jueves, 6 de febrero de 2014

CARRERA POR MONTAÑA CASTELL D'AIXA


Últimamente intento variar mis rutas de entrenamiento y el tipo de carreras en las que me inscribo, para no hacer demasiado monótonas las salidas y, poco a poco, ir probando terrenos diferentes para correr. Con este espíritu de cambio me apunté a la carrera por montaña Castell d'Aixa, en Llíber, el pasado domingo.
La carrera y la población  eran totalmente desconocidas para mi, pero los comentarios de amigos y conocidos acerca de la zona y del recorrido me convencieron y terminé apuntándome.
De las dos posibilidades que ofrecía la inscripción, 12 o 20 kilómetros, elegí la más corta, que también era la de menor desnivel. Siendo mi segunda incursión "seria" en las carreras por el monte, me parecía una temeridad una carrera cercana al medio maratón de montaña.Ya habrá tiempo de participar en pruebas más exigentes y largas.

Llegué a Llíber con bastante antelación, ya que imaginaba que si las salidas de los corredores de 20kms y los caminantes eran antes que la mía, cuando yo llegara sería difícil aparcar.
El pueblo es pequeño, y cuando llegué ya había muchos coches aparcando en las afueras y los aparcamientos de la carrera, llenos. Conseguí no dejar el coche muy lejos y fui a la plaza a por el dorsal.


Según los listados apenas eramos 120 participantes en la modalidad de 12kms. Viendo lo fuertes que suelen estar los corredores de montaña, con tan poca participación imaginaba que tocaría pelear por no estar en los últimos puestos, pero me había propuesto olvidarme del crono y no dejar que el tiempo o mi posición final me amargaran la experiencia, como pasó en Crevillente hace poco.
De camino al coche a cambiarme para la carrera, me crucé, como sucede últimamente en las carreras a las que voy, con un corredor aficionado al que hasta el momento sólo conocía por twitter, David ( @ddonate ), que reconoce los colores de SkyRunners y me saluda.Hablamos sobre esta carrera y pruebas pasadas y futuras y, poco después, nos despedimos en la meta, cada uno con sus objetivos (un placer, compañero runner, ¡nos vemos!)



La salida se daba con pocos minutos de retraso, cuesta arriba por los escalones de la plaza y tomando un camino de cemento que ya no abandonaríamos hasta casi 3 kilómetros después.
Había visto el perfil del recorrido y pensaba que hasta el kilómetro 5 aproximadamente el circuito sería cómodo, con suaves subidas y bajadas sin mucha dificultad. No debí fijarme bien, ya que en realidad el ascenso era constante desde el comienzo, sin demasiado tiempo para recuperar el aliento.

Al principio me dejé llevar y traté de forzar un poco el ritmo, pero sabiendo que la subida más dura estaba lejos todavía y pensando todo el rato que había ido a pasarlo bien y disfrutar del recorrido, cuando noté el corazón con las pulsaciones muy altas aflojé el ritmo. Había que reservar fuerzas para después.

El camino inicial, subiendo sin parar hasta el km.3, transcurría por caminos asfaltados o de cemento que bordeaban casas de campo y pequeños chalets, rodeados en todo momento por montañas bajas y pequeños grupos de almendros,recordando en parte al recorrido de la Volta a la Foia.
No me notaba especialmente fuerte en el arranque de la carrera, así que mis piernas agradecieron muchísimo la llegada al primer tramo descendente.
Poco después del km.3 se iniciaba una suave bajada de unos 2kms. por un camino de tierra compacta y ligeramente húmeda, muy estrecho, con apenas espacio para los pies, en el que alcanzábamos a los caminantes, que se apartaban rápida y educadamente a nuestro paso.

La bajada era rápida y cómoda y, en mi opinión, fue uno de los puntos más atractivos de la carrera. La humedad, el olor a tierra y vegetación ligeramente mojada, no ver nada más que verde a 4 metros de tu camino a ambos lados del recorrido, ... Aunque iba pendiente del terreno para no tropezar, ya que se ganaba velocidad muy fácilmente, intentaba no perder detalle del paisaje, nuevo para alguien como yo que sólo corre habitualmente por la ciudad.

A partir del km.5 aproximadamente empezábamos a subir de nuevo, dejando atrás rápidamente el camino de tierra para volver a incorporarnos cuesta arriba a otro tramo de pista de cemento entre chalets y casas de campo. Empezaba a ser adelantado por algunos corredores, pero no me desmotivé. Iba cómodo al ritmo que llevaba y sentía que iba a llegar con fuerzas de reserva a la subida por la montaña.

Un avituallamiento inmejorable, de los mejores que he visto últimamente, indicaba el inicio del tramo más duro de la carrera. Me tomé tranquilamente las bebidas y la fruta y salí decidido a hacer todo el camino hasta la cumbre sin una sola parada.



