viernes, 31 de enero de 2014

V CROSS NOCTURNO GIMÉNEZ GANGA VILLA DE SAX


El pasado domingo volvía una vez más al Cross de Sax. Lo he corrido desde su primera edición y sólo fallé el año pasado por un resfriado que me dejó K.O, si no me falla la memoria.

Sigue siendo una prueba gratuita y este año han superado su récord de inscritos, agotando los 1500 dorsales disponibles en poco más de 3 horas desde que se abrió el plazo y generando una larguísima lista de espera.
Aunque la organización trabajó duro para gestionar esa lista de espera y evitar que no quedaran dorsales sin entregar, en el momento de la salida no se había alcanzado los 1500. Otro año más, a mucha gente le importa muy poco que haya corredores que se queden fuera de la carrera aunque ellos no vayan a participar y hayan ocupado una plaza (con lo fácil que es, como hice el año pasado, entrar a la web y retirar tu inscripción...) "Como es gratis, ya veré si voy. Los demás que se busquen la vida", deben pensar. Lástima.

En esta edición coincidía en Sax con el amigo SkyRunner Ale, que no se puede quedar quieto ni medio lesionado y corría para acompañar a su chica, Neus, en su estreno en las carreras populares.

Al haber llegado con mucho tiempo de antelación, pudimos hacer fotos tranquilamente y calentar sin prisas antes de la salida.

Con el gran Ale, antes de la salida.

Ale y Neus salieron desde el final del pelotón. Yo, en el momento de la salida, no estaba muy mal situado, pero eramos tantos corredores que costaba muchísimo correr cómodamente y fui demasiado lento al principio.
Cuando terminábamos la primera avenida y empezábamos el callejeo por calles estrechas, cuesta arriba, la carrera apenas se había estirado y era muy difícil avanzar. En más de un giro había que parar y, en algunas bajadas, no ver con claridad por dónde pisábamos parecía un poco peligroso. Hacer algo más larga la salida, con 2 giros por avenidas antes de callejear, haría mucho más fluida la carrera en el inicio.

Cuando ya empezaba a cansarme de ir tropezando, sin poder correr cómodamente, al fin se abrió un hueco y pude empezar a acelerar, coincidiendo con el paso por el km.2 . Hasta ese momento, el ritmo medio no había podido ser mejor que 5:15m/km aproximadamente, así que decidí recuperar un poco el tiempo perdido y, aprovechando las bajadas, el siguiente kilómetro lo conseguí hacer en 4:30.

Cuando empezamos a subir la cuesta más dura de la carrera, subiendo por la calle Picayo (no serán ni 100 metros de rampa, pero el desnivel es tremendo) ya noté que no era mi día y que Santa Pola aún estaba pasándome factura. Me notaba muy fatigado y no fui capaz de recuperarme en la siguiente bajada.

Cuando iniciamos la segunda vuelta tuve claro que iba a costarme mantener el ritmo medio final por debajo de 5m/km, teniendo en cuenta la cantidad de cuestas que debía volver a subir y bajar. Conseguí animarme pensando que esa segunda vuelta podría correr cómodamente y disfrutar del circuito y la animación de las calles.

Al final crucé la meta en 39:01 (38:33 reales, a unos 4:53m/km de media), posición 602 de 1347 en la gral. y 215 de 414 en mi categoría. Las sensaciones no fueron fueron muy buenas pero me lo tomé como un entrenamiento más.8 kms. Todo suma.
Recogí la completísima bolsa del corredor (recordad: todo era GRATIS) y esperé a Ale y Neus, para ver cómo les había ido (él sin dolor y ella contenta en su estreno) y rápidamente a casa, que la temperatura empezaba a bajar rápidamente.

Después de este fin de semana, en el que vuelvo a correr por el monte en una carrera no excesivamente dura para novatos montañeros como yo, me incorporo al planning para el medio maratón de Elche, en el que voy a por mi mejor marca personal, aprovechando la inyección de moral de Santa Pola.

Nos leemos.Gracias por estar ahí.

Saludos.

lunes, 20 de enero de 2014

XXV MEDIA MARATÓN INTERNACIONAL DE SANTA POLA


Este fin de semana me reencontraba, después de casi un año, con la distancia del medio maratón. La preparación para 10k y el maratón de Valencia tuvieron prioridad desde la última media que corrí en el 2013 (Granja de Rocamora) así que este tipo de carreras las tenía algo olvidadas.

