martes, 19 de noviembre de 2013

33 MARATÓN DIVINA PASTORA VALENCIA



Llegó el gran día. Cientos de kms y muchísimas horas de entrenamiento quedaban atrás y había que ponerse a prueba. Poneos cómodos, porque esto va para largo.Pido disculpas anticipadas por el "ladrillazo" que os voy a dejar aquí, pero la ocasión merece todas las letras y hasta la última coma que pueda escribir.

El tiempo vuela, y parece que fue ayer cuando en casa de Rafa, comentando entrenamientos y lo mucho que estaba corriendo yo para perder peso, surgió la idea de un medio maratón, lo que supuso mi estreno, con Rafa, en esa distancia, en el medio maratón de Elda del 2008:

medio maratón de Elda, 23/11/08

Este fin de semana, 5 años después, volvía a estrenar distancia, también con Rafa, en el maratón de Valencia.

El sábado, después de comer, me reunía con él en su casa y partíamos hacia Valencia. Casi no podía disimular los nervios. La noche del viernes, sin ir más lejos, mi subconsciente me regalaba un sueño bastante curioso, en el que aparecía yo corriendo y perdiéndome, por las calles de Valencia, sin ningún otro corredor a mi lado, y sin saber encontrar el camino de vuelta.



La preocupación por el mal tiempo en la ciudad iba en aumento, según nos acercábamos a nuestro destino. La temperatura bajaba rápidamente y el cielo estaba cubierto de nubes. Estrenarse en maratón bajo la lluvia habría sido realmente duro...

Llegamos, al fin, y lo primero que hacemos, viendo las dificultades para aparcar cerca del lugar donde dormíamos, es aparcar al lado de la Ciudad de Las Artes y Las Ciencias para recoger el dorsal.
Ya había leído en twitter que desde el viernes por la mañana faltaban camisetas de algunas tallas, pero no podía imaginarme que el sábado a las 19:00 SÓLO quedaban tallas XXL. Esto, unido a una bolsa del corredor ridícula (muestra de patatas fritas y publicidad. Nada más), hizo que la cola de las reclamaciones fuera casi más grande que la de recogida de bolsas. Imaginad la cara de alguien que hubiera pagado los más de 70€ que costaba la inscripción si te apuntabas la última semana, por ejemplo.
No me inscribo a carreras por la bolsa del corredor (me gusta correr, sin más), pero sí que me gusta tener un recuerdo de la carrera, y si en mi estreno en maratón no iba a tener camiseta de mi talla...
Por suerte, la XXL no es tan grande como pensaba y me queda bastante mejor de lo que pensaba ( incompresible que, con otras camisetas, quepa perfectamente en una talla L )

Saliendo del recinto, para cenar, paso por delante de la señal del km.42 del circuito, en la pasarela que lleva a la meta sobre el agua de la Ciudad de las Artes. ¿Sería capaz mañana de llegar hasta allí? ¿Fallarían las fuerzas?


Después de cenar (demasiado, ahora que lo pienso. Arriesgué)  no tardamos mucho en acostarnos, y a las 23:00 ya estaba dormido y con el despertador puesto a las 6:00

Y llegó la hora. No necesité muchos avisos del teléfono para ponerme en pie, ya que llevaba bastantes minutos sin dormir profundamente, por los nervios.
El desayuno del Russafa Hostel (muy recomendable. Baratísimo y muy bien atendido) fue impecable. Nos tomamos nuestro tiempo para comer de todo, tranquilamente, y prepararnos para la carrera. El día, aunque frío, parecía despejado.
Decido llevarme guantes y braga, y usar manga corta el lugar de tirantes. Según avanzan los minutos, mientras esperamos en el coche junto al lugar de salida, veo que la gorra y las gafas tampoco van a sobrar.



Cuando falta sólo media hora, nos dirigimos a la salida. Vaselina en zonas sensibles, sudadera de hace 10 años para aguantar hasta la salida...Ya estábamos preparados.
Buscamos la entrada a nuestro cajón, observando casi boquiabiertos todo a nuestro alrededor. El ambientazo de la salida no puede compararse con ninguna carrera en la que haya participado. Somos casi 20000 corredores (según la organización)  entre el 10k y el maratón, y es imposible no darse cuenta de que vas a ser parte de algo grande.

