martes, 23 de diciembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 6 - MEDIO MARATÓN POPULAR VILLA DE ASPE

A dos meses del maratón de Sevilla sigo tachando días y semanas del planning y las sensaciones no pueden ser mejores, aunque hace cinco días no habría imaginado estar escribiendo esto tan animado y optimista.
En una semana típica de preparación para el 22 de febrero, como las anteriores, en la que esta vez ni los ritmos ni las pulsaciones estuvieron al nivel previsto (sobre todo el día del Fartlek), la recuperación de un día para otro fue más lenta, sin sentirme realmente descansado en ningún momento, con una alimentación descuidada los últimos días de la semana... Todo eran malos augurios para afrontar el primer test de la preparación para Sevilla el domingo en el medio maratón de Aspe. Sólo me sentía satisfecho de los dos días de gimnasio, en los que me noté con algo más fuerte de lo habitual, pero no compensaban las malas sensaciones de la semana corriendo.


Las comilonas de viernes y sábado hicieron que el domingo a las 5:00 me despertara con unas molestias preocupantes en el estómago. Infusión y a la cama, esperando levantarme dos horas después algo recuperado. Mal empezábamos, pensaba. Falta de horas de sueño, estómago en malas condiciones... Los nervios no ayudaron mucho a conciliar el sueño y casi sin darme cuenta ya era hora de levantarse.
Me encontraba algo mejor, pero no podía dejar de pensar en entrenamientos en los que con malas sensaciones muy parecidas había tenido que hacer una parada de emergencia en algún aseo público. Además, tenía previsto tomarme un gel aproximadamente en el kilómetro 12 o 13. ¿Cómo iba a sentarme? ¿Tendría que parar por primera vez por culpa del estómago en una carrera?

A las 9:30 ya estaba en Aspe y me reunía con Pepelu y Raúl, con molestias el primero y con el objetivo de correr "tranquilo" (1:38 es tranquilo para él) y buscando una media de menos de 5m/km el segundo, que progresa como el rayo y sin pausa. Cuando pensaba que ya no me lo cruzaría en la carrera también me encontré con el gran Jose Joaquín, de Urbans, que iba dispuesto a hacer mejor marca personal.(y vaya si lo consiguió, por debajo de hora y media)


El tiempo acompañaba y era muchísimo mejor que en mi única participación en esta carrera, en 2011. Nada de viento helado como en aquella ocasión, unos 12 grados y cielo totalmente despejado. Braga al cuello, cubrebrazos para el inicio de la carrera y ya estaba preparado para la salida, que se daba, puntual, a las 10:30.

Arrancábamos en suave descenso y aún no tenía clara la estrategia que iba a seguir. Recordaba un circuito con constantes subidas y bajadas y no quería perder fondo antes de tiempo, así que decidí ir controlando las pulsaciones e intentar, al menos en la primera vuelta, ir a 5m/km aproximadamente. Si la segunda vuelta tenía que aflojar un poco, no me quedaría tan lejos de mi marca de este año en Sta.Pola, pensé.


Para mi sorpresa, el corazón aguantaba sin problema un ritmo algo más rápido del previsto. No quise precipitarme en tomar ninguna decisión durante los 8 primeros kilómetros, plagados de falsos llanos y en constante subida y bajada,suave, pero sin descanso, pues sabía que la última subida de la vuelta del circuito era la más larga y pronunciada y no quería sufrir demasiado en el segundo round.
Conseguí llegar a la zona más alta de la carrera, por caminos alejados del pueblo, entre viñedos y casas de campo, sin esfuerzo, sorprendido por lo bien que funcionaban las piernas y por los ritmos por kilómetro que iban apareciendo en el garmin, casi todos cerca, por debajo, de los 5m/km.

Cuando pasé el km.10 en menos de 50 minutos con las pulsaciones más o menos bajo control ya empecé a pensar que la segunda vuelta iba a intentar hacerla más rápida.
En el kilómetro 12 ya estaba claro: Iba en un grupo de corredores que comentaba que el ritmo que llevaban era de 4:40m/km (miré el reloj y, efectivamente, era así)  y casi no me lo podía creer. ¡4:40 de media pasada la mitad de la carrera!. Alucinaba con la tranquilidad con la que lo comentaban ("¡que vamos muy rápido!¿no lo véis?") y cuando pasé el siguiente punto kilométrico y el garmin confirmó la velocidad media no pude reprimir un "¡vamos!" en voz baja. Era mi día, contra todo pronóstico.
Tomé el gel, esperando que no me la jugara el estómago, y me lancé dispuesto a que los kilómetros pasaran a 4:55m/km como máximo. En este tramo de la carrera llegó el único momento desagradable del día: En una curva a la derecha, callejeando, me quedé corriendo por el asfalto, pegado a la acera, y un corredor me empujó exigiendo que me cerrara más, adelantándome de malas maneras. Le observé alejarse mientras le comentaba que la carrera estaría medida "seguramente" sobre el asfalto y no sobre la acera y que no pensaba recortar. Se disculpó sarcásticamente y se alejó a toda velocidad. Simplemente pidiéndome paso, sin empujar,le habría dejado hueco por donde él quisiera. Lástima, la mala educación.

Los kilómetros siguieron pasando, rápidos, más que en la primera vuelta, y no había señal de fatiga.
El gel no molestaba en el estómago, el estreno de las perneras de compresión en la media tampoco daba problemas (la sensación era bastante agradable, más bien) y tenía claro que iba a dejar atrás mi mejor marca personal. Sólo faltaba ver en cuánto tiempo.
Ahora sí, en estos últimos kilómetros, las pulsaciones habían subido más de lo habitual, pero confiaba en los resultados de los Fartlek pasados y que las bajadas me darían tiempo a recuperar el esfuerzo de las subidas.

En el kilómetro 16 se iniciaba la última subida larga, hasta el 18, y me propuse no bajar el ritmo. Ya habría tiempo de recuperar en la bajada que había visto en la primera vuelta. Acompañado por un corredor que se puso a mi ritmo, mucho mejor preparado (comentando las pulsaciones que registraba su reloj vi que corría sobradísimo), con el que hablé un buen rato, aguanté la subida llegando a acelerar en varias ocasiones. Llegué a la zona más elevada casi al límite, apunto de necesitar aflojar, pero conseguí mantener un ritmo estable y cuando por fin se iniciaba la bajada, durante 2.5 kilómetros, ya no quise mirar el reloj.

Sabía que iba a hacer una gran carrera, tenía clarísimo que la mejor marca personal estaba conseguida y quería llevarme la sorpresa al ver el cronómetro oficial en la recta final.
Aceleré, haciendo que los últimos kilómetros fueran los más rápidos de la carrera. El último repecho no me frenó. Era corto y sabía que la siguiente bajada era rápida y me dejaba en la avenida desde la que habíamos salido.



A lo lejos se veía el arco de meta, pero una pequeña rotonda impedía ver el cronómetro. Al bordearla veía, al fin, el final de la carrera. No podía creer lo que aparecía a lo lejos en el luminoso. Un último acelerón y ya estaba hecho.Mejor marca personal, después de 5 años, dejando atrás el 1:46 de Elche 2009. El tiempo oficial marcaba 1:43:36 (1:43:14 real) y me situaba en la posición 246 de 446 de la clasificación general, el 56 de 89 de mi categoría.



No contaba con progresar tan rápido, en poco más de un mes, y no puedo dejar de pensar en qué pasaría en un medio maratón totalmente llano.





Con esta inyección de moral me he dejado "liar" por mi compi de Urbans, Salva, que se quiere estrenar en maratón y busca acompañantes y como parece que, además, se apuntarían a la expedición más de un Urban (bien al maratón, bien a la media), he hecho la "locura" de inscribirme al maratón de Madrid, dos meses después de Sevilla. Dos maratones en dos meses. ¿Quién dijo miedo?

La próxima cita oficial, el fin de año en la San Silvestre de Crevillente, por sexto año consecutivo, aunque por primera vez no corriendola compitiendo, sino disfrazado junto a mi hermana y Pepelu. Al día siguiente, la carrera del amanecer de año nuevo en La Aparecida (Orihuela).

