martes, 24 de enero de 2012

Medio Maratón Santa Pola 2012


Hola a todos/as:

Qué mejor forma de estrenar el año deportivo y las crónicas de este blog que contando lo que ha  dado de sí el medio maratón de Santa Pola, una fiesta popular deportiva sin igual en la provincia de Alicante.

Después de una semana escasa de entrenamientos, con un par de salidas de 12 km. por la Albufera y San Juan y 10 km. de trote muy ligero con Nacho y Rafa por Muchamiel, llega el fin de semana de la gran prueba.

Para evitar aglomeraciones al recoger el dorsal el día de la carrera, me voy con Rafa a Santa Pola el sábado, a la feria del corredor.
Muchísima gente en el castillo de Santa Pola, donde recogemos los dorsales y la camiseta de la carrera y, en mi caso, además, la camiseta de la liga running por haber finalizado en el 2011 más de 10 carreras de la liga.

Ríos de gente en la entrada
de la feria del corredor el sábado
El domingo a las 7:40 ya tengo a Rafa llamando a mi puerta para ir a recoger a Nacho y salir hacia Santa Pola. Tantas horas de antelación hacen que lleguemos sin atascos y que podamos aparcar sin problema. Café y tostada en un bar de la playa y a calentar. Con cerca de 9000 corredores y un clima lejos de ser invernal, os podéis imaginar el ambientazo de fiesta que nos encontramos.
Salimos desde una posición muy retrasada, pistolezato, y al lío:

Con Rafa y Nacho,
minutos antes de empezar la carrera.
Los 3 primeros kilómetros los hago lento (con tanta gente es imposible moverse cómodamente), en compañía de Nacho y Rafa. Sobre el 4 empiezo a perderlos de vista pero no me noto en plena forma y decido no jugármela y no seguir su ritmo. Después descubriría que fue una elección acertada.
Acelero un poco entre el 6 y el 8 y ya empiezo a tener claro que no es mi día. Intento fijar el ritmo en 5 m./km pero es imposible. Pienso en la cantidad de km. que tengo todavía por delante y decido relajarme un poco y aminorar.

De golpe, el móvil decide dejarme sin música, en un momento en el que empezaba a no ver claro el ser capaz de finalizar la prueba, y comienza la gran batalla psicológica conmigo mismo:

- Kilómetro 10: "...Jordi, todavía media carrera por delante y a este ritmo... mal vamos..." Chute de gel de naranja, aprovechando que todavía no estoy demasiado cansado, botellín de agua, y sigo adelante.
- Km. 12: "mente más fuerte que vejiga... mente más fuerte que vejiga... Ni se te ocurra parar, que no arrancas y además no hay sitio donde aliviarse sin que te vean 300 personas"
- Km 14: Subidón moral y físico; me encuentro cómodo con el ritmo que llevo y desaparece el miedo a no terminar la carrera ("si puedes hacer 14 km., ¿no vas a hacer los 7 restantes? Tira, ¡nenaza!")
- Km 16: Recuerdo perfectamente este punto de la carrera y todos los km. que quedan por delante por mi anterior participación en el 2009. Llegan kilómetros rectos e interminables. El cuerpo empieza a decir basta, pero mi pensamiento  "¿en serio no vas a poder con 5km.?" me mantiene firme.
- Km 19: Pierdo el norte completamente por un momento. No sé porqué, me confundo y pienso que sólo queda 1 km. (¡eran 2!) y miro, por primera vez desde el km.9, el reloj. "¡Anda, no voy tan mal!" . Sprint a muerte durante casi 1000 metros, hasta que la visión del arco de los 20 km. me devuelve a la realidad (ahora es gracioso contarlo, pero en el momento...)
Pago con intereses este acelerón, sufriendo los últimos 1097 metros, aunque cruzo la meta muy contento pensando en la cantidad de km. que he sido capaz de echarme a las piernas una vez más, aunque haya necesitado bajar el ritmo, lejos de lo que realmente creo que puedo dar.

Recojo la bolsa del corredor, completísima, sin aglomeraciones ni atascos (hay tanto que aprender de los santapoleros...) y me reúno con Rafa y Nacho. Los dos han hecho una gran carrera, envidiable, a pesar de que Rafa ha flojeado por problemas de rodilla y ha parado un momento (incluso lesionado corres bien, crack)

Contentos, 21,097 km. después
Por mi parte, muy contento con la experiencia y el resultado que, aunque demasiado lento (1:55:26, tiempo real) al menos no ha empeorado mi tiempo más bajo, y pensando en ir acercándome al 1:45 en Orihuela en febrero. Quiero pensar que si pude hacer 1:49 en Aspe en diciembre, no es una meta tan lejana.

Casi se me olvida algo que no puedo dejar de comentar: Es increíble cómo se vuelca Santa Pola con esta carrera. No ha habido un solo kilómetro, urbano o no,  sin gente animando y público que en más de una ocasión veía tu nombre en el dorsal y te animaba. He oído más de un "¡ánimo Jordi!" durante la carrera (¡muchísimas gracias!) Además, con tantos participantes, era imposible sentirse sólo y no ir acompañado, fuera cual fuera tu nivel, además de contar con música en la calle, con altavoces, percusión en vivo, incluso con un grupo heavy español en directo, en la zona de bares de la playa. Un día de puro atletismo popular, sin duda.

Conclusiones: Como dije en mi publicación anterior, hay que ser más disciplinado y entrenar debidamente. No hay más secretos. Desde esta semana me pongo las pilas y a mejorar para la próxima media, que será en Orihuela a primeros de febrero.

El fin de semana que viene correré el Cross Nocturno Gimenez Ganga de Sax,el sábado por la tarde, y el domingo por la mañana probaré mis piernas en el I Cross de San Gabriel, que parece una carrera de montaña "light" apropiada para principiantes como yo que apenas hemos pisado este terreno, aunque me da que voy a sufrir muchísimo en ella, con tanto sube-baja y casi empalmando con la carrera del sábado.
Nos leemos en la próxima crónica y os lo cuento.

Saludos.

1 comentario:

  1. Joder, que alegria verte en este mundillo de frikis fanáticos. buena crónica, y nos vemos en San Gabriel

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