Muy pocos minutos para la salida...

Una vez ubicados en la salida, sobra la sudadera. Es curioso ver como "vuelan" las prendas de abrigo, que van quedando tiradas en los laterales. A lo lejos, vemos que empieza a moverse el grupo. Esto está en marcha. Empieza al fin la gran prueba.

Los primeros metros cuesta muchísimo avanzar, y tardamos unos 5 minutos en pisar la línea de salida. Desde ese momento, el grupo se estira muy rápido y corremos cómodamente.
Me siento muy fresco y descansado, y aún no me he recuperado del "impacto" de verme metido en un evento de este calibre. Estoy muy contento de haber llegado hasta aquí y, pegado a Rafa en todo momento, intento que no se me vayan las piernas.
Hemos decidido intentar hacer el primer medio maratón en algo menos de 2 horas, llevando un ritmo de 5:30m/km. , y los primeros kilómetros no tengo ningún problema para conseguirlo.

El principio de la prueba es, con diferencia, el más monótono del cicuito. El recorrido por la zona universitaria y la costa, con amplias avenidas primero en un sentido y luego en otro, y sin mucho público, consiguen sacar muchos km's a la carrera a costa de aburrirnos bastante. Durante todo este tiempo, voy siguiendo con mucho cuidado el ritmo medio que me indica el Garmin a cada kilómetro. Rafa lleva la iniciativa, y no tenemos problema para mantenernos al ritmo pactado, teniendo incluso, a veces, que aflojar un poco y pisar el freno, porque las piernas piden más velocidad. Vamos muy a gusto, aunque las zonas de sombra aún molestan porque la temperatura no ha subido lo suficiente.
Sobre el km.14 la vejiga no aguanta más y tengo que parar un momento. Me noto fuerte, y llego a la posición de Rafa poco después sin demasiado esfuerzo.
Nos alcanza un corredor que pregunta por mi. Resulta que es Jose Domingo, de foroatletismo. Una tremenda alegría cruzármelo y conocerlo en persona (a ver si vuelvo a participar activamente en el foro). Hablamos un rato pero su ritmo es muy superior al mio y tengo que despedirme antes de lo que hubiera querido. Recupero un poco el aliento y me quedo de nuevo a mi paso, junto a Rafa.

He bebido agua en todos los avituallamientos hasta ahora, apurándola durante 2-3 kms, y en el 15 me tomo el primer gel. En el km 20 también nos ofrecen y me tomo otro.
El medio maratón se nos pasa volando, casi sin enterarnos. El cuerpo responde, no parece haber carga excesiva en las piernas, y pasamos por la marca de 21'097 en 1:56 o 57 aproximadamente.
Todo va según lo previsto.

Al paso por el km.24 vemos a lo lejos la Ciudad de las Artes. Ahí está la meta. 18kms más y volveremos a verla, me digo.
Sé que desde este momento ya no hay repetición de circuito y me animo, pero empiezo a notar el esfuerzo al que me estoy sometiendo.
El maratón empieza a cobrarse las primeras "víctimas". Se ven los primeros caminantes, corredores estirando para aliviar tirones o calambres...Pienso que todavía estoy lejos de verme así. Repongo fuerzas en el avituallamiento del 25, con fruta, agua, bebida isotónica y, bastante recuperado, reinicio la marcha.

Empezamos a pasar por las zonas más animadas de la carrera. Mucho público, grupos tocando música en directo, gente que te anima al leer tu nombre en el dorsal...se agradece que la parte final de la carrera sea la más concurrida y ambientada.
En el km.27 comento con Rafa que ya estamos en la distancia de La Foia, y nos intentamos animar pensando que ya hemos hecho más de media carrera. Comienzo a notar los cuádriceps algo cargados, pero no le doy mucha importancia. No paro de repetirme que me he preparado para esta distancia y que voy a poder con la carrera.

Llegamos a los dominios del "tio del mazo", la famosa zona del muro de la que tanto se habla en cualquier maratón, en el kilómetro 30. Nos tomamos el avituallamiento con mucha calma. De nuevo fruta, agua, bebida, y último gel de la carrera. Hace poco también me he tomado la cápsula de sales de 226ers, por si tanta sudoración me fuera a pasar factura en forma de calambres.