De momento, a sobrevivir a los excesos propios de estos días ya seguir entrenando. El maratón está cada vez más cerca.

Nos leemos. Gracias por estar ahí.
Saludos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 5

Sigo tachando semanas en el planning para el maratón de Sevilla. En ésta que termina el kilometraje ha subido ligeramente y el tipo de entrenamiento de calidad también.

El lunes, aprovechando el festivo entrené con Urbans por la mañana unos 11kms y fui al gimnasio por la tarde. El martes tocaba salida de 12kms tranquilos, miércoles gimnasio de nuevo y jueves, como es ya habitual, Fartlek, pero con cambios respecto a semanas anteriores.
Los tramos a ritmo fuerte aumentaban su duración hasta 12 minutos y el periodo de descanso entre ellos (hice 3), se reducian a 2. El primer acelerón lo llevé bien, con las pulsaciones controladas y  a muy buen ritmo, 4:29m/km aproximadamente. El segundo y el tercer acelerón el ritmo cardiaco subió más de lo deseado, costando un poco recuperar en sólo 2 minutos, y la velocidad fue menor. Supongo que habrá que seguir acostumbrando al corazón poco a poco y que las próximas semanas irán mejor, como fueron las anteriores con el otro tipo de fartlek.

Después del descanso del viernes, único día del planning en el que no hay ni gimnasio ni carrera, salí el sábado a correr 18kms. Entre el trabajo y otros planes, sólo había un momento del día para correrlos: a las 6:30 de la mañana, antes de entrar a trabajar. No recuerdo haber madrugado nunca tanto para correr pero tengo que decir que la idea me atraía y, aunque me costó levantarme cuando sonó el despertador, la carrera fue una gozada, con toda la ciudad para mi sólo (bueno, y un par de "locos" más que me crucé por la playa, también corriendo). Las pulsaciones se mantuvieron bajas, como mandaba el planning, y la velocidad fue algo más rápida que en otras ocasiones. Al final, a las 9 estaba en la mesa de la oficina trabajando, con la cabeza despejada y todos los sentidos al 100% de su capacidad. Muy buenas sensaciones.

El fin de la semana llegaba el domingo con el entrenamiento de Urbans, de 11kms con parte de ellos por la arena de la playa de San Juan y una magnífica comida de Navidad después con el club en La Cuina de Kike y Cuca (Castalla), sitio muy recomendable.

Esta semana se repite el esquema del entrenamiento de la que dejo atrás, con la diferencia que la tirada larga la hago compitiendo de nuevo en media maratón, en Aspe, el domingo. Tengo muchas ganas de volver a correr esta distancia,después del recuerdo agridulce que tengo de la media de Alicante del pasado octubre. Puede que llegue algo cansado, después del entrenamiento de los 6 días anteriores (toca correr 10 kms suaves el día anterior), pero me gustaría ser capaz de correrla a 5m/km de media como poco, aunque recuerdo del 2011 que el circuito no es llano y se dan dos vueltas. Ojalá la segunda vuelta de la carrera, si he podido hacer la primera a este ritmo, pueda acelerar un poco más.

Hay ganas, estoy animado y tengo el nivel de optimismo por las nubes. Os cuento como ha ido la semana de entrenamiento y la carrera de Aspe en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

domingo, 7 de diciembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 4 - XII CROSS URBANO REAL VILLA DEGUARDAMAR

El entrenamiento sigue avanzando y casi sin darme cuenta ya he cumplido un mes del planning. Aunque hace poco tenía dudas sobre mis progresos, más allá de la pérdida de peso, esta semana creo que se confirma la mejoría de mi condición física.

Como en las semanas anteriores, de lunes a viernes el entrenamiento no ha cambiado demasiado. Salida cómoda de 12kms el martes, gimnasio lunes y miércoles para empezar a ganar algo de masa muscular, con menos repeticiones y más peso en los ejercicios y Fartlek el jueves.
Sobre este entrenamiento de cambios de ritmos tengo que decir que sigo notando poco a poco la mejoría. El corazón resiste mejor los empujes de los tramos rápidos y he llegado a oir al pulsómetro pedir más "guerra" en algún momento, ya que el esfuerzo se quedaba por debajo del rango de pulsaciones exigido, aunque iba unos segundos más rápido, comparado con otras semanas. La recuperación también era más que aceptable, así que con estas buenas sensaciones descansé el viernes y llegué al sábado preparado, muy animado y confiado en lo que podía hacer en el cross de Guardamar que corría esa tarde con Rafa, Mª José, Serafín, Pili y su hermano, que se estrenó a lo grande en esta carrera.



Aunque llegamos con tiempo, la charla, el café y las fotos hicieron que fueramos a la línea de salida en el último momento, sin calentar ni estirar, algo que parecía muy necesario por el viento y el frío de esa tarde-noche en Guardamar.

Rafa, Serafín y su cuñado, Pili y MªJosé
 
Autofotos antes de empezar

Tenía en mente intentar correr a 4:35m/km. como máximo, recordando la experiencia de los 5kms de Orihuela. Salgo mal situado, demasiado lejos del centro del pelotón. En el primer kilómetro sufro para conseguir un ritmo cómodo y no dejo de pensar que la carrera es corta y que el primer mil no debería ser lento si quiero acabar bien, haciendo como mínimo el mismo tiempo del año pasado. A pesar de los golpes que dí y recibí en el inicio de la carrera conseguí completar el primer kilómetro en algo menos de cinco minutos. A partir de este momento ya comenzaba a correr cómodo, sin chocar con otros corredores, y aprovechando un tramo en suave descenso acelero el ritmo intentando compensar el primer kilómetro.

Las piernas responden sin esfuerzo, las pulsaciones son altas pero no para preocuparse por el momento y, con la emoción del inicio de la carrera, paso por el kilómetro 2 muy rápido, a menos de 4:10. En otras carreras y en otro estado de forma me habría asustado y habría pensado que se me había ido (oootra vez...) de las manos el arranque de la carrera, pero en esta ocasión la sensación es muy distinta. Noto que he acelerado demasiado pero me siento con fuerzas, para nada agobiado. Decido bajar hasta 4:30 el ritmo, acordándome del año pasado, de las cuestas que están por venir.

Suaves subidas y bajadas durante toda la carrera
Alternamos tramos llanos con zonas de ligeras subidas (las recordaba mucho más duras) y completo la primera vuelta muy rápido, más de lo que esperaba, pasando los kilómetros a 4:30 de media, aproximadamente.

Primer paso por el arco de llegada
 La comilona del mediodía empieza a molestar en la boca del estómago y me empieza a preocupar que estropee lo que parece que va a ser una buena carrera. Me aguanto y aunque en alguna subida aflojo un poco el ritmo, he decidido lanzarme a por todas y no bajarme de los 4:30 de media. Me permito un pequeño respiro en la penúltima subida suave, pues sé que la bajada es lo suficientemente larga como para recuperar y me noto fuerte y animado. Las piernas van solas y pienso que podría aguantar un ritmo 5-10 segundos más rápido, pero no quiero complicarme el final de la carrera. Cada paso por los puntos kilométricos confirma que el fartlek de los miércoles, la bajada de peso y el gimnasio empiezan a hacer efecto y no es dificil mantenerse a veces por debajo de 4:30m/km de ritmo medio.

Encarando el último km y medio de la carrera, de un total de 7.5kms. aproximadamente, veo que mejoraré el tiempo del año pasado y aunque queda una última subida ya no pienso en frenar. Subo fuerte y animado el último repecho, recordando que los últimos metros ya son llanos o en suave descenso y finalmente cruzo la meta en 33:50,  33:13 reales, lo que supone una media por kilómetro de 4:29 y quedar el 369 de 1166 en la general y el 79 de 187 en mi categoría, además de una mejora de 3 minutos respecto a mi tiempo del año pasado.
Serafín termina acompañando en su estreno a su cuñado a menos de 5m/km, Pili acaba con mejores sensaciones que el año pasado y Rafa entra también con MªJosé, que incluso con el resfriado que arrastra acaba con mejores sensaciones que el año pasado. Carrera para repetir año tras año.