Los últimos entrenamientos, flojos, y mi discretísima participación en la montaña crevillentina la semana pasada no me hacían pensar en buenos resultados o sensaciones para mi vuelta al medio maratón en la prueba que elegí, la gran media de Santa Pola en su 25 aniversario. Qué equivocado estaba y qué pesimista puedo ser a veces...

Como en mis anteriores participaciones en esta carrera, madrugué muchísimo y junto a Rafa y Ramón nos dirigimos a Santa Pola a primera hora de la mañana. A las 8:00 ya habíamos aparcado muy cerca de la salida y tomábamos café en el bar de todos los años. Poco después se incorporaba a la reunión Agustín, siendo en total 4 skyrunners los participantes en la carrera.

Como de costumbre, las charlas previas a las carreras son de lo mejor de esta afición que tenemos, y entre risas se nos pasó el tiempo volando, sin darnos cuenta, y a falta de 1 hora ya estábamos cambiándonos para empezar a calentar un poco.

Equipazo: Rafa, yo, Agustín y Ramón


Por primera vez en 5 años (como poco, que yo recuerde), nos encontrábamos un día frío y lluvioso.
Decidí correr en manga corta, con calentadores para los brazos, guantes, braga y gafas y gorra para hacer menos molesta la fina lluvia que parecía querer acompañarnos toda la jornada.

Pocos minutos antes de la salida nos dividimos en los cajones que seleccionamos en la inscripción, de acuerdo con nuestros objetivos. Rafa, Ramón y Agustín se fueron a los cajones de 1:30 a 40 y 20 a 30. Yo, con la inmensa mayoría de corredores, ocupé el cajón de 1:40 en adelante.

Al llegar a la salida tan justo de tiempo me situé muy retrasado en cajón. Cuando, como todos los años, las tracas aéreas y la música de Strauss dieron la salida, tardé unos 3 minutos en pasar por la alfombrilla que registraba mi inicio de carrera.
Con récord de participación, más de 9000 corredores, el arranque fue un poco incómodo y el primer kilómetro lo hice esquivando continuamente corredores. Aún así, pasé por km.1 en 5:13.
Llegué con la intención de mantenerme a un ritmo de 5:10m/km, para estar cerca de 1:50:00 al final,así que di por bueno ese primer kilómetro y no aceleré mucho más.

Primeros kilómetros

Este primer paso por la zona de Playa Lisa y Gran Playa, primero hacia las montañas de sal y luego en dirección contraria, hacia Santa Pola del Este, lo hice controlando mucho la velocidad y con la sensación de que podría ir más rápido.
Me esforcé para no dejarme llevar por la emoción inicial de las carreras, ya que tengo muy malos recuerdos de esta prueba en las ediciones anteriores, con exceso de velocidad y confianza hasta el km.10 y mucho sufrimiento desde el 14, ya sin fuerzas, llegando a parar en ocasiones.

Por todo esto, aunque las sensaciones eran buenas, conseguí mantenerme estable en torno a los 5:00/ 5:10.
Entre los kilómetros 4 y 6 me saludó un corredor, que resultó ser Ricardo Zazo, compañero runner con el que había hablado en twitter durante mi preparación para Valencia y en los días previos a la media de Santa Pola, al que sólo conocía "virtualmente". No venía muy confiado, me dijo, en bajar de 1:55 y no tardó en dejarme seguir a mi ritmo (un placer compañero, y enhorabuena por esa MMP que conseguiste al final ¡buena remontada!)
Un codazo de un "educadísimo" corredor que no se disculpó paró la música y el Nike+ ,pero iba tan concentrado que por un momento pensé en no volver a activarlos, aunque poco después, sin parar de correr, me las ingenié para ponerlo todo en marcha, ya que la música me suele ayudar a pasar los baches psicológicos de las carreras y me gusta tener todos los datos de las carreras registrados en el teléfono.