Reanudamos la carrera y, ahora sí, noto que empiezo a llegar al límite. El ritmo empieza a bajar, pero aún no voy demasiado flojo. Llego hasta el km 32 y pienso que aquí he batido mi record de distancia corriendo y que desde este momento todo es nuevo.
Estamos, desde el km 27 aproximadamente, en la única zona del recorrido llena de falsos llanos y cualquier subida, por mínima que sea, se me clava en las piernas. He visto,desde hace rato, mucha gente retirándose, cojeando, andando... intento no pensar que el siguiente podría ser yo. Las piernas empiezan a no responder. Noto que necesito parar unos segundos, pero al intentar reanudar la marcha...pasan 10 segundos hasta que soy capaz y las piernas deciden responder a lo que mi cabeza ordena.
Cuesta mucho mantener el ritmo, y tengo la impresión de que no aguantaré muchas más paradas andando, que en una de ellas no seré capaz de volver a moverme.

Rafa no deja de animarme. Queda muy poco. El avituallamiento del 35 ayuda pero no hace milagros, y veo muy lejos todavía la meta. No me quejo mucho en voz alta, para no "amargar" la carrera a Rafa, pero empiezo a dudar de mis fuerzas. En un par de ocasiones vuelvo a pararme pero, "milagrosamente",  soy capaz de volver a arrancar.

Por fin, casi llegando al 37, llegamos al final de la suave subida que iniciamos kms atrás. Rafa conoce el terreno y me dice que lo que queda de carrera es todo llano y en descenso. Voy muy "tocado" mentalmente, pero me hace ver que lo que queda, 5kms, es como una vuelta del circuito que conocemos en Mutxamel.Visto así, realmente no parece tanto, y me animo.

Los kilómetros son eternos. El ritmo medio baja muchísimo. Pienso que tal vez he echado a perder mi gran primera parte de la carrera, pero entonces...llego al km 40. Rafa ha ido animándome cada vez que pasábamos los últimos puntos kilométricos, pero este kilómetro 40 es especial. En ese momento me doy cuenta de la cantidad de asfalto que he dejado atrás y, además, veo , al fin. la Ciudad de las Artes.
La meta está ahí mismo. El recorrido se estrecha y casi parece que vas corriendo una etapa del Tour de Francia, con muchísima gente casi pegada a tí, gritando, animando. En la calle suena a todo volumen Sweet Child O'Mine de los Guns y me doy cuenta que hasta ese momento, apenas he hecho caso a la música del teléfono, que puse bastante floja para poder estar concentrado al máximo y estar pendiente de cada detalle de la carrera.

Saco fuerzas de no sé muy bien dónde y subo el ritmo. Zancada a zancada, curvas, rectas... casi no me lo puedo creer cuando piso la Ciutat de les Arts. Veo los túneles, pasarelas, arcos...sé que en breve voy a girar y ahí estará la pasarela con la meta esperándome. Miro el reloj y veo, para mi sorpresa, que voy a estar muy cerca de las 4 horas. Todo ha ido según lo previsto. Rafa, que ha ido con la Go Pro todo el camino, no para de grabar.

Giramos a la derecha y...ahí está. Un último giro a la izquierda nos mete en la pasarela. Al fondo, el arco de meta. Grito, alzo los puños y casi casi rompo a llorar de emoción. Rafa me levanta la mano y entramos al mismo tiempo. Objetivo cumplido.






No puedo dejar de gritar, soltar mil tacos, abrazarme a Rafa. Todo el esfuerzo acumulado, todas las "palizas domingueras", las veces que hubo que salir a correr sin tener muchas ganas, TODO ha valido la pena sólo por poder vivir este momento (que se puede ver haciendo clic AQUÍ)



El tiempo oficial es de 4:07:58 , 4:02:33 reales, posición 6592 de 9646 en la general y 1648 de 2108 en mi categoría. Creo que es para estar muy contento. Sólo acabar la prueba, aunque fuera en 5 horas, es toda una hazaña.