La recuperación mientras recojo la bolsa del corredor, con una chaqueta Joma que se agradece a esas horas, es rápida. Me noto con fuerzas y muy animado. Creo que podría haber aguantado el ritmo de carrera 2.5kms más perfectamente, lo que habría supuesto un 10k por debajo de 45 minutos, "reventando" mi mejor tiempo en esta distancia. La mejoría empieza a notarse y el haberme estabilizado por debajo de los 79,5kgs (el objetivo es 78,5 aproximádamente) también ayuda muchísimo, reduciendo la carga de las rodillas. Las sensaciones son muy buenas y todo apunta a un segundo mes de entrenamiento muy prometedor.

Cena más que merecida en Guardamar
Esta 5ª semana que empieza no varía respecto al mes pasado. Dos salidas de 10-12 kms suaves martes y sábado, Fartlek "nuevo" y más duro el miércoles, con los tramos rápidos más largos que hasta ahora y menos recuperación entre ellos, gimnasio lunes y miércoles y tirada larga el domingo, 18kms, cumpliendo en total unos 60kms semanales.

La próxima competición será la media de Aspe el 21. El día anterior el planning tiene una salida suave de 10kms, así que no sé en qué estado llegaré para competir. Aunque el preparador me comentó que me lo tomara con calma, después de lo bien que me he sentido en Guardamar no puedo evitar pensar en mejor marca personal, a pesar del desnivel de esta media. Intentaré contenerme y seguir cumpliendo el programa.

La confianza y las fuerza van en aumento,poco a poco, y empiezo a creerme "de verdad" que en febrero puede salir una buena carrera en Sevilla. Sí, es pronto todavía, pero dejadme que sueñe un poco...

Os cuento cómo va todo la semana que viene.
Gracias, como siempre, por estar ahí.
Saludos.


martes, 2 de diciembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 3. IRONHEART! (o eso intento)

Van pasando poco a poco los días de entrenamiento y casi sin darme cuenta ya estoy metido en la 4ª semana del planning, camino del primer mes de disciplina, y dejando atrás la 3ª semana.
Ya os contaba en la última entrada del blog que, excepto por el volumen de kilómetros, cercano ya a los 60 semanales, seguía con la misma rutina de las semanas anteriores: Dos días de gimnasio y circuito de resistencia-fuerza, dos días de 10-12kms a ritmo suave, 1 de fartlek y una tirada larga cómoda el domingo.

Esta semana he notado por primera vez los primeros síntomas de mejora. En las salidas a ritmo suave la velocidad ha mejorado un poco al mismo ritmo cardiaco y en el fartlek también he notado más rapidez en los tramos a ritmo fuerte y una recuperación más rápida del ritmo cardiaco cuando corría a ritmo suave reponiéndome. No ha sido una mejora espectacular, pero la noto y el pulsómetro (bendito/maldito pulsómetro...) y los datos del Garmin lo corroboran:Mi estado de forma empieza a mejorar.



El peso siguió bajando hasta algo menos de los 79,5 kgs, así que no tuve ningún remordimiento en celebrarlo el sábado en el almuerzo con Skyrunners (un gustazo, como siempre, reunirnos) y seguir la celebración el domingo con la comilona familiar, que compensé con una salida madrugadora con los grandísimos Urbans Chema y Salva, pasando una mañana buenísima durante 18kms a ritmo suave bajo el diluvio que sufrió toda la comunidad el fin de semana.
Los excesos del fin de semana han hecho que recupere algo de peso (no creo que más de 1.2 kgs), pero creo que mi cabeza necesitaba unas "vacaciones" de tanto control de dieta y no me ha costado nada volver a la rutina de comida sana y controlada. Los 78 kgs están cerca y no quiero echar a perder tanto esfuerzo en la mesa. Ese kg "y pico" extra lo recupero en nada, y a seguir.


Para las próximas semanas la planificación empieza a cambiar. Se alargan las salidas suaves y el fartlek empieza a ser más exigente, con esfuerzos a ritmo rápido más prolongados y menor tiempo de recuperación. Los fines de semana también se vuelven más duros y empiezo a ver varias salidas por encima de 17-18kms, incluyendo el medio maratón de Aspe, primera prueba del planning. El preparador me recomienda que me la tome con calma,que aún hay que afinar mucho,  pero le tengo muchas ganas a la carrera así que no descarto dejarme llevar si me levanto ese día "inspirado".
El ejercicio en el gimnasio también cambia y empieza a buscar la mejora de la fuerza y ganar músculo, con más carga en los ejercicios, menos repeticiones y algo más de recuperación entre series.

El planning sigue avanzando y lo más duro está por llegar, pero no os imagináis lo motivado que estoy, así que lo voy a disfrutar, seguro.
Nos encontramos de nuevo aquí la semana que viene y os cuento como ha ido esta 4ª semana y la crónica del cross de Guardamar del sábado.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 2 - CROSS DE LA ARTILLERÍA/CARRERA FARO DE NAVIDAD

Otra semana más de entrenamiento cumplido. Como os contaba en la última entrada del blog, estos siete días seguían el mismo patrón de la primera semana, tanto la dieta como el ejercicio:
Dos días de circuito de gimnasio, dos salidas de 10 y 11 kilómetros a ritmo cómodo vigilando las pulsaciones para que no fueran muy altas, un día de fartlek y un día de  tirada larga que debía ser a ritmo suave también pero que sustituí por el Cross de la artillería, del que os hablaré después.

En general estoy satisfecho. El peso sigue bajando, quedándose por primera vez en 10 años (tal vez más) por debajo de los 80 kgs (79.2 para ser exactos). Para alguien de mi altura, 1.83 cm. y complexión, está bastante bien, y cerca del objetivo inicial de bajar hasta 78kgs. Un 18% de grasa corporal era demasiado. (Algún día os contaré la historia de un chaval que llegó a pesar 102 kgs y que tuvo que empezar a hacer deporte para adelgazar...hasta hoy, que ha llegado a ser capaz de correr un maratón y entrena para el segundo ;-) )

Lo de controlar las pulsaciones... Hace que corra muy lento, demasiado en mi opinión, en las salidas que el planning cataloga de "sin esfuerzo". En el fartlek siguen subiéndose demasiado aunque esta semana he notado que recuperaba algo mejor.

Parece que estoy en el camino correcto según el preparador y gente que ya ha experimentado esto, como el amigo Ramón. Tendré fe y no me dejaré llevar por el ansia de correr rápido siempre, acumulando kilómetros cómodamente, de momento, y esperando mejorar según avance el planning.


Cross de la artillería - Carrera Faro de Navidad


El domingo participé por primera vez en el Cross de la artillería, en Cartagena, en su prueba Faro de Navidad. Se hacen al mismo tiempo las carreras de milla, cross urbano y canicross,pero la que se ajustaba mas a mis necesidades es la que elegí, de 14kms.
Es una carrera muy conocida en la zona, de la que ya me había hablado hacia tiempo Ramón, quien al final consiguió convencerme para correrla con él.

A las 8:30 salíamos de Alicante, con mas de 120 kilómetros por delante y mucha charla pendiente, después de tanto tiempo sin coincidir. El trayecto de ida se nos pasa volando y sin darnos cuenta a las 10:00 ya estábamos en Cartagena.El ambiente al recoger los dorsales recuerda mucho al de el 10k o la media de Santa Pola. Mucha gente, cerca del puerto, el speaker animando todo el rato... Apetece echarse al asfalto a correr. Los militares que organizan la prueba lo tienen todo muy bien montado y apenas tardamos en recoger el dorsal, el chip y una bolsa con las camisetas. Sí, camisetas, en plural: dos. Juraría que es la primera carrera en la que veo esto. Y no penséis que son dos camisetas feas y sin gracia, no... Mirad las fotos:



Antes de tomarnos un café por la zona, paramos a hablar un rato con Espíritu González, conocido policía y escritor maratoniano cartaginés que estaba firmando ejemplares de sus libros. Buena gente.