El larguísimo tramo de costa, hasta el giro que coincide con la mitad de carrera, en la avenida de la Armada Española, se me hizo muy ameno. La lluvia no molestaba y parecía que había acertado con la ropa de abrigo, ya que conseguí mantenerme a una temperatura muy agradable.
El cuerpo seguía pidiendo "más guerra", pero recordaba de años pasados que en el giro que os comentaba nos encontrábamos la única subida fuerte de la carrera y que, en ese punto, otros años, al llegar "pasado de vueltas", empezaba mi calvario particular hasta la meta, muy lejos todavía.

Para mi sorpresa, el paso por el kilómetro 11 y el fin de las pocas subidas y bajadas de la carrera, concentradas en esta zona, no afectó en absoluto a mi ritmo ni cambió esa sensación de fuerza y confianza que iba creciendo por momentos. Tenía grabadas en mi cabeza, casi "a fuego", las zonas en las que, desde ese momento, en ediciones anteriores, el cuerpo decía "basta". En el final de la última rampa, solía llegar cansado y bebiendo mucha agua. En esta ocasión... seguía con el ritmo regular a escasos 5m/km (a veces algo más rápido) y no había rastro de fatiga.

Me animé y empecé a medio-creerme que podía hacer, por fin, una buena carrera en Santa Pola. Sabía que llegaba una zona con mucho público, por el centro urbano, y que los ánimos de la gente y las buenas sensaciones que tenía hasta el momento harían que, hasta el km.  15, como mínimo, fuera cómodo.

Empezaba a notar algo de frío y los pies estaban empapados por haber pisado charcos muy profundos, pero las piernas iban solas. Decidí que, a este ritmo y si seguía así de bien, forzaría un poco más llegado el km.16 (mi muro particular en esta carrera), así que en el 14 me tomé un gel y aproveché el agua que me quedaba del km.10 y el avituallamiento del 15 para digerirlo cómodamente.

A pocos metros del km.14

En mis anteriores participaciones después del km.16 siempre sufría un bajón físico y mental. En esta ocasión llegué animadísimo y pensaba constantemente en los 42km de Valencia y en lo regular que estaba siendo y me dije "no, este año NO". Por primera vez en esta prueba, di la vuelta por Blasco Ibáñez, en el km.18,con la moral y las fuerzas intactas, y pensé "¡ya está bien de aguantar!¡soltemos el freno!" y me dejé llevar un poco por sensaciones hasta la meta. El paso por el km 19 me recordó cuando el año pasado me crucé con Serafín y se quedó conmigo un rato animándome, sin que yo pudiera ir más rápido, pues estaba rendido y muy "tocado" mentalmente en ese punto. Una vez más pensé que en esta ocasión vencía de nuevo a mis "fantasmas" de ediciones anteriores y me animé más todavía. Tanto, que los 2 últimos kilómetros fueron por debajo de 5m/km. En este punto me crucé con otra runner twittera (ya "desvirtualizada" en San Juan) en sentido contrario, Ana, que se estrenaba en medio maratón. (¡Enhorabuena!)

No puedo dejar de comentar, como siempre, la excelente organización de esta carrera y cómo se vuelca la población con los corredores, así como agradecer los grupos de música en vivo y batucadas en varios puntos del circuito. Si alguien lee esto y no la ha corrido nunca...¡ya tarda en apuntarse a la próxima!

Ya en el 18 había visto que mi tiempo iba a bajar, a ese paso, de 1:50, pero según avancé en los últimos kilómetros...¡sorpresa! Si no lo bajaba, al menos iba a estar muy cerca de mi mejor marca personal.

Aceleré en el paso de la avda. Blasco Ibáñez a la avda. de Granada y, al fin, vi la meta esperándome. Un último esfuerzo y mirada al reloj, viendo que mi tiempo oficial bajaría de 1:50 y el real se quedaría muy cerca de 1:46 y crucé la meta (vídeo de corriendovoy.com), repleta de público y gente animando, con la música a todo volumen, sin importarme la lluvia y el frío que notaba ahora más intensamente al haberme quitado, pocos metros antes de la meta, la gorra y las gafas.