Mientras nos recuperamos después de recoger la medalla y la bolsa con algo de comida y bebida, noto que apenas puedo moverme. Me he sentado en una silla y cada vez que intento levantarme las piernas no fallan por poco, pero cada foto que hacemos me vuelve a hacer olvidar por un momento cualquier dolor o molestia.





Todo el trayecto desde la meta hasta el coche, la ducha, la comilona más que merecida, lo paso como en una nube. El "subidón moral", la satisfacción por la recompensa (¡y qué recompensa!) al trabajo bien hecho, haber cumplido con el objetivo, no haber fallado en la carrera ni haberme fallado a mi mismo... Cuando E.Zatopec dijo "Si quieres correr, corre una milla. Si quieres experimentar una vida diferente, corre un maratón" se refería a ESTO. Me he transformado, física y mentalmente. Este esfuerzo brutal, su preparación, llegar a límites tan extremos de mi capacidad física y psicológica, y la inmensa alegría por haber cumplido hacen que hoy sea un hombre nuevo, en muchos aspectos.
¿Repetiré? Por supuesto.





¿Aún estás leyendo? Mil gracias :-) Mientras os escribo esto, he pensado que es necesaria, casi obligatoria, una mini-sección, dentro de la crónica de hoy, destinada a agradecimientos. Ahí va:

- Mil gracias a mi familia, que ha apoyado y puesto freno a veces, cuando ha sido necesario, a esta "locura" de correr sin parar. Mención especial a mi hermana Irene, que no ha podido acompañarme, como pensamos inicialmente, allá por diciembre. Me debes / te debo una. Estaré en tu estreno maratoniano, que seguro que es muy pronto.

- Gracias, gracias, gracias RAFA:Ya te lo dije y me repito. La carrera no habría sido igual sin ti "tirando" de mi cuando era más necesario. Estrenarme en media maratón y maratón con una amigo como tú ha sido de las mejores experiencias que recuerdo. Soportar mi charla monotemática tantos meses y compartir entrenamientos siempre que has podido también tiene mucho mérito jajaja.

- Me repito: muchiiisimas gracias, Ramón: Tantos correos, whatsapps, llamadas, muchas veces a deshoras, durante tantas semanas... Tantos ánimos y consejos, tantas veces sin que fuera yo quien te llamara o pidiera asesoramiento... me ayudaron muchísimo. Eres grande. Nos debemos una prueba grande como esta juntos.

- En resumen...mil gracias a todos los amigos,skyrunners, compañeros de carreras populares, comunidad runner twittera...todo aquel que algún momento se interesó por este reto personal y me dió su apoyo y ánimo. GRACIAS


Después de este "momento-agradecimientos-hipersensiblón", más propio de una entrega de Oscars que de un blog sobre un corredor popular, sólo queda ir cerrando la crónica.
Aún no tengo claro qué haré en el futuro, cuál será mi siguiente meta u objetivo. Me quedé muy cerca de bajar de 4 horas en Valencia. Sin la "parada técnica" del km14 y una sola parada menos en el tramo final, creo que habría estado tranquilamente en 3: 56-57. Probaré de nuevo esta distancia, no sé cuándo. Más delgado, mejor preparado físicamente, y con las piernas mucho más trabajadas en el gimnasio. Creo que podría hacerlo muchísimo mejor y lo intentaré. Falta decidir en qué prueba.
Por ahora, descanso, y a volver a las carreras populares. He perdido bastante velocidad, y tal vez prepare a conciencia el 10k, para volver a estar cerca del ansiado 45 .

Os lo cuento en la próxima entrada del blog.

Gracias por estar ahí :-)

Saludos


domingo, 10 de noviembre de 2013

CAMINO AL MARATÓN DE VALENCIA: ÚLTIMA SEMANA

Escribo el título de esta entrada del blog, poniendo lo de "última semana", y casi no me lo creo. El entrenamiento se acaba, y queda menos de una semana para ponerme a prueba.

Esta última semana, aunque no había tantos kilómetros como de costumbre en cada salida, exigía un poco más de velocidad en todos ellos. Ha habido cuatro salidas: La primera, el miércoles, acompañado de Rafa, Jesús, Alex y varios corredores de El Campello Running Club (muy buena gente). 11 kms más rápidos de lo habitual, como es normal si intento seguir a cualquiera de mis acompañantes de ese día. Fuimos acelerando progresivamente el ritmo y al terminar me encontré muy bien, a pesar del último acelerón  una cuesta bastante dura que reservamos para el final.