Poco después del café volvimos al coche a cambiarnos, pasando por la zona del ayuntamiento y sus calles peatonales, que parecía que estaban incluidas en el recorrido. Si toda la carrera iba a tener este paisaje, la cosa prometía.

Listos
Una vez preparados, calentamiento, fotos y al pelotón de salida. Somos varios miles de personas, entre la carrera de 6 y la de 14 kilómetros, saliendo al mismo tiempo. Ambientazo festivo.

Autofoto en el pelotón de salida
La salida  (a las 11:30, la que más tarde empieza de las que recuerdo) la da un cañonazo del ejército y rápidamente empiezo a esquivar gente intentando ponerme al ritmo que creo que puedo mantener, 5 m/km aproximadamente, teniendo en cuenta que llevo sin descanso desde el miércoles y que el sábado salí 10kms que, aunque suaves, sé que van a pasar factura hoy. No es día de competición.
Pierdo de vista a Ramón rápidamente. Su nivel de carrera está muy lejos del mío y le deseo lo mejor antes de despedirnos.

Consigo mantenerme por debajo de 5m/km hasta el kilómetro 4, pero cuando empiezan las constantes subidas y bajadas de la carrera cerca del puerto,que ya no nos abandonarían hasta el final de la carrera, siento que no es un día para excesos. Noto el cansancio acumulado de los últimos días y aflojo la marcha.
El camino hacia el faro del puerto no para de subir y bajar y escucho a los corredores comentar que volveremos por la misma carretera. Poco después empiezo a ver en sentido contrario a la cabeza de carrera y permanezco atento hasta que veo a Ramón, que pasa minutos después como un rayo. Se nota que va a hacer un carrerón.

Llegamos por fin al faro y volvemos sobre nuestros pasos. Las vistas de la costa hacen mas agradable el camino, aunque el día, algo gris, cubierto de nubes,desluce un poco la foto. El viento no nos abandona en ningún momento y llega a ser muy molesto en algunos tramos, en contra.
Sigo bajando la velocidad, pues sé lo que esta por venir y noto que fallarán las fuerzas. Apunto de terminar la última subida de esta zona desvirtualizo al segundo runner twittero del día (primero fue @spiritugonzalez). Veo parada a una chica, hablando por teléfono, comentando que ha pinchado y que se retira. No puedo pararme a hablar con ella (tampoco quiero interrumpirla) pero poco después confirmo con ella que es @nictecilla , Sofía Navarro (¡mucho ánimo para la próxima!).Curioso, la cantidad de gente con esta afición con cuenta activa en Twitter.

Volvemos en dirección al casco urbano y siguen los constantes toboganes. Se agradece ver algo de verde en la zona que bordea el río, hasta poco después del kilómetro 10, donde empezamos a callejear, en un tramo del circuito sorprendentemente muy animado por el público, a diferencia de lo visto hasta ese momento.
Aun nos falta por subir una de las cuestas más duras (cerca de la universidad, creo recordar) y aquí noto que hay que parar a tomar el aire. 10 segundos de parada y sigo subiendo, animado por un corredor veterano del club Marathon Cartagena que, además, me informa que el resto de la carrera es cuesta abajo o llano. Me animo y subo el ritmo, logrando bajar de 5m/km este último kilómetro.

Pasamos por las calles que vimos al llegar a Cartagena y ya se empieza a ver el final. Un último giro y vuelvo al paseo Alfonso XII desde le que se dio la salida. Ramón esta entre el público y me anima estos últimos metros, la zona más concurrida de toda la carrera, y finalmente cruzo la meta en 1:13:55 (1:13:33 real).

Para no haber ido a competir  y viendo el perfil de la carrera, el fuerte viento y mi semana de entrenamiento, creo que el resultado es para estar satisfecho:  694 de 1288 en la general y 259 de 412 en mi categoría.

Cuando un corredor local nos dijo que había "un repecho, y ya está" no imaginábamos este perfil


Carrera para repetir, con algo más de descanso y dándolo todo, y para volver a pasar unas horas de charreta con amigos, como hoy con Ramón, algo que ha sido incluso mejor que la propia carrera. El día invita a quedarse a comer en la ciudad, tranquilamente. Volveré (Rafa, nos la debes ;) )

Otra más en las piernas :-)

De vuelta a Alicante.
Impagable el camino de ida y vuelta en compañía de amigos

Ya tengo el planning de esta semana y el planteamiento es el mismo que las dos que ya han pasado, pero subiendo el kilometraje semanal. Esta vez no cambiaré la salida larga del domingo por ninguna competición. El planning dice que hay que salir 17kms sin esfuerzo y le haré caso.

La próxima cita oficial, el Cross Villa de Guardamar del próximo día 6 de diciembre. Carrera muy recomendable (podéis echar un vistazo a la crónica del año pasado), de casi 8kms. , que ya tardáis en probar si no la habéis corrido todavía.

El camino a Sevilla'15 continúa. Os sigo contando cómo va todo la semana que viene.
Gracias por estar ahí.
Saludos. 

PD: Actualizaré esta entrada en cuanto estén disponibles las fotos de la carrera. Vi a muchos fotógrafos pero aparte de las galerías de dos periódicos no he encontrado nada, por el momento.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: SEMANA 1. EL PULSÓMETRO Y YO Y I CARRERA "CON DIABETES SE PUEDE" (ORIHUELA)

Un año después de mi estreno maratoniano en Valencia empieza de nuevo la preparación para el segundo maratón. Esta primera semana no ha sido demasiado exigente en cuanto a kilómetros o esfuerzo. He cumplido con el planning propuesto por la clínica que me está preparando, CEADE Almoradí, y me he ajustado a todo lo que exigían esta semana, tanto en alimentación como en ejercicio. Dos salidas suaves de 10 kms martes y sábado, cambios de ritmo el miércoles, y carrera el domingo en Orihuela, que os cuento más adelante, en lugar de la tirada más larga que ponía en la planificación semanal. También hubo dos sesiones de gimnasio, con dos circuitos diferentes de varios ejercicios con muchísimas repeticiones, poco peso, y poco tiempo de recuperación.

Forerunner 410: Los pitidos de este cacharro pueden llegar a desesperar...

El comienzo del entrenamiento planificado ha hecho utilice, al fin, el pulsómetro del Garmin, para ajustarme a los ritmos que pedía el entrenamiento. Cuando he salido a hacer kilómetros suaves, sin esfuerzo, no ha habido problema para mantenerme en las pulsaciones exigidas pero en los cambios de ritmo la cosa ha sido muy distinta. El corazón se dispara y se sale rápidamente de los límites de pulsaciones en los tramos rápidos y cuesta mucho dejarlo de nuevo en el rango de pulsaciones de los ritmos lentos al frenar. Al tener configuradas alertas en el reloj para mantenerme en las pulsaciones adecuadas, los entrenamientos han estado acompañados de pitidos constantes pidiendo acelerar o frenar, según el momento.
En general, tengo la impresión de que, por la falta de entrenamiento, voy muy lento si sigo los ritmos cardíacos indicados y que si voy más rápido el corazón se dispara. Por lo visto (ya lo he comentado con el preparador) esto irá cambiando (mejorando) poco a poco y debo entrenar también un poco por sensaciones.

Respecto a la dieta, tengo que decir que estoy muy orgulloso de mi fuerza de voluntad. He sido completamente fiel al menú diario que me enviaron y esto, acompañado del ejercicio, ha hecho que en una semana hayan desaparecido un par de kilos. Es lo que tiene alimentarse bien y hacer deporte, abandonando el picoteo excesivo a deshoras y la ingesta descontrolada de dulces e hidratos de carbono.



Como os comentaba, el domingo cambié la tirada larga por una carrera corta en Orihuela, la I Marcha "Con diabetes se puede", de algo menos de 5kms.
Coincidí allí con mi hermana Irene, mi compañero de trabajo y de fatigas alimenticias Pepelu y con Sanchís.
Salió un día soleado pero fresco, con una temperatura muy buena para correr. Aunque llegamos con tiempo de sobra el desayuno previo a la carrera en un bar cercano a la salida se alargó demasiado y no hubo mucho tiempo de calentar antes de empezar la carrera.