Por fin, buenas sensaciones en la meta de Sta.Pola


Conseguido, pensé. Por fin "ajustaba cuentas" con la media de Santa Pola y hacía una carrera "decente". El tiempo real era de 1:46:35 ( pos.4181 de 8151 entrados en meta, 1025 de 1675 en m categoría ). En ese momento pensé que era mi récord personal en medio maratón, aunque resultó no serlo y estar a unos 20 segundos de mi mejor tiempo, en Elche 2009, también corriendo bajo la lluvia.Segunda mejor marca personal, por lo tanto, y mejor medio maratón de los últimos 4 años.

No puedo estar más contento con el resultado y por cómo me planteé la carrera desde el principio. Por primera vez en muchísimo tiempo, fui regular kilómetro a kilómetro,aunque el cuerpo pedía un poco más de velocidad sobre todo al principio. Terminé cansado pero para nada "reventado", como en muchas otras medias que he corrido y fui capaz de hacer la 2ª mitad de la carrera algo más rápida que la 1ª y terminar la carrera con la sensación de poder haber forzado un poco más.

Bastante regular, ¡por fin!

Creo que empiezan a notarse las salidas largas con cuestas, los entrenamientos montañeros y que puedo acercarme a los tiempos que esperaba el año pasado para 10k y medio maratón (ojalá 45 y 1:45, respectivamente).
¡A por ello!

Comilona para reponer fuerzas tras la carrera...

...y es que... nos la habíamos ganado :-)


Ahora, a descansar un poco y a por la próxima carrera.

Gracias por estar ahí.

Nos leemos.

domingo, 19 de enero de 2014

SEGUNDO ANIVERSARIO DEL BLOG


Hoy, aún de "resaca" del medio maratón santapolero (la crónica está en el horno todavía,que hay mucho que contar y todo muy bueno :-) ), me he dado cuenta, casi de "rebote", que el blog cumple 2 años.
Os agradezco muchísimo las visitas, a los pocos lectores que decidís pasar por aquí y leer todo lo que pasa por mi cabeza durante los entrenamientos y carreras a lo largo del año.

Este 2013 que ha acabado deja muy buenos recuerdos en mi memoria. Muchas carreras compartidas con los amigos del club y mi hermana, el largo y durísimo entrenamiento que hizo posible cumplir el gran reto del año pasado (cruzar la meta de mi primer maratón en Valencia)...

Para este año que ha empezado, espero seguir mejorando y acercarme (incluso bajar) a los 45 y 1:45 del 10k y medio maratón, probar más y más montaña (creo que "caerá" en algún momento una media montañera) y, sobre todo, disfrutar, sin obsesionarme como hago a menudo con los baches físicos y mentales habituales en la vida de cualquier corredor aficionado (y la vida, en general).
Como dice José Moratinos, ser feliz corriendo, sobre todo.

Gracias por estar ahí, como siempre.

Nos leemos :-)


jueves, 16 de enero de 2014

II SUBIDA AL COTO DEL MEMORIA (CREVILLENTE)


Esta semana tocaba cambiar de terreno y probar algo más parecido a una carrera por montaña "de verdad" que lo que he corrido hasta ahora.
La elegida para mi estreno fue la subida al coto del Memoria, en Crevillente, una carrera fácil para cualquier corredor acostumbrado a estos perfiles (no más de 500m. de ascenso acumulado), pero que a mi me resultó más dura de lo esperado.

Coincidía en esta carrera, como en las últimas, con mi hermana Irene y Pepelu, que llegaban muy motivados y con ganas de estar entre los primeros puestos. Por mi parte, yo había entrenado cuestas las últimas semanas por la cantera, castillos de Alicante, Serra Grossa, etc. , para ser capaz de afrontar el estreno en condiciones.

Nos reunimos en la salida muy pocos corredores, 80 entre hombres y mujeres. Con tan poca participación, vi que había mucho nivel en esta prueba y que habría que pelear para no estar muy cerca de los últimos puestos.



Puntuales, salimos desde la Plaza de la Generalitat en constante ascenso hacia el monte. Equivocadamente, empecé la carrera a 1 metro de la línea de salida, y me dejé arrastrar por el grupo. Muy pronto, antes del km. 1  me di cuenta de que me había lanzado demasiado y frené. Aún así, el primer kilómetro lo hice demasiado rápido, a 4:30-35.