El jueves, salida de 10kms, mitad a ritmo tranquilo, mitad rápida. Cumplí, pero empecé a notarme cansado y a estar algo cargado de rodillas.
Le di muchas vueltas a la siguiente salida, la del sábado. No me encontraba mal, pero tengo "pánico" a las señales de alerta, por débiles que sean, de mis rodillas. A última hora del día, sobre las 21:30, ya liberado de los compromisos del día, decidí que no era para tanto y cumplí con los 10kms programados, con una planificación de ritmos similar al último entrenamiento. Fue de esas salidas que haces casi sin ganas inicialmente, pero de las que luego te sientes orgulloso, por lo bien que acabas, pensando "¿veees como merecía la pena?".

Hoy, domingo, me he levantado algo cansado. La comilona del mediodía y los excesos en la mesa de ayer con la familia no han ayudado mucho a mejorar la sensación general de pesadez, y ha costado muchísimo salir a por los 15kms que tocaba correr, para acabar casi por completo el entrenamiento.
Con el estómago llenísimo todavía, frío, completamente de noche...me he dicho que no podía fallar el último domingo de entrenamiento y he salido.
Me he encontrado realmente flojo desde el principio, muy cansado. No llevaba ni 8kms y ya miraba el reloj esperando el final. Me he retirado en el 10, bastante flojo, y vigilando la rodilla derecha, que no duele ni molesta pero da ligeras señales de sobrecarga. Mejor parar, que el trabajo creo que está hecho.

Esta semana, al principio, iré al fisio para que ponga a punto las piernas para el domingo, trotaré algún día, suave, estiramientos... y el sábado después de comer me reuniré con Rafa para ir a Valencia a primera hora de la tarde,instalarnos en las habitaciones que hemos reservado, recoger el dorsal y echar un vistazo a la feria del corredor.

La suerte está echada. Haber llegado hasta aquí, con la carga de kms que exigía el planning, creo que ya es todo un éxito y me anima de cara a mi estreno maratoniano del próximo domingo.

Entrada del año pasado sobre el agua de la Ciudad de Las Ciencias.
Este año me toca a mi :-)


Espero que la próxima entrada del blog sea para contaros que he podido con los 42'195 kms de Valencia y que he sido capaz de cruzar la meta.

Gracias por estar ahí.
Nos leemos.
¡Saludos!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

CAMINO AL MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA XVI

Esta última semana ha sido, con diferencia, la más dura del planning. Se ha notado muchísimo todas las semanas de entrenamiento que llevo en las piernas y ha costado más de lo esperado cumplir con el programa.

El miércoles salí 12kms y no tuve muchos problemas para mantener el ritmo esperado. La sensación al terminar fue muy buena, tanto física como mentalmente. Al día siguiente, sin embargo, los 13kms que había programados fueron más duros. Cansancio desde el principio, mentalmente muy poco dispuesto al esfuerzo... Al km.11 me retiré, con muy malas sensaciones.

Y llegó, al fin, el último "fin de semana de la muerte" del planning. Tocaban 13 kms el sábado y 30 el domingo (tenía previsto hacer 1 o 2 más si el cuerpo lo permitía, para superar la barrera de los 30).
La agenda familiar/laboral no dejaba muchas opciones para planificar las salidas. Para cumplir con los dos entrenamientos, no había más remedio que hacer 13kms por la tarde del sábado y 30 por la mañana el domingo, sin mucho descanso entre las dos salidas.
Aunque solo de pensarlo ya me cansaba, decidí no fallar. Los 13 del sábado los cumplí sin problema, tal vez un poco más lento de lo debido, pensando en la carrera del día siguiente.

El domingo nada más levantarme a las 8:00 ya notaba que no estaba descansado. Al abrir la ventana descubrí además que, por segundo domingo consecutivo, el otoño "de broma" que tenemos en Alicante nos preparaba una mañana casi veraniega, con 20 grados a las 8:30 y previsiones de 28 de máxima.
El entrenamiento prometía ser duro... y lo fue.