Pepelu e Irene a la izda., Sanchís a la dcha.


Los poco más de 200 corredores de la prueba salíamos puntuales a las 10:30, por un circuito prácticamente llano que compartía parte del recorrido con el del medio maratón que corrí hace 2 años .
Me noto fuerte, en forma, en el primer km. y medio y voy bastante bien. Veo que el tiempo medio hasta ese momento es de 4:12 y creo que podré aguantarlo un poco más.
Después del km 2 noto que me he equivocado. Adelanto a Sanchís y a mi hermana, (Pepelu seguro que anda ya cerca de la meta) y siento que no voy a poder mantener el ritmo. El pulsómetro ya me avisa que voy muy acelerado, demasiado, pero me digo que para lo poco que queda voy a darlo todo y que sea lo que tenga que ser.

El ritmo medio baja poco a poco y sobre el km. 4 Sanchís me alcanza y me adelanta. Imposible seguirlo. Intento recuperarme un poco, frenando ligeramente, pero no hay forma de recuperar el aliento.
Poco después se pone a mi paso mi hermana. Aguanto un rato a su ritmo y viendo que ya debe quedar poco para el final, acelero al máximo intentando llegar así a la meta, pero me equivoco y pego el tirón demasiado pronto. Aún quedan muchos metros para la meta cuando me quedo sin fuerzas. Mi hermana vuelve a adelantarme y cruza la línea de llegada unos 4 segundos antes que yo, que finalmente llego en 21:03. Si soy capaz de llegar con mi hermana, mucho más en forma que yo, no anda demasiado mal la cosa, pienso. Carrera mal planteada por mi parte, de todos modos, por salir demasiado fuerte al principio y no tener fuerzas en el km. final, pero muy entretenida y con un circuito rápido que se hace muy ameno. Repetiré el año que viene si puedo.

La velocidad media, al final, se quedó en 4:30 y largos por km, demasiado lento para lo que esperaba y para lo que  creo que puedo dar en una carrera tan corta (unos 4.7-4.8 kms). Espero que la bajada de peso y el entrenamiento de estos meses mejoren un poco mi velocidad máxima.
La clasificación final no está mal del todo: 18 de 37 en mi categoría y 70 de 232 en la general.

Ahora toca seguir con el entrenamiento y la dieta. Esta semana se repite el esquema de la anterior, con un km. o dos más por salida. La tirada larga del domingo la cambio por el Cross de la Artillería - Carrera Faro Navidad, de Cartagena, de unos 14kms, a la que iré acompañado por el gran Ramón .

Os cuento cómo va la semana de entrenamientos y la carrera en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

PD: ¡Casi se me olvida! Enhorabuena a todos los maratonianos que han estado en Valencia este fin de semana.Mención especial a Juanan de SkyRunners y a todos los Urbans, que han teñido de verde Valencia siendo el 4º equipo con más participación. Sois muy grandes todos/as :)

lunes, 10 de noviembre de 2014

CAMINO A SEVILLA 2015: PREPARADO

Aunque me había propuesto descansar las dos semanas previas al comienzo del entrenamiento "en serio" para Sevilla, tal como hice el año pasado para Valencia, me ha podido el ansia y he empezado a moverme antes de que terminara el plazo previsto.

El lunes volví después de varios meses al gimnasio y después salí a correr unos 11 kms que incluyeron subida al Castillo de Sta.Bárbara. Al día siguiente seguí con mi vuelta a los ejercicios de gimnasio, ya con las primeras agujetas del entrenamiento anterior, y probé, además, una clase de spinning que estuve recordando 24 horas por cómo dejó de fatigadas mis piernas.
El miércoles descansé, ya que el jueves tocaba pasar revisión médica en Almoradí, en la clínica que me recomendó el amigo Chema de Urbans.

Allí hice mi primera prueba de esfuerzo que junto al examen médico proporcionaron gran cantidad de datos sobre mi estado de salud y certificaron que puedo seguir haciendo deporte sin problema y que hay cosas a mejorar. El porcentaje de grasa corporal y la báscula, junto con otros datos, indican (ya lo sabía yo, pero verlo por escrito y dicho por un profesional hacen que lo termines de asumir) que hay que perder 4kgs y cambiar la forma de alimentarse y entrenar.
Por esto, en la propia clínica, he contratado su asesoramiento para una temporada completa, concentrándome sobre todo en el primer objetivo, el maratón de Sevilla.

Ya tengo en mi poder la primera semana de entrenamiento (carrera y gimnasio), personalizado de acuerdo con mis resultados de la prueba de esfuerzo y mis objetivos, además de una dieta que creo será más difícil de seguir que el planning deportivo.
La semana va a empezar sin demasiada carga de kilómetros, combinada con circuitos de gimnasio que empezarán a revitalizar músculos que tenía casi olvidados.
Para el cambio de dieta empecé a mentalizarme el pasado lunes, pues sabía que sería una exigencia del planning que me iban a poner el miércoles y, excepto el domingo (las comidas familiares tienen estos inconvenientes),he sido bastante comedido en la mesa.
Ahora toca ponerse a trabajar de verdad, en la mesa y a la carrera. La primera impresión que me llevo, viendo el planning, la dieta, y cómo me atendieron en la clínica, es muy buena y hace que esté muy motivado y con ganas de demostrarme que puedo lograr el objetivo que me he propuesto para dentro de 4 meses.

La semana ha terminado, el viernes, con ejercicios de piernas en el gimnasio y otra salida similar a la de lunes, de 12kms pasando por Sta.Bárbara, y con el entrenamiento de los sábados con Urbans, con un trote suave por la playa seguido de circuito de ejercicios de piernas y abdominales.

No contaba con participar de momento en ninguna carrera pero antes de tener toda la planificación para Sevilla me pareció interesante la I carrera y marcha popular "Con diabetes, se puede", que organizan el domingo 16 en Orihuela Tragamillas y ADOC (Asociación de diabéticos de Orihuela y comarca), con motivo del día mundial de la diabetes el 14 de noviembre. Es una carrera de casi 5kms, de las que no hago hace muchísimo tiempo, para probarme de nuevo y ver cuánto puedo durar corriendo casi al máximo de mis posibilidades a ritmos muy cercanos a 4m/km.

Esto acaba de comenzar y el camino promete ser duro pero seguro que también muy entretenido. Si queréis acompañarme, virtualmente al menos, quedaos por aquí y os lo cuento todo semana a semana de aquí a febrero. Empecemos...

domingo, 2 de noviembre de 2014

Poniéndome al día. Camino a Sevilla 2015 - Semana 0


Como os contaba en la última entrada del blog, el parón blogero no ha sido parón deportivo y en estos últimos meses he participado en varias carreras, que voy a comentar rápidamente, ya que no acabaría nunca de ponerme al día si tuviera que hacer crónica de todas.

Xosses de Crevilllent

Carrera de algo más de 15kms por el monte crevillentino que me tomé como un entrenamiento y que, tal vez por esta mentalidad, correrla sin mirar tiempos,disfruté muchísimo. Mención especial al avituallamiento final y bolsa de corredor, que necesitaron casi dos bolsas para poder ser transportados.




10k Memorial J.M.Zambrana de Ibi

Carrera a dos vueltas por el centro de Ibi, con subidas y bajadas que hicieron que se notara rápidamente mi mal estado de forma ese día. Mucho sufrimiento para un crono final que fue imposible bajar de 50 minutos. Bien organizada y mucha animación en las calles de Ibi.



Cross Urbano Hondón de Las Nieves

Buenas sensaciones y mi estreno con Urban Runners. 3 vueltas diferentes para recorrer 10kms en constante sube-baja. La temperatura y buenas sensaciones hicieron que acabara muy contento en poco más de 47 minutos.