Descargué el archivo de Google Earth con los datos de la carrera desde la web de la carrera el día anterior y ya había visto el circuito y el perfil en el mapa y sabía lo que estaba por llegar. Hasta el kilómetro 4 nos encontraríamos con las subidas más duras de la carrera, llegando a cuestas de casi 27% de desnivel, imposibles de correr para mi, así que fui bajando el ritmo gradualmente hasta llegar al primer pico de la carrera.
Aún faltaba 1km. para llegar a la primera cima de las 3 que encontraríamos y ya no podía correr más. Empecé a caminar y a ser adelantado por muchos corredores.
En cuanto encontraba terreno ligeramente llano hacía un intento de correr un poco, pero rápidamente la subida se volvía demasiado pronunciada y tocaba andar de nuevo.

Esta primera subida, además de la más dura, también era la menos atractiva de la carrera. Poco monte bajo,  roca desnuda, sin sombra para resguardarse de un sol que cada vez era más molesto...
Se hizo duro, pero finalmente conseguí acabar el primer ascenso y ver la primera bajada prolongada me animó un poco; tanto,que desprecié el primer avituallamiento (¡maaaal!) pensando que el siguiente no estaba tan lejos.

La siguiente subida era más suave y "fácil" y la empecé animado, pero las piernas dejaron de responder rápidamente y, de nuevo, los tramos andando eran más frecuentes que los que podía hacer corriendo.
El paisaje empezaba a cambiar y había algo más de vegetación y, entre los árboles y algunos pasos entre montañas bajas, había zonas de sombra, más agradables para correr.

Seguía siendo adelantado por corredores y, a lo lejos, veía cómo la cabeza de carrera se alejaba rápidamente. Antes de llegar a la segunda cima eché un vistazo al camino que dejaba atrás y vi que si aflojaba demasiado el ritmo podría ser yo el que cerrara la carrera (no habría más de 20 personas detrás de mi en ese momento).
En este punto se pone a mi paso un corredor de Correbirras, con el que estuve comentando la carrera hasta el 2º avituallamiento. Le dejé pasar unos minutos, pero finalmente lo superé de nuevo y ya no volvió a adelantarme.

La 3ª y última subida llegaba hasta el kilómetro 8 de la carrera,de un total de algo más de 13, y en ella me resultaba imposible correr a poco que se inclinara el terreno, ascendiendo. Caminé muchísimo y aún me adelantaría algún corredor más y, finalmente, llegué a la parte más alta de la carrera.

Por fin, empezábamos el descenso y podría recuperar, pensaba, aunque en realidad, al no estar acostumbrado a bajadas por caminos de tierra irregulares, no me dejé llevar y controlé la velocidad, con algo de miedo a alguna torcedura y caída.
Rápidamente el camino de montaña desapareció al llegar a una carretera de tierra y grava larguísima, acondicionada para el paso de vehículos y con algunos tramos muy inclinados que favorecían un descenso rapidísimo...si no hubiera estado tan cansado en este punto. No había fuerzas para acelerar el ritmo, así que me dejaba caer sin intentar ir más rápido, entre los ánimos de los caminantes que empezaron el circuito una hora antes que nosotros.

Un último tramo con subidas y bajadas por caminos de tierra nos dejaba de nuevo en el casco urbano y pocos kilómetros después, en la meta, algo más de 13kms y 1:29 minutos después de la salida.



Mi hermana había llegado 9 minutos antes y conseguía el tercer puesto de la categoría absoluta femenina. Pepelu también hacía una grandísima carrera y llegaba en el puesto 15. Yo... conseguí no estar en el "top 10" de cola (por poco) y dejé detrás a tan sólo 16 corredores, entrando el 65 de 81.



Las sensaciones no fueron muy buenas, la verdad. Aunque había entrenado cuestas, esto no había sido en absoluto suficiente para carreras de este tipo. Creo que estas carreras sólo se pueden entrenar corriendo regularmente por montañas. Sí, gimnasio y cuestas ayudan, pero creo que no es lo mismo.
Terminé bastante desmoralizado. Sabía que iba a ser duro pero...¿tanto? ¿y tan cerca de la "bici escoba"?

Poco después lo pensé mejor y creo que me prepararé mucho más para la próxima carrera de montaña que haga (tengo varias en mente). Incluso repetiré el circuito de Crevillente varias veces, con estas 3 subidas que tanto me costaron.