Repetí el circuito de los últimos 30 que corrí. Ya en el km 5 notaba que iba realmente mal. Sentir cansancio tan pronto y con tantos kms por delante me desanimaba, pero intentaba no dejar de pensar que este era el último entrenamiento duro previo al maratón, y que había que completarlo como fuera.

Las primeras subidas por la calle México y después por toda la Gran Vía hasta la calle Teulada se hacen eternas. Bebo mucho por el calor, aunque intento resguardarme siempre a la sombra de árboles y edificios, y estiro algo más de lo necesario esas paradas, para recuperar un poco el aliento.
Voy lento.Demasiado. Sigo con mi batalla psicológica y trato de no hundirme. Me digo que ya sólo queda la subida hasta Decathlon y que el resto del circuito ya es de bajada.

La llegada a la gasolinera de la avenida de la universidad se hace muy larga. Entro en los servicios a lavarme la cara y beber algo de agua (estaba mucho más fresca que la de mi mochila).
Esta parada mejora bastante mi estado y me lanzo de regreso al cruce de Teulada con Gran Vía y desde ahí, hasta la avenida de Denia, pasando por la zona comercial de Mediamartk / Leroy Merlin.
Llego bastante mejor de lo esperado, y ver cerca el tramo final del entrenamiento me anima un poco, aunque todavía haya unos 10kms por delante. Hago otra parada técnica en la gasolinera de la avda. Ángel Escapa y , sin fuerzas, salgo a por los últimos kms. 
Son sólo 6 o 7 kms los que faltan, pero estoy al límite. Me cuesta muchísimo dar un sólo paso. Aunque iba a hacer 30kms, decido callejear un poco por las calles perpendiculares y paralelas a Miriam Blasco, a ver si consigo, cuando vuelva al circuito original, haber ganado unos metros y llegar a 31 o 32. Poco después del km. 25 me paro. Para un día que he olvidado dinero y pañuelos de papel...parece que los intestinos me van a jugar una mala pasada. Consigo recomponerme, dejar atrás el "apretón", y después de caminar un poco, volver al trote a por los kms que faltan. El final se está haciendo eterno. Cuando llego al km 30 y poco, camino. Quiero dejar la distancia final en 31, aunque sea arrastrándome, y por fin lo consigo.
Me dejo caer en un banco del parque de Miriam Blasco, totalmente rendido.
Prefiero no mirar el ritmo medio en ese momento. ¿Quién me mandaría entrenar 31 casi de empalme con 13?
Después, descansado, la sensación es distinta. He cumplido con el kilometraje y, como "test de sufrimiento", el fin de semana es impagable. No parece haber lesión o sobrecarga y parece que podré afrontar los entrenamientos que quedan sin problema.

Otra etapa completada. Se terminan, por fin, las semanas cargadas de kilómetros, con fines de semana durísimos, y ya sólo queda pensar en cuidarse y cumplir las 2 semanas de descarga que quedan, antes del día 17. En apenas 10 días, si todo ha ido bien, estaré en Valencia y podré, por fin, estrenarme y recoger los frutos de tantas semanas de entrenamiento.

Nos leemos.
Gracias por estar ahí.

¡Saludos!  :-)

viernes, 1 de noviembre de 2013

CAMINO AL MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA XV y CRÓNICA VOLTA A LA FOIA DE CASTALLA 2013

Quedan apenas dos semanas para el gran día y el cansancio empieza a notarse. Cada vez cuesta más mantener el tipo en las salidas largas y la pereza es un gran obstáculo a salvar para cumplir con lo programado entre semana pero, a pesar de todo esto y casi sin darme cuenta, me acerco al final de la fase más dura del entrenamiento y sólo me queda un fin de semana de unos 45kms para empezar a descargar un poco y pasar las dos últimas semanas bajando el volumen de kms  hasta el día 17.

La última semana sacrifiqué un día de entrenamiento para dejar algo de descanso entre las salidas de martes y jueves. Cumplí con el kilometraje y el ritmo, vigilando mucho las rodillas y los gemelos, pensando en la carrera del domingo. Cambié la salida programada de ese día (32kms) por la carrera de La Volta a La Foia de Castalla.
Esta prueba pasa todos los años, en un recorrido circular, por las poblaciones de Castalla, Onil e Ibi, en un recorrido de 27,5 kms, rotando cada año el lugar de la salida.
Este año, la carrera empezaba en Castalla, lo que suponía, según contaba, que fuera la más fácil de las 3 combinaciones posibles (cuando la salida es desde Ibi...la carrera es muuuy diferente...)