10k Mutxamel

Después de la paliza que me pegué el año pasado como organizador con Skyrunners, este año tocaba vivirla desde fuera de la organización y correrla, disfrutarla. Ambientazo para uno de mis mejores 10k de los últimos meses, que cerca estuvo al final de acabar en menos de 47 minutos. Carrera para repetir.





Trail&Climb Cocentaina

Vuelta al Trail, en una carrera exigente y que transcurrió en un día muy caluroso. 19kms durísimos en los que hubo que apretar los dientes y sufrir para acabar en menos de 3 horas. La montaña requiere más entrenamiento y mejor forma física que la que tenía yo el día de la carrera.






10k Ibi Villa del Juguete

Carrerón mucho más duro de lo esperado. No conocía bien Ibi y fue una sorpresa la dureza del recorrido, en un constante ir y venir de cuestas que recordaban (superaban en mi opinión ) la dificultad de un circuito urbano tan atractivo y duro como el de la San Silvestre de Crevillente.
Después de una primera vuelta bastante digna, las segundas subidas pudieron conmigo y quedé lejos de bajar de 50, con un tiempo final de algo más de 51 minutos



Medio maratón Alicante

Segunda media del año, después de Santa Pola. Peor condición física que en Sta. Pola, cambio de circuito, más llano y a dos vueltas, con algunos tramos nada atractivos y solitarios, la organización "de andar por casa" en una media que merece muchísimo más , mi bajón psicológico en la segunda vuelta ... No la disfruté  tanto como habría querido. Me vine abajo en el 15 y ya no remonté. 1:51 en una carrera que tendrá que cambiar mucho para que vuelva a participar. Contento, de todos modos, por volver a meterme en el cuerpo tantos kms.





Volta a la Foia - Onil

Segunda participación en este circuito que recorre en círculo todos los años las poblaciones de Onil, Ibi y Castalla cambiando cada año la población de salida. Ya lo conocía del año pasado, en la edición que salía de Castalla, por haberlo utilizado de entrenamiento para Valencia'13 y tenía claro que repetiría.

Salir desde Onil hace que la distribución de las cuestas endurezcan el circuito respecto al año pasado, saliendo desde Castalla. Fui acompañado de varios Urbans y durante los primeros 21kms corrí junto a Chema y Salva casi sin sufrir, disfrutando de la carrera. Este grupo del "Tractor Team" de Urbans se deshizo después del medio maratón, ya que me resultó imposible seguirles el ritmo. Se nota lo bien preparado que va Chema para Castellón '14 y el gran estado de forma de Salva, con una reserva de fuerzas inagotable aún después de 27 kms. Por mi parte, desde el km 25 sufrí muchísimo, de vuelta a Onil, con unas cuestas finales que casi obligaban a andar, pero animado porque ya veía que arañaba minutos a mi tiempo del año pasado en una versión del circuito mucho más dura. Poco más de 2:34 y ya estaba en la meta, pensando en completar las 3 ediciones de la Volta a La Foia el 2015, en la que se supone que es su versión más dura, con salida en Ibi.


Road to Sevilla

Llevo unos días de relax, con poca actividad, descansando un poco el cuerpo para la que se avecina. De momento toca una "itv" deportiva el próximo jueves, con revisión médica y prueba de esfuerzo en una clínica de Almoradí y, según sus resultados, planificación de entrenamiento para el maratón (veo los resultados en Chema, de Urbans, que me ha recomendado la clínica, y creo que es una buena elección)
Además, comienzo de dieta "de verdad" desde YA y vuelta al gimnasio. Espero llegar a febrero más delgado, más fuerte, con un entrenamiento mejor planificado que el año pasado y bajar sin problema de las 4 horas (sería un éxito correr en poco más de 3:50) y con mejores sensaciones en los últimos 10kms.
A la espera de las pruebas y los resultados no tengo, de momento, ninguna carrera en mente. Voy a entrenar suave esta semana, acostumbrando poco a poco a mi cuerpo de nuevo al gimnasio y a la dieta, y cuando tenga el planning en la mano os sigo contando cómo va la preparación para Sevilla 2015 y qué carreras podrían cuadrar en la planificación.

Nos leemos de nuevo en pocos días.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

jueves, 30 de octubre de 2014

PREPARANDO EL REGRESO. INICIO DEL CAMINO A SEVILLA 2015

¡Hola a todos!¿Todavía hay alguien por aquí? Cuatro meses sin escribir (ojo,no sin correr) dan para mucho, así que me voy a tomar con calma pero sin pausa la vuelta al blog.

Ha habido muchas carreras desde Junio, cambios de "uniforme", objetivos...
No creo que vaya a hacer crónicas de todas las carreras que tengo pendientes por contaros (Xosses de Crevillent, 10k Memorial Zambrana de Ibi, 10k de Mutxamel , Trail&Climb Cocentaina, 10k Ibi Villa del juguete, Media Maratón de Alicante, Volta a La Foia - Onil...) ya que quedan algo lejos y me gusta contar las cosas con las sensaciones recientes y recordando todos los detalles.

Sobre el cambio de SkyRunners a Urban Running Club Alicante, los interesados (amigos ante todo) ya están al tanto de los motivos y no creo que sea este el lugar para comentar los detalles del cambio de equipo.

Como esto es una entrada para dar "fe de vida" de este blog, no voy a entreteneros mucho más. Aunque ha pasado mucho tiempo, sigo activo y volveré, en breve, a contaros mis andanzas deportivas por aquí.

Ya tengo en el horno la próxima entrada del blog, en la que os voy contando todo con más detalle, además de hablaros de mi última carrera en la Foia, que ha tenido mucho que ver con que me decida a afrontar mi próximo gran reto deportivo, el maratón de Sevilla 2015 el 22 de febrero.

Nos leemos en pocos días.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

domingo, 15 de junio de 2014

IV SERRA GROSSA TRAIL - 2014


El pasado fin de semana tocaba repetir por segundo año consecutivo la carrera que organiza 15 cumbres por Serra Grossa. Este año han podido alargar el circuito y, como vi después, aumentar la dureza de la carrera, pasando de casi 8kms a 10.
Coincidía en esta ocasión con Juanan, que conseguía hacer un hueco en su apretada agenda familiar y participar en una carrera oficial.

Con Juanan, antes de la salida

Nos encontrábamos en la salida con mucho tiempo de antelación, para calentar con calma. No contaba con poder llegar con tanto tiempo de sobra y había recogido el día anterior el dorsal en la tienda Running Team de Alicante, algo que resultó ser inútil, pues tuve que hacer igualmente cola para recoger el chip y la bolsa del corredor antes del comienzo de la carrera. Despiste de la organización, supongo.
Ya durante el calentamiento con Juanan, suave, cuesta arriba y cuesta abajo, notaba que no era mi día. Al menos Alicante había amanecido completamente nublada y este año, a diferencia del anterior,la temperatura no parecía ser un problema añadido a la sorprendente dificultad de un recorrido tan corto en un espacio tan reducido como la Serra Grossa y el cerro de San Julián, con no demasiados metros de altitud (otra cosa muy distinta era el desnivel acumulado y la forma de subir y bajar).

Después de las fotos antes de la salida y saludos a conocidos (un placer volver a coincidir con Correoret de foroatletismo y Pachi de Twitter) salimos disparados cuesta arriba a las 9:30.
Pierdo de vista rápidamente a Juanan, y tengo claro que no voy a seguirle. Me noto pesado, y conozco la subida inicial, en zigzag hasta una de las zonas más altas de la carrera.Mejor reservar.

No fuerzo el ritmo porque me temo (acerté) que el añadido de este año al circuito va a picar, y me conozco la zona, así que sé que no habrá ni un segundo de respiro.
Llego muy muy cansado al final de la primera subida y me cuesta mucho recuperar el aliento en uno de los pocos tramos llanos de la carrera.
 Rápidamente empieza una bajada muy pronunciada y estrecha que hace pensar que tal vez 500 inscritos son demasiados para esta carrera. Se forma un tapón larguísimo, imposible de superar, hasta que llegamos de nuevo a la parte baja de la montaña y nos encaminamos a la subida de San Julián.