Ahora toca pensar en la carrera de este domingo,el medio maratón de Santa Pola. No llego muy rápido y la verdad es que dudo que pueda bajar de 1:50. Además, los últimos entrenamientos han sido flojísimos,con ritmos muy lentos y sensación de fatiga sobre todo en las rodillas. Espero que estos últimos días de descanso me permitan llegar mejor al domingo y poder, por lo menos, disfrutar de la carrera, sin obsesionarme demasiado por el crono. Ya habrá tiempo de mejorar, poco a poco.

Nos leemos.

¡Saludos!

viernes, 3 de enero de 2014

SAN SILVESTRES DE ALICANTE Y CREVILLENTE Y CARRERA DEL AMANECER - AÑO NUEVO EN LA APARECIDA



El fin de año y la entrada del 2014 han estado animados y en cinco días he participado en 3 carreras populares.
El día 28, después de pasar la mañana con los amigos del club en el almuerzo navideño que organizamos, tocaba empezar a quemar las calorías "extra" de estos días.
A las 22:00 se daba la salida de la San Silvestre de Alicante, en pleno centro de la ciudad, con récord de participación (unas 3000 personas).

La Rambla y el centro de Alicante, sólo para los corredores

No corría esta prueba desde su primera edición, con otro circuito y menos distancia, y no recordaba lo difícil que era moverse entre tanto participante. Muchísimos inscritos corren disfrazados en grupo o simplemente no corren.
Yo me situé mal en la salida y durante el primer kilómetro apenas pude correr, preocupado por no atropellar a ningún niño o carrito de bebé. El año que viene, si participo, saldré muchísimo más adelantado.

Aunque fui el único de mi club, era imposible no cruzarse con los amigos campelleros


Después de más de 7 minutos desde que iniciamos la carrera, paso el primer kilómetro, cuesta arriba, por  la Rambla y Alfonso X y empiezo a dejar de correr en zig-zag y "a tirones". La carrera consta de una vuelta por el centro de Alicante, muy similar a la de Marca Running Series, aunque sin pasar por el casco antiguo y siempre por calles y avenidas amplias.
Según voy adelantando corredores voy ganando velocidad, pero no consigo ir al 100% hasta los kilómetros 3 y 4, que los consigo correr muy rápido y con muy buenas sensaciones.
El tiempo final es de 21:02. Son menos de 5 km (no sé si llegan a 4,5) y los dos primeros fue casi imposible correr, así que no está mal del todo.

El circuito podría estirarse un poco para llegar justo al 5000, pero en general no se le puede poner pegas. Noche muy animada, con muchísimo público en todo el recorrido y disfraces de lo más variado. El precio simbólico, 2€y 1kg. de alimento no perecedero,el recorrido y la fecha y hora elegidas hacen que la prueba sea todo un éxito, aunque sea algo difícil correrla a pleno rendimiento si no se sale bien situado al principio.



El día 31 tocaba despedir el año como vengo haciéndolo desde el 2008, en Crevillente y su gran San Silvestre. En esta ocasión coincidíamos allí varios SkyRunner: Alex, Rafa, mi hermana y yo. Irene y un amigo decidieron este año correr disfrazados de personajes de Tim Burton (ella de Emily, La Novia Cadaver, y él de Jack, de Pesadilla Antes de Navidad). El disfraz les valió el 3er premio del concurso.



Este año la hora de salida se adelantó más que ninguna edición anterior, y a las 17:30 ya estábamos corriendo. Esto se agradece, pensando en la organización de las cenas y fiestas de esa noche al ser nochevieja, pero desluce un poco el inicio de la prueba, en mi opinión, con tanta luz natural y la iluminación de Navidad apagada en las calles.

No me noto especialmente fuerte en la salida y, por supuesto, no pienso seguir a Alex o Rafa, muchísimo más rápidos que yo. Tardamos unos 40 segundos en pasar por la línea de salida, y poco después del primer giro, el pelotón se estira y la carrera empieza a ser más cómoda.
El recorrido no ha variado respecto a los últimos años, y sé que poco después de el primer kilómetro empezaremos un constante sube-baja con algunas pendientes muy pronunciadas, así que decido intentar mantener un ritmo regular ligeramente inferior a los 5 minutos por kilómetro y reservar fuerzas.
Sufro mucho más de lo esperado en la primera cuesta, y en ese momento pienso que lo de bajar de 50 minutos...para otro año. No recupero demasiado en las bajadas y hasta el kilómetro 4 no me acabo de notar cómodo aunque, por fin, he conseguido hacer un principio de carrera sin salir desbocado, controlando la velocidad.