Perfil de la carrera, desde Castalla
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4944502
La salida se daba a las 9:30 y había quedado 1 hora antes allí con Rafa y mi hermana y con Alex y Serafín.
Recogemos la camiseta (roja y negra y bien diseñada, de las que luego da gusto ponerse) y el dorsal, fotos de rigor y comentarios varios sobre objetivos y ediciones anteriores, y a correr.

Acompañado de grandes corredores y amigos: Rafa, Alex, y Serafín

Primeros metros
Cuentan que el año pasado la salida se dio a unos 2 grados. Venía preparado con guantes, braga, cortavientos...Nada de esto fue necesario y las gafas y gorra me vinieron muy bien, ya que la carrera empezaba pasando los 20 grados y llegaría al final a unos 27 - 28.

Los primeros metros estoy muy contento por ponerme un dorsal después de tantas semanas, y me cuesta muchísimo no soltar las riendas y lanzarme a por todas. Me repito todo el rato que no hay que darlo todo aquí, que aún hay una semana fuerte de entrenamiento por delante que debo cumplir.
Aún así, los primeros kms salen más rápidos de lo que habría querido, pero...¡qué bien me encuentro!

Apenas 2kms....


La llegada a Onil es bastante rápida y aquí empiezan las constantes subidas y bajadas.
Se agradece, y mucho, los ánimos del público a nuestro paso por el centro del pueblo. No me habría importado callejear un poco más por allí.
Desde la salida de Onil hasta Ibi llegan los kms más duros de la prueba. No paramos de bajar y subir constantemente, con algunas rampas que invitan a caminar, ya que apenas hay diferencia entre correrlas o andarlas, de lo pronunciadas que son. Aunque es el tramo más solitario de la carrera, me encuentro bien de fuerzas todavía y disfruto del paisaje, atravesando pinadas y zonas de monte bajo. Tengo todo el rato presente que en el kilómetro 17, ya en Ibi, se inicia una larguísima bajada de 5km seguida de un largo llano y que podré recuperar.

Alcanzo a mi hermana y me quedo a su ritmo un rato. El calor la ha frenado un poco y está recuperándose bajando ligeramente el ritmo. Nos juntamos con 2 corredores, un hombre y una mujer, que nos acompañan unos kilómetros. Hablamos sobre ediciones anteriores y sobre el perfil de los kilómetros que tenemos por delante.
Me encuentro fuerte y quiero llegar YA al kilómetro 17 en Ibi, así que acelero y los dejo atrás. Una cuesta imponente, durísima, nos deja al fin en la zona más alta de todo el circuito y se inicia por fin el descenso, una vez llegados a Ibi. Hay que destacar, en este punto, lo bien dotados y situados que estuvieron los avituallamientos durante toda la carrera. El agua e isotónicos de Ibi no podían llegar en mejor momento. Paro unos segundos a beber tranquilamente, y me lanzo, animado, a por el resto. Son más de 10kms todavía los que hay por delante, pero estoy animado.
Aunque vamos en constante descenso, no me fío de mis rodillas y no acelero demasiado. El medio maratón lo paso en casi 2 horas, pero no me desanimo. No vine a por marca, sino a pasarlo bien, y de momento cumplo el objetivo.

De repente, ahora sí, empiezo a notarme cansado. Las cuestas que he dejado atrás empiezan a pasar factura, y creo que es buen momento para tomarme el gel que he traído.
Empiezo a cruzarme con el pelotón de caminantes de la carrera, que salieron una hora antes.
Coinciden en este punto los kilómetros más "feos" de la carrera, con los más animados, ya que es raro que ningún grupo de caminantes te anime cuando los adelantas.
Cuando alcanzo al grupo de caminantes que venía con nosotros (MªJosé, Pili, Carol, Raúl, y las hermanas Sandra y Ali, que conocí ese día), los ánimos se multiplican y el subidón de moral es increible.

