista cerrada. Es cuando me toca dar vueltas al parque y se me hace eterno jajaja no paro de pensar puff otra vuelta. Psicológicamente estas muy bien preparado, sobretodo si lo recomiendas XD ¡así que date por contento!!

    Fuerza para la siguiente!

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    1. Hola Vane! La experiencia me gustó, pero creo que sin el parón por los problemas de las rodillas, estando más o menos como en Santa Pola, aquí habría mejorado muchísimo y no me habría quedado tan lejos de la mmp (a 5 minutos que me quedé... ) Como digo, excepto por la "espinita" del crono, la carrera me gustó y me da fuerza mental para las próximas jeje Gracias por la visita, como siempre :-)

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