martes, 15 de octubre de 2013

CAMINO AL MARATÓN DE VALENCIA: SEMANA XIII

Siguen pasando los días y semanas de entrenamiento, acumulando kilómetros, y cuando menos te lo esperas, estás, como se ve en la cuenta atrás del blog (mira a tu derecha ;-) ), a un mes del gran día.
Otra etapa más cumplida, con el fin de la semana número 13 del planning.
Para "variar" fallé en la salida corta de los lunes, descansé el martes, pero no fallé ni en ritmo ni distancia en los 12km del miércoles, los 13 del jueves y, los que más temía, 13 del sábado. Y digo "temía", porque la semana pasada, para los 28kms del domingo, llegué algo más descansado, al haberme saltado la salida del sábado, y este domingo tocaba más distancia.
Me dije que esta semana no iba a pasar lo mismo y que había que cumplir con el "fin de semana de la muerte" que se avecinaba. 13kms. el sábado, que corrí bastante bien, por la playa, y a ritmo progresivo, de menos a más, seguidos, el domingo, de la salida más larga y extenuante que he hecho jamás.
Sólo nombrar la distancia ya me ponía casi a temblar el domingo, después de comer, mientras me iba mentalizando para lo que estaba por llegar ¡30 kilómetros!
Tenía claro que iba a repetir el circuito del domingo pasado, con 3 añadidos que evitarían que pisara el paseo de la playa de Campello o San Juan (los tengo aborrecidos ya, de tanto correrlos), aunque añadían algo de desnivel a la carrera.
Bien preparado con la mochila llena de líquido isotónico, gel, una barrita para comer por si me daba la madre de todas las "pájaras", pañuelos de papel, un par de euros, documentación por si "palmaba" por el camino, que alguien me pudiera identificar jajaja.... a primera hora de la tarde ya estaba listo para "el reto".

Como la semana pasada, salía desde la albufera bordeando la costa (cantera, postiguet, puerto...) hasta llegar al barrio de San Gabriel. Ahí, añadía el primer tramo diferente a los 28 del domingo pasado, y rodeaba el polígono industrial de Babel. Zona triste, oscura, y con poca gente.
Con pocos kms en las piernas, 11 aproximadamente, ya me noto algo cansado y veo que voy a sufrir mucho más de lo que pensaba. No le doy más vueltas a la cabeza, sigo pendiente de la música, y termino de bordear el polígono para seguir cuesta arriba por la Gran Vía hasta el cruce con la calle Teulada.
Aquí, otro añadido más; en lugar de seguir hacia el centro comercial, tomo dirección a San Vicente y llego hasta Decathlon, haciendo de este modo unos cuantos kms más cuesta arriba. Al fin, llego al tramo más alto del circuito, y se inicia el suave y constante descenso.

Bajo por la avenida de Novelda y vuelvo sobre mis pasos en la calle Teulada hasta llegar de nuevo a la Gran Vía.Ahora sí, continúo por ella hasta el centro comercial, subo por MediaMarkt y llego al cruce con la avenida de Denia.

Esta es la ruta que seguí ¡"Palizón"!


Aunque llevo varios kilómetros de bajada, empiezo a estar cansadísimo. Hace mucho que no hay luz del sol, pero eso no evita que esté bebiendo constantemente (mucha humedad y sudoración). En el km. 15 me he tomado el gel, pero no noto ningún cambio para bien o para mal, ahora que voy por el km 23 aproximadamente.
Sigo por la última modificación respecto al circuito anterior. Giro por la avenida de Denia hasta la entrada a la autovía, y ahí, ahora sí, encaro el camino a casa. Ir en dirección a la meta me anima un poco, pero estoy en las últimas, bajo mínimos. El estómago me pega un susto y me retiro a una zona de monte bajo porque creo que no voy a soportar la presión de mis tripas, pero resultó ser falsa una falsa alarma (benditos kleenex).
De nuevo , corro por zonas oscuras y solitarias, el sudor se enfría y la sensación de humedad y algo de frío son incómodas. Aunque soy regular en mi "cutre-ritmo" de trote cochinero (la media de la carrera no sería mucho mejor de 6m/km), estoy reventado.
Cuando llego a la avenida de Miriam Blasco, aún me quedará dar un rodeo, por Vicente Hipólito, Avda. de las Naciones, Historiador Vicente Ramos y de nuevo, todo el paseo de Miriam Blasco, en cuyo final, cumplía, por fin, los 30kms. ¡prueba superada!

Tengo las piernas al límite de sus fuerzas. Las rodillas no se quejan, pero noto que van bastante cargadas y que acusan, además del "tute" de hoy, la salida de ayer.Los gemelos también están al límite de su capacidad y agradecen los estiramientos.
Por la noche me cuesta dormir, del tremendo "acelerón" que llevo en el cuerpo y el cansancio extremo de las pernas, pero os aseguro que todo esto está compensado con creces por la satisfacción personal, por la sensación de haber superado otra etapa (¡y vaya etapa!) en el camino a Valencia, y porque no puedo parar de alucinar yo sólo pensando en lo que acabo de ser capaz de hacer en dos días (me comparo con mi "yo" de hace 5 años y...no hay palabras)

He descansado lunes y hoy (martes), por miedo a que las rodillas sufran más de lo debido, saltándome, como siempre el entrenamiento del lunes, que sustituí por gimnasio.
Hoy parece que la fatiga desaparece poco a poco y no hay molestias de ningún tipo haciendo vida "normal", aunque me sigo notando algo cansado. Veremos qué pasa en la vuelta a la carrera.

Mañana, a entrenar de nuevo. Esta semana es algo más floja porque debo llegar bien al domingo para el segundo y último test del planning antes del maratón. Toca hacer medio maratón a ritmo de 5:20 / 5:25 m./km. La verdad es que en circunstancias normales, sin tantos km's en las piernas (y los que faltan!), creo que no habría ningún problema para cubrir esa distancia a ese ritmo. Ahora, en pleno entrenamiento maratoniano...habrá que verlo.

Os lo cuento la semana que viene.

¡Saludos!


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