Raúl tras la cámara, Sandra,Carol, MªJosé, Pili y Ali.
¡Gracias por los ánimos¡
Me comentan que Serafín no anda lejos (debe haber "pinchado", pienso, porque si no...a ver cómo iba a estar yo a su nivel jajaj). Poco después el teléfono me regala los oídos con la banda sonora de Juego de Tronos, haciendo sonar la música del final de la 3ª temporada. Me vengo arriba y aprieto un par de kilómetros.



En este tramo de la carrera encontramos el que, para mi, es el único "pero" del circuito: Muchísimos metros de carretera sin cortar, con coches pegados a nuestro paso. Una simple línea de conos podría haber solucionado el problema.

Llegando de nuevo a Castalla alcanzo a Serafín, que se ha parado unos segundos para ver cómo está un corredor, que parece que ha sufrido un tirón y está tendido en el suelo. La policía se hace cargo rápidamente del asunto y sigo avanzando con Serafín, que me confirma que no se ha encontrado muy bien en la carrera.
Aún quedan cuestas por subir, llegando, por fin, a Castalla, pero ver tan cerca el final me anima muchísimo.
He parado 3 o 4 veces al final, a beber agua, porque el calor empieza a ser insoportable. Mi hermana me adelanta como un rayo, totalmente recuperada. Seguimos corriendo y al fin, se ve la meta. 
Me pesan las piernas, la gorra, el brazalete del móvil...todo sobra y ya estoy harto también de la música, pero he cumplido. Primera carrera oficial de más de medio maratón terminada. Creo que mi grito de "¡Si!" mientras cruzaba se oyó en kms a la redonda jajaja.



Me junto con el resto del grupo. Rafa no anda muy contento con su marca (a mi me parece un tiempazo), mi hermana entró casi 2 minutos antes que yo y es 5ª de su categoría y sube al podio (no puedo estar más orgulloso) y Alex ha bajado de las 2 horas (brutal) 
Yo, con mis 2:37, acabo en el grupo de cola de la clasificación, tanto general como en mi categoría, pero estoy contento.El objetivo está cumplido. Ritmo de 4h en maratón y con un desnivel que no encontraré en Valencia. No hay dolor de rodillas, los gemelos aguantan el esfuerzo, y creo que podré cumplir con el kilometraje del planning de la semana siguiente.





La carrera es muy recomendable. Creo que, si puedo, haré las 2 variantes que me faltan, saliendo desde Ibi y Onil, los próximos años. Tengo que agradecer también la compañía y el buen rato que pasé durante la carrera con la chica que me crucé entre Onil e Ibi y los "piques" sanos con Miguel, un veterano corredor que conocí llegando a Onil y con el que compartí varios kilómetros de la carrera. Los ánimos que nos fuimos dando cada vez que uno flojeaba nos ayudaron mucho a ambos. Un placer encontrarte después en la meta, crack. 

La carrera terminó con una gran recompensa en forma de toneladas de comida en Ibi, pero esto ya es otra historia. Un gran día, en definitiva.

Queda muy poco para el gran día. Sólo una semana de carga brutal de kilómetros, con un fin de semana durísimo los días 2 y 3, con 13 y 30kms  (serán 32 si puedo) y a descargar hasta Valencia.

Haber llegado a este punto del entrenamiento ya hace que esté muy contento. No sé ya cuantos domingos de más de 20 kms he pasado y la cantidad de metros que llevo acumulados desde que decidí meterme en esto de aspirar a "finisher maratoniano"

Empiezo a estar cansado físicamente, y mentalmente también flojeo más que de costumbre, costándome mucas veces decidirme a salir y cumplir con el entrenamiento diario, pero empiezo a ver el final del camino y eso lo compensa todo. Paso a paso, alcanzando pequeñas "metas volantes" semana a semana, me acerco al final y la imagen mental que me he formado de mi mismo en Valencia, en la salida del maratón y, por qué no, en la meta, hacen que me mantenga firme y no afloje.
Esto está casi hecho ya. Sólo queda "sobrevivir" a este fin de semana y esperar que todo vaya de lujo el día 17.

Gracias por estar ahí.
Nos leemos.
Saludos