Después del kilómetro 5 veo que estaré en 51 al final de la carrera si sigo a este paso, pero empiezo a notarme mejor. Acelero el ritmo incluso en las subidas, y según pasan los kilómetros calculo que sí que es posible bajar de 50.
Al pasar por el km.9 me doy cuenta de que voy algo justo de tiempo si quiero entrar en 49 minutos largos. Me noto con fuerzas, y hago el kilómetro más rápido de la carrera (4:27 aproximadamente) , cruzando la meta en 50:32 oficiales, 49:38 reales. Mucho mejor de lo esperado y una de la pocas marcas reales por debajo de 50 que tengo en esta carrera.



Me reúno con Rafa y Alex en el avituallamiento final. Rafa, en su línea, ha hecho una gran carrera y ha entrado en 45 minutos (¡quien pudiera!) y Alex...lesionado, medicándose para el dolor de rodilla...en su estreno en esta carrera entra en 40 minutos (¡crack!), muy contento y con ganas de repetir, como nos pasa a todos los que probamos esta carrera, por el ambientazo festivo y su recorrido.



Le doy un poco más la paliza a Serafín, que ha venido pero no corre,  para que se apunte a la próxima y me quedo esperando a mi hermana, que tiene que recibir el 3er premio por su disfraz, mientras me despido del grupo. Había que ir pronto a casa, cenar con la familia y no trasnochar mucho, que al día siguiente a las 8:20 había que correr de nuevo.



El día 1, a las 6:00 de la mañana, ya estaba en pie, preparado para ir con mi hermana a la primera carrera del año, en La Aparecida (Orihuela).
Aunque salimos de Alicante a unos 14 grados, según nos acercamos a Orihuela, la temperatura va descendiendo y cuando aparcamos en La Aparecida aún no ha salido el sol y estamos a 8 grados.

Recién llegados


Recogemos el dorsal y nos dan una braga que me pongo rápidamente al cuello y un vale para desayunar churros con chocolate después de la carrera, al lado de la salida.

Nos cambiamos rápidamente y salimos a calentar un poco. He olvidado las mallas largas, pero los guantes, la braga y los calientabrazos hacen que no lo pase demasiado mal hasta que salimos a las 8:20.

Poco antes de la salida

Somos menos de 80 personas, así que la salida es rápida.
La noche anterior me acosté sobre la 1:00, así que entre las escasas 5 horas de sueño y el cansancio de la carrera de la tarde anterior en Crevillente, mi ritmo, desde el principio, no es muy rápido.
Pensaba que era una carrera llana, pero en menos de 1km. ya veo que me equivoqué. Excepto el paso por la avenida principal, el resto de la carrera, dos vueltas a un mismo circuito, esta plagado de subidas y bajadas que, sin ser muy duras (en condiciones normales no me supondrían ningún problema), son lo suficientemente pronunciadas como para que las piernas acusen, y mucho, el esfuerzo de las exigentes subidas de ayer en Crevillente.
Las dos vueltas de algo menos de 2.5km, callejeando por La Aparecida, se me pasan muy rápido. No consigo ir a mucho más de 4:50 - 55, pero aunque voy cansado, tengo que decir que disfruté del ambiente y crucé la meta contento, en unos modestísimos 23:57.

Mi hermana había terminado la carrera un minuto antes y ganaba el primer premio de la categoría absoluta femenina, demostrando una vez más lo fortísima que está.
Poco después, la invitación a churros con chocolate ponía fin a una gran mañana de deporte.
Si en los próximos años estoy en Alicante el día 1, esta carrera no me la voy a perder. ¡Volveremos!

La próxima cita, una carrera por montaña en Crevillente, la subida al Coto Memoria, de sólo 13 kms y buena, según me comentan los expertos montañeros Rafa y Ramón, para novatos como yo en este terreno.
Os cuento como ha ido en la próxima entrada.

Gracias por estar ahí.
Saludos.