miércoles, 6 de noviembre de 2013

CAMINO AL MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA XVI

Esta última semana ha sido, con diferencia, la más dura del planning. Se ha notado muchísimo todas las semanas de entrenamiento que llevo en las piernas y ha costado más de lo esperado cumplir con el programa.

El miércoles salí 12kms y no tuve muchos problemas para mantener el ritmo esperado. La sensación al terminar fue muy buena, tanto física como mentalmente. Al día siguiente, sin embargo, los 13kms que había programados fueron más duros. Cansancio desde el principio, mentalmente muy poco dispuesto al esfuerzo... Al km.11 me retiré, con muy malas sensaciones.

Y llegó, al fin, el último "fin de semana de la muerte" del planning. Tocaban 13 kms el sábado y 30 el domingo (tenía previsto hacer 1 o 2 más si el cuerpo lo permitía, para superar la barrera de los 30).
La agenda familiar/laboral no dejaba muchas opciones para planificar las salidas. Para cumplir con los dos entrenamientos, no había más remedio que hacer 13kms por la tarde del sábado y 30 por la mañana el domingo, sin mucho descanso entre las dos salidas.
Aunque solo de pensarlo ya me cansaba, decidí no fallar. Los 13 del sábado los cumplí sin problema, tal vez un poco más lento de lo debido, pensando en la carrera del día siguiente.

El domingo nada más levantarme a las 8:00 ya notaba que no estaba descansado. Al abrir la ventana descubrí además que, por segundo domingo consecutivo, el otoño "de broma" que tenemos en Alicante nos preparaba una mañana casi veraniega, con 20 grados a las 8:30 y previsiones de 28 de máxima.
El entrenamiento prometía ser duro... y lo fue.

Repetí el circuito de los últimos 30 que corrí. Ya en el km 5 notaba que iba realmente mal. Sentir cansancio tan pronto y con tantos kms por delante me desanimaba, pero intentaba no dejar de pensar que este era el último entrenamiento duro previo al maratón, y que había que completarlo como fuera.

Las primeras subidas por la calle México y después por toda la Gran Vía hasta la calle Teulada se hacen eternas. Bebo mucho por el calor, aunque intento resguardarme siempre a la sombra de árboles y edificios, y estiro algo más de lo necesario esas paradas, para recuperar un poco el aliento.
Voy lento.Demasiado. Sigo con mi batalla psicológica y trato de no hundirme. Me digo que ya sólo queda la subida hasta Decathlon y que el resto del circuito ya es de bajada.

La llegada a la gasolinera de la avenida de la universidad se hace muy larga. Entro en los servicios a lavarme la cara y beber algo de agua (estaba mucho más fresca que la de mi mochila).
Esta parada mejora bastante mi estado y me lanzo de regreso al cruce de Teulada con Gran Vía y desde ahí, hasta la avenida de Denia, pasando por la zona comercial de Mediamartk / Leroy Merlin.
Llego bastante mejor de lo esperado, y ver cerca el tramo final del entrenamiento me anima un poco, aunque todavía haya unos 10kms por delante. Hago otra parada técnica en la gasolinera de la avda. Ángel Escapa y , sin fuerzas, salgo a por los últimos kms. 
Son sólo 6 o 7 kms los que faltan, pero estoy al límite. Me cuesta muchísimo dar un sólo paso. Aunque iba a hacer 30kms, decido callejear un poco por las calles perpendiculares y paralelas a Miriam Blasco, a ver si consigo, cuando vuelva al circuito original, haber ganado unos metros y llegar a 31 o 32. Poco después del km. 25 me paro. Para un día que he olvidado dinero y pañuelos de papel...parece que los intestinos me van a jugar una mala pasada. Consigo recomponerme, dejar atrás el "apretón", y después de caminar un poco, volver al trote a por los kms que faltan. El final se está haciendo eterno. Cuando llego al km 30 y poco, camino. Quiero dejar la distancia final en 31, aunque sea arrastrándome, y por fin lo consigo.
Me dejo caer en un banco del parque de Miriam Blasco, totalmente rendido.
Prefiero no mirar el ritmo medio en ese momento. ¿Quién me mandaría entrenar 31 casi de empalme con 13?
Después, descansado, la sensación es distinta. He cumplido con el kilometraje y, como "test de sufrimiento", el fin de semana es impagable. No parece haber lesión o sobrecarga y parece que podré afrontar los entrenamientos que quedan sin problema.

Otra etapa completada. Se terminan, por fin, las semanas cargadas de kilómetros, con fines de semana durísimos, y ya sólo queda pensar en cuidarse y cumplir las 2 semanas de descarga que quedan, antes del día 17. En apenas 10 días, si todo ha ido bien, estaré en Valencia y podré, por fin, estrenarme y recoger los frutos de tantas semanas de entrenamiento.

Nos leemos.
Gracias por estar ahí.

¡Saludos!  :-)

4 comentarios:

  1. Estas como una chota, en menos de 24 horas 44 km pal cuerpo. Eso si, lo agradeceras. Ahora descansa campeon

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    1. No podía distribuirlo de otro modo jajaja. Ya veremos qué pasa en Valencia.

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  2. Asimila el duro trabajo realizado y descansa. El día de la carrera lo agradecerás.

    Un saludo.

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    1. A ver cómo se da el día 17 jeje. Gracias por la visita

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