Aquí mis piernas empiezan a ir justas de fuerzas. Camino en un par de senderos estrechos cuesta arriba y me siento impotente.¿tan pronto fallan las fuerzas? ¿Qué pasara en las próximas cuestas que sé que están por llegar? Con más sufrimiento de lo esperado llego a la cima del cerro y recupero un poco durante la bajada. Las vistas de la costa a nuestra derecha durante los siguientes metros ayudan a no desanimarse demasiado, pero no dejo de pensar en lo que está por llegar y me conozco, sé que no habrá fuerzas suficientes para subir sin parar. 
Con estos pensamientos en la cabeza llegamos de nuevo a otro tapón de la carrera. Una subida corta en la que casi es imprescindible apoyarse en la cuerda que ha dejado la organización para subir hace que el grupo en el que voy se detenga más de 5 minutos. Superado este obstáculo el pelotón se estira y seguimos subiendo. De nuevo, vuelvo a caminar, mas frecuentemente de lo que querría.

Llego al avituallamiento bastante desmotivado y justo de fuerzas, en apenas 5kms. Todavía faltaba la última bajada técnica que nos iba a dejar en la subida de asfalto y cemento en la cara del la sierra más cercana a la Albufera. Esta bajada, para mi sorpresa, la hago más rápido y confiado que el año pasado (mejores zapatillas y mas costumbre, supongo), pero no es suficiente para recuperar fuerzas para la última subida, durísima y más larga de lo que recordaba. De nuevo, toca caminar más de lo esperado y sufriendo muchísimo llego por fin de nuevo a la cima de la sierra. Ahora sólo queda un tramo llano y bajar por el mismo camino por el que empezó la carrera. Sé qué voy mal en la clasificación pero no me importa nada en ese momento. Aprovecho que se pasa de nuevo por el avituallamiento que dejamos atrás en el km.5 y vuelvo a parar a beber agua. Al fin comienza la última bajada. Es fácil, no hay apenas peligro de caída , así que bajó confiado aunque las fuerzas hace mucho que me abandonaron. 

Gran foto de Tragamillas, haciendo que parezca un gran "descendedor"


Cuando estoy cerca del colegio desde el que se dio la salida aparece Juanan, que ha terminado hace casi 15 minutos y me hace un par de fotos y me acompaña casi hasta la meta, obligándome un poco a no bajar el ritmo y animándole (mil gracias crack)

Foto cortesía de Juanan, cerca de la meta


Al final, cruzo la meta en 1:18:33, 310 de 413 en la clasificación general, 58 de 71 en mi categoría, terminando una de las carreras más flojas que recuerdo.

La no-dieta, la falta de descanso adecuado, entrenamiento mal planificado, una mezcla de estas 3 cosas... no sé. Tal vez un mal día, sin más.
Respecto a la carrera,no puedo dejar de comentar que me parece un acierto el añadido que permite completar un circuito de 10kms atractivo y exigente. Repetiré el año que viene, para "vengarme" de un resultado tan flojo.

Meta, al fin.


Recuperando fuerzas. Se agradecía el limón granizado en la meta.


Creo que después de les Xosses de Crevillent me voy a tomar unas pequeñas vacaciones deportivas, una semana tal vez, para despejarme un poco, descansar, y empezar a plantearme como será otoño, después de un verano en el que, en principio sólo participare en dos o tres carreras típicas de la época estival en Alicante (Novelda, Matola, Hondón-Aspe...). Esto, unido a la cercanía de las vacaciones de verano las 3 últimas semanas de julio, espero que me de fuerzas y nuevos ánimos para la próxima temporada.

Os cuento como va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí. 
Saludos

martes, 27 de mayo de 2014

XV PUJADA MONTCABRER


Después de darle muchas vueltas, de ir aplazándolo, de probar circuitos parecidos... al final llegó el día. Mi estreno montañero había llegado. Las recomendaciones de los amigos Rafa y Ramón coincidían: "empieza en Montcabrer, no te arrepentirás".
No lo tenía muy claro mientras entrenaba en el Cabeço d'Or, Serra Grossa o Migjorn. Todo eran dudas al acabar los entrenamientos. Nada de lo que hacía se parecía, en mi inexperta opinión, a lo que me esperaba en la carrera del pasado domingo:Una distancia de casi medio maratón por montaña (19kms.), casi 1000 m. de desnivel positivo acumulado (977m.) y unas dos horas y media de carrera, según lo que había calculado viendo clasificaciones de años pasados, suponiendo que acabara algo por debajo de la media.

El día de la carrera tocaba madrugar para estar a las 7:40 en casa de Rafa, reunirme con él, con Serafin y  con Ale y su amigo Alex y partir juntos hacia Alcoy. 
Todos habían participado en pruebas de montaña y comentaban experiencias pasadas. Yo fui callado durante gran parte del trayecto, pensativo ¿Era un reto por encima de mis posibilidades?¿Serían suficientes los entrenamientos de cuestas y montaña hechos hasta el momento?

Alex y Rafa a mi izquierda y Serafín y Ale a mi derecha. A ver si se me pega algo jeje

Seguía con estas dudas mientras recogíamos el dorsal y nos preparábamos. Rafa y Serafín ya habían compartido algún entrenamiento conmigo y tenían bastante más confianza en mis posibilidades que yo mismo en aquel momento, y no dejaron de repetirme que no habría problema, que aquello lo tenía más que preparado.

Go Skyrunners!


Y llegó el momento de ponerse a prueba. Unas cuantas fotos, ánimos y buenos deseos para la carrera, y a las 9:30 comenzábamos a trotar, cuesta arriba, hacia la montaña.

Momentos previos a la carrera con otro crack, Juan Quiles


No tardamos mucho en dejar el asfalto y tomar un sendero muy estrecho, que obligaba a ir en fila de uno, cortando la carrera frecuentemente y obligándonos a caminar sin poder adelantar.
Poco a poco el grupo se iba estirando y aunque seguíamos por caminos angostos y de no más de metro y medio de ancho empezábamos a ganar algo de velocidad.

Tanta parada hacía que acelerara demasiado cuando tenía oportunidad de correr un poco, y estos acelerones cuesta arriba empezaron a cansarme demasiado rápido.
No me notaba cómodo. El camino era muy estrecho.Las paredes de la montaña, la vegetación y tener tan cerca al corredor de delante y notar cerca a los corredores que me seguían hacían que mi campo de visión fuera muy limitado y empezaba a agobiarme un poco. En algunas zonas de bajada costaba mantener el equilibrio y era muy fácil embalarse y perder el control. Cuando nuevamente volvíamos a subir el cansancio volvía a aparecer. Demasiado pronto, pensaba. No tardé en decidirme a caminar rápido, en lugar de correr, cuando me encontraba alguna pendiente demasiado pronunciada. Esto hizo que pudiera observar un poco mejor por dónde transcurría la carrera. Bosque de pinos, monte bajo, olor a resina y varias hierbas aromáticas... En pocos kilómetros ya nos habíamos metido de lleno en la montaña y el paisaje era muy distinto al de cualquier carrera que recordara.

Seguía un poco agobiado pensando que si a estas alturas de la carrera, apenas 5 kilómetros, ya me notaba cansado e incapaz de correr en algunas subidas, cuando llegara a la parte realmente dura de la prueba (recordaba el perfil del circuito y sabía lo que estaba por venir), iba a ir muy justo de energía. No sabía qué estrategia seguir. ¿Continuaba aflojando en las subidas, andando?¿echaba el resto y a ver hasta dónde llegaban las fuerzas, aunque hubiera tanta carrera por delante?

Poco después del kilómetro 5 empezaba un suave descenso que parecía dar un respiro a las piernas, pero no me confié y reservé fuerzas, ya que sabía que en pocos kilómetros empezaría la última subida, la más dura, hacia la cima. De nuevo, caminos estrechos sin mucha dificultad técnica, con suaves subidas y bajadas, y en los que apenas había que preocuparse por el terreno...hasta que en una subida sin ninguna dificultad el pie se enganchó en una piedra y me fui al suelo.
En el calor de la carrera  no le di importancia y me levanté como si nada, manchado de tierra (no era una zona pedregosa) y con algún rasguño en la rodilla las manos.
Ya me preocuparía al terminar la carrera de ver qué me había hecho. No sangraba ni se veía nada hinchado, así que seguí adelante.