El camino iba ganando dificultad poco a poco, y en muchas ocasiones me eché las manos a las rodillas o los cuadriceps para ayudarme en el ascenso. Me resultaba imposible correr en ningún momento, pero me notaba fuerte y empecé a adelantar a algunos corredores que me habían adelantado a toda velocidad en la zona no montañosa, pocos kilómetros atrás.
En muchos puntos de la subida estuve tentado de parar a hacer alguna foto. El camino hacia la cumbre se hace subiendo entre 2 montañas y las vistas son espectaculares. Sólo por aquel tramo tan duro de subida y el de descenso del km.3 ya había merecido la pena apuntarse a la carrera.

Un último esfuerzo, pasando unos metros por debajo de una pared de roca y una última subida bastante dura y ya estaba en la cima del circuito, una de las zonas más altas del monte por el que corríamos. Otro avituallamiento nos esperaba, para recuperarnos del esfuerzo y reponernos para el descenso.

Cuando empecé la bajada, me noté por primera vez completamente fuera de mi elemento. No era una bajada muy inclinada, pero la cantidad de roca suelta y piedras clavadas en el suelo sobresaliendo ligeramente hacían que me pareciera peligroso dejarme llevar. Tenía en la memoria el vídeo que había visto la noche anterior sobre la pasada edición de la carrera, en la que una senderista tuvo que ser evacuada en helicóptero al romperse un tobillo a 2kms del punto más accesible para los servicios de emergencia.

La bajada era muy larga, serpenteando ladera abajo por esos caminos imposibles de correr para mi, y no fueron pocos los corredores que me adelantaron a toda velocidad. Una simple caída a mi ritmo ya hubiera sido dolorosa, así que no quería pensar en una caída al paso de esas "bestias" de la montaña que bajaban casi flotando por las piedras."Habrá que practicar para coger confianza y mejorar la técnica", pensé.

Poco después del km. 10 el camino empezaba a hacerse más y más difícil, aunque habíamos abandonado el descenso y no había casi desnivel. Llegó un momento en el que era imposible avanzar. Un desvío mal señalizado (yo no lo vi)  había hecho que nos equivocáramos de camino unos 10 corredores aproximadamente, que tuvimos que volver sobre nuestros pasos unos 5 minutos hasta encontrar el camino correcto.
Cuando volvimos al circuito, ya quedaban apenas 2kms. fáciles de correr, que nos devolvían de nuevo a la Plaza Mayor de Llíber y la meta.

Tardé 1:34:06, acabando en la posición 63 de 110 en la clasificación general y el 25 de 37 en mi categoría. Teniendo en cuenta el tiempo que perdí con el despiste del km.10 y mi poca experiencia en montaña, creo que es para estar contento. Disfruté muchísimo de la carrera y acabé lamentando un poco no haberme atrevido con la "hermana mayor" de la prueba, la de 20kms, que haré seguramente el año que viene. Esto de correr por el monte empieza a gustarme. Los amigos Rafa y Ramón ya me tientan con Montcabrer a finales de mayo...y me lo estoy planteando, aunque es infinitamente más dura que cualquier carrera que haya hecho hasta ahora.

Por el momento, a pensar en la próxima "gran cita", el medio maratón de Elche el 30 de marzo, para el que ya estoy entrenando según un planning específico que he encontrado en foroatletismo y que creo que puede irme bien, pensando en hacer como  mucho 1:45:00 (ojalá sea algún minuto menos) y "reventar" de una vez mi mejor marca personal, conseguida también en Elche en el 2009. Aún tengo que decidir si antes haré alguna otra carrera, Orgegia, Les Antenes o ambas. De momento...¡a entrenar!

Nos leemos.
Gracias por estar ahí.
Saludos.






4 comentarios:

  1. Leyendote no me queda duda... ha nacido un mountainrunner. Me quedo solo jajaja. Vamos Jordi, el Mont-Cabrer te sabra a poco

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    1. Me parece un terreno muy exigente. No acabo de tenerlo claro ahora mismo. Yo siempre estaré cerca del asfalto que me vio nacer jajaja no te quedaras sólo .

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  2. ¡¡Hola campeón!!!

    ¡Siempre es genial pasarse por tu blog y ver que sigues a tope!

    Te deseo mucha fuerza para ese reto en Elche 1:45:00 Si lo consigues te hacemos la ola (mi perro y yo) Prometido! :D

    Yo no soy capaz de bajar de 1:59 voy a tener que seguir tu plan de entrenamiento!

    ¡Ánimo y a por ello!

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    1. ¡Qué alegría leerte de nuevo! Entre la profesionalización de tu Twitter y que hace tiempo que no públicas en el blog no sabía nada de tu vida runnistica jajaj Gracias por los ánimos :-) con mi nueva afición al monte y carreras con desnivel he perdido algo de velocidad, pero bueno, quién sabe cómo llegaré a Elche... Esperó cumplir con el objetivo.
      Seguro que en breve mejoras los tiempos.No hace tanto 15km te parecían inalcanzables y mírate ;-) Gracias por la visita :-)

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