Bebí agua e isotónico con calma en el avituallamiento previo a la subida final, del kilómetro 8 a la cima en el 10. Me tomé el gel que había traído y me dispuse a subir lo mejor posible. Este tramo de la carrera apenas pude hacerlo sin dejar de caminar. Esto, que podría parecer una desventaja, hizo que me diera cuenta de que caminando rápido cuesta arriba, con zancadas amplias, era bastante más rápido que muchos que me habían ido adelantando corriendo kilómetros atrás. Ahora era yo el que empezaba a pedir paso y a recuperar posiciones.

Empezaba la última subida difícil


El paisaje acompañaba a este pequeño momento de subida moral y física. La vista se perdía entre las montañas, sin ver en ningún momento rastro alguno de civilización. Solo monte, verde, picos, cortados... y la fila de corredores que ascendían hasta el punto más alto de la carrera. No pude evitar, en un par de ocasiones, sacar el teléfono y echar un par de fotos, porque en ese momento, empezaba a notar que el esfuerzo valía la pena.

Esto es lo que iba dejando a mi espalda...


No quedaba tanto para terminar la subida, y después solo habría que llevar cuidado en la bajada y, con un poco de suerte, conseguiría bajar confiado como en la última bajada que hice por el Cabeço, pensé (luego veréis que me equivocaba, en lo de bajar cómodamente). Había algún aviso de los gemelos, amenazando calambre, pero no me relajé.

Aún había que subir un poco...


Un último esfuerzo y ahí estaba, a más de 1370 metros de altitud, el punto más alto de la carrera, la cima. Tomé aliento, y miré alrededor. Las vistas eran espectaculares. Sólo ese momento ya compensaba la paliza de la subida. Aún se veía una bajada que acababa volviendo a subir unos metros, pero ya solo quedaba lanzarse a por la meta, todavía a 9 kilómetros.

Cima. Creo que en esta foto me han cazado en pleno grito de victoria.


El inicio del descenso era muy suave, por una larga pista que, de nuevo, dejaba disfrutar del paisaje (muy a lo Braveheart, como definió después el amigo Ramón).

Vistas desde la cima


Y otra gran foto del paisaje desde la cumbre. Mereció la pena.


Poco después del kilómetro 11 ya no pude fijarme más en el paisaje. El terreno se volvía difícil de correr y había que mirar bien dónde se ponían los pies. Corredores más experimentados me empezaban a adelantar. Mi falta de costumbre y una pobre técnica de descenso (es lo que tiene ser novato) acompañados de algo de miedo al empezar a notar que las fuerzas empezaban a fallar, hicieron que no acelerara todo lo que se podría en una bajada que no era demasiado técnica.

Intentaba subir el ritmo en las zonas de tierra compacta y ligeramente llanas y limpias, pero rápidamente volvíamos a serpentear cuesta abajo y había que poner todos los sentidos en la carrera.
Los últimos tramos del circuito, aún a unos 3kms de la meta, alternaban pista de tierra por la que podrían circular vehículos con bajadas por senda sin mucha dificultad que volvía a dejarnos en una pista de vehículos como la anterior.

En algunos momentos, en la zona de pista amplia y despejada, conseguí sacar el ritmo más elevado de la carrera. Veía que podría acabar, como pensaba al principio, en 2 horas y media y, aunque las piernas empezaban a no responder, aceleraba cuando veía el camino claro. Este exceso de confianza unido al cansancio hicieron que en una zona ligeramente pedregosa, al intentar saltar un grupo de piedras, la pierna derecha (la misma que ya había recibido un golpe durante el ascenso al caer) no respondiera adecuadamente y el pie derecho se quedara demasiado bajo en el salto, lo suficiente para caer por segunda vez, de nuevo sobre el costado derecho. En ese momento no había nadie cerca, y maldije en voz alta mientras volvía a levantarme sin perder tiempo y seguía cuesta abajo dolorido. No podía creer que las 2 únicas veces que he ido al suelo en una carrera fueran el mismo día. Este último golpe sí que había dolido, sobre todo en el antebrazo derecho, que no tardó en hincharse un poco. Veía la camiseta y las piernas manchadas de polvo, tierra, y algo de sangre de unos cuantos arañazos, y pensaba que cuando me enfriara el cuerpo iba a quejarse, y mucho.

Llegó un momento que incluso cuesta abajo el cuerpo empezaba a decir basta. Ya en el pueblo, aún quedaban un par de subidas, en las que apenas pude correr. Hacía mucho tiempo que no notaba el cuerpo tan cansado en una carrera, y aunque ya estaba en asfalto y la cuesta no era muy pronunciada, las piernas no daban para más. La vejiga también estaba al límite, pues había aprovechado muy bien los magníficos avituallamientos de la carrera bebiendo bastante (aunque la temperatura no era muy alta) perfectamente ubicados para recuperar y preparar el cuerpo en los puntos más necesarios del circuito, pero sabía que si paraba, iba a costar mucho volver a correr. Un último empujón, al trote más rápido que permitían mis maltrechas piernas, y al fin empezaba el descenso hacia la piscina municipal, donde, por fin, 2 horas y 36 minutos después de la salida, cruzaba la meta.






Allí estaban ya Rafa, Ale y Serafín, que habían llegado mucho antes que yo en unos tiempos impresionantes. Pocos minutos después se nos unía el 5º del grupo, Alex, muy entero y que parecía no haber sufrido en absoluto. Descubrí que no había sido el único en caer durante la carrera. Serafín tenía algún rasguño por su caída y Ale era el peor parado, con el tobillo hinchadísimo, con el agravante de ser un tobillo recién recuperado de otra lesión, que también le había echo caer en los primeros kilómetros (incluso lesionado bajó tranquilamente de las 2 horas. Eres muy grande Ale)

Recuperando. A cuidarse el tobillo, gran Ale.

Aún así, magullado, dolorido, muy cansado... estaba muy satisfecho. Alucinaba con los tiempos de Rafa y Sera, que llegaban más de 15 minutos antes que yo (estáis muy fuertes, cracks) y no dejaba de pensar que sólo terminar una carrera de este tipo ya tiene muchísimo mérito (y ganarla, en poco más de hora y media, casi de extraterrestres).El esfuerzo había merecido la pena.

Tierra por todos lados."Heridas de guerra" XD
Poco después he mirado las clasificaciones y veo que terminé el 327 de 388, 183 de 201 en mi categoría. Aún estando en el vagón de cola, estoy contento con el resultado. Todo lo que había corrido hasta ahora por monte no tiene nada que ver con este carrerón. Aquí el 90% del circuito transcurre por montaña, no como en otras que he corrido, que sólo había una parte del circuito que subía y bajaba por el monte y tenía mucho de asfalto o pista sin ningún encanto. Montcabrer es una carrera espectacular de principio a fin, un circuito que espero correr mucho más a menudo, por gusto, y que pienso repetir el año que viene ya que, ahora que lo conozco, creo que podría hacer mucho mejor y más rápido.

La próxima parada, el trail de Serra Grossa, nada que ver con esta carrera. Un circuito de 10kms al lado de casa, exigente por la cantidad de subidas y bajadas, rápidas y en muy pocos metros, y dura por el calor que suele hacer en esas fechas. Voy animado. El umbral de sufrimiento deportivo ha subido mucho después de Montcabrer, así que...¿qué son 10kms. con una altura máxima de unos 300 m? (espero no arrepentirme de estas palabras jeje).
Aunque mi tiempo en Montcabrer ha sido muy discreto, voy de "subidón" moral, así que lo daré todo en Serra Grossa.
Os lo cuento en la próxima entrada del blog. ¡Vamos!

Gracias por estar ahí.
